
La gran pitada blanca
Lo que pasó en el Bernabéu no es para volverse loco: para volverse loco es hacer como si no pasase nada en el club en el que pasa todo todo el rato

Es de Sanxenxo (Pontevedra) y aprendió el oficio de escribir en el periodismo local gracias a Diario de Pontevedra. Ha trabajado en El Mundo y Onda Cero. Colabora a diario en la Cadena Ser. Su última novela es 'Mirafiori' (2023). En EL PAÍS firma reportajes, crónicas, entrevistas y columnas.

Lo que pasó en el Bernabéu no es para volverse loco: para volverse loco es hacer como si no pasase nada en el club en el que pasa todo todo el rato

Una de las primeras cosas que se aprende de la vejez es la impresionante terquedad

La salida de Alonso se produce después de un Clásico que perdió, pero empezó mucho antes, en el Clásico que ganó

Poco que reprochar a Xabi Alonso: es el centro del campo que tiene y cuanto menos pase el balón por ahí, mejor. Y funcionó bien hasta donde pudo

Faceless, la famosa colección de Valeria Palmeiro, cumple 10 años y ella lo celebra inaugurando estudio: “A toda mi generación se nos dijo lo de estudia y tendrás una vida asegurada. De pronto esa gente no tenía una vida asegurada, y había estudiado para nada”

Es el cine quien nos educa cuando buscamos refugio

El aficionado del Espanyol debe tener la conciencia tranquila: supo querer a Joan García, pero no pudo conservarlo

Qué hacer cuando cada respuesta que obtienes genera una pregunta peor

Su voz sigue emocionando a millones de españoles en Navidad: “Vuelve, a casa vuelve”, cantaba. Hace unos años fue rechazada en La Voz: “Fue tristísimo”

Josep Pla decía que la felicidad es no tener envidia. Bugallo no la tuvo ni de sí mismo

Vini se va más fácil de sus rivales que en 2021, pero se queda más tiempo discutiendo, atiende más a los insultos de la grada, se tira con más estrépito y gesticula peor que en 2021

Gestora sin sobresaltos y escándalos, la presidenta de la Junta no es carismática ni populista, pero el cargo le está ensuciando el colmillo: en campaña agitó el fantasma del pucherazo

Feijóo renunció a la moderación y pronunció palabras subversivas: “Feliz Navidad”, arriesgándolo todo y retando a “Felices fiestas”

El Madrid necesita luz propia. Necesita recuperar la sensación de que domina los partidos, no de que los sobrevive

El boticario del barrio de Hortaleza de Madrid, despedido por 200 personas en su adiós, repasa su vida y planea el futuro: “Seguiré trabajando en una farmacia”

Se inclinó hacia mí y contó la historia perfecta, la respuesta que sólo podía dar él, Jorge Ilegal, y que además de resumir de un plumazo su vida resumía, también, el mundo al que él aspiraba

Menos mal que el miércoles llega el City, signifique “menos mal” lo que signifique

Acabarán diciendo que el Peugeot era un blablacar al que se iban subiendo los demás, compartían alguna chanza, se repartían el bocadillo y paraban a mear en los polígonos

Ninguna bandera del PP en la manifestación, como pidió Feijóo. En Galicia también pedía que no las hubiese y, cuando las cosas iban mal en Madrid, suprimía además las siglas

“Una forma de vida sintética no se ha producido aún, que yo sepa, pero no hay ninguna razón por la que no se pueda producir”, dice el científico, premio Carmen y Severo Ochoa de Investigación

¿Dónde acaba la intimidad de Mazón, presidente ausente en medio de la dana, y empieza la de Vilaplana, entonces una ciudadana anónima?

La leyenda del tenis mundial reivindica su talento en una entrevista exclusiva en Movistar: “Puedes entrenar todas las horas que quieras, pero si el ‘drive’ no va donde tú quieres…"

Messi en el Camp Nou vacío es la conexión irracional del fútbol con sus héroes de la manera más fantástica posible: la del jugador retirado del club con las gradas antes llenas y hoy vacías

Es de primero de dinero negro hacer en El Corte Inglés lo que se hace con los crupieres de los casinos: “Cuando me vea, no me salude, ni mucho menos me abrace”.

Sara Björk dejó de jugar al fútbol dos veces en su carrera: una por lesión; otra, por embarazo. Fue peor el embarazo. Lo cuenta el libro ‘Hogar fútbol’, de Gabino Sánchez Llamazares
En Madrid vas por la calle dándole vueltas a un asunto periodístico y de pronto viene hacia ti Iñaki Gabilondo sonriendo, en plan “cuénteme lo que necesite”

‘La culpa engorda’ es el título del libro de la especialista, que llama a dejar de utilizar la comida como premio o castigo. “Tú no puedes decidir tu peso”

La única conclusión de este juicio es que el documento famoso le pudo llegar a gente que no tiene ni ‘mail’, gente que lo pudo recibir por cuervo

Cuando alguien sueña algo intenso, el cuerpo sigue sintiendo la emoción al despertar: se segregan cortisol y adrenalina como si hubiera ocurrido de verdad

En lugar de un tribunal de justicia a veces esto llega a parecer el jurado de un premio de periodismo

Sólo hay algo con la capacidad de igualar en terror a la frase “He escuchado el disco de Rosalía cinco veces. Abro hilo”, y es que te pongan de nuevo el Rayo-Real Madrid

Tras hablar por WhatsApp con una colaboradora suya, Lobato se va al notario con las capturas. Máxima confianza. Ojalá se traslade el método a las parejas. “¿Vamos al cine hoy?”. “Perfecto”. Y aparecer en la notaría

Hay libros que uno lleva dentro como una tenia, devorándolo todo, y en esa foto Lezcano, después de veinte años de viajes y de una obsesión contenida, sonríe mirando a la cámara dejándose devorar, al fin, por una pasión infantil

En la plaza de la Villa de París los niños juegan con los perros y las parejas enamoradas se sientan en los bancos. Las imágenes se acompañan por la voz en off de González Amador: “Me han destrozado la vida”

Se está juzgando quién dijo primero una cosa que ya había sido publicada. Si fue el fiscal es gravísimo pero no hay manera de averiguarlo ni, aparentemente, indicios

Fue cineasta, escritor y futbolista, tres profesiones que podemos ser todos con solo salir a la calle

Miranda de Larra tenía delante a Sánchez, le hizo algunas preguntas durísimas y pertinentes, pero en cuanto Sánchez empezaba a hablar, le interrumpía a gritos. Porque lo odia. Y a quien odias, no le ganas nunca

Le insultaron a gritos, a la cara, con el resto de autoridades sentadas y calladas, alguna mirando para el suelo. Fue un castigo terrible, un veredicto sobre su futuro

Lo que se recordará dentro de 100 años, sin necesidad de Á Punt, es lo que hizo el presidente mientras los valencianos morían: se sabrá la factura de El Ventorro, se sabrá el contenido de las conversaciones con Villaplana, su presencia en el garaje como si fuese Batman

Supervivientes, víctimas y vecinos realojados hablan con EL PAÍS un año después. “Se ha quedado en el paisaje un filtro color barro. Es un poco desagradable”