Ir al contenido
_
_
_
_

Angélica Lozano, Jorge Enrique Robledo, Katherine Miranda y Miguel Polo Polo, entre los quemados de las elecciones al Congreso en Colombia

Los políticos de alto perfil que quedan fuera del Legislativo van desde figuras de prestigio, como el exalcalde bogotano Lucho Garzón, hasta barones electorales como José David Name

Angélica Lozano, Jorge Enrique Robledo, Katherine Miranda y Miguel Polo Polo.EL PAÍS/CORTESÍA

Decenas de políticos colombianos llegan a las elecciones legislativas, cada cuatro años, con altas expectativas. Son personalidades con largas trayectorias, prestigio en la opinión pública o fichas de maquinarias clientelares. Las sorpresas llegan en la noche electoral. Los votantes les ponen un freno e incluso hunden sus carreras. Algunos de los congresistas que arrasaban hace cuatro años y que acapararon la atención en los medios de comunicación apenas logran unos pocos votos. Se ven obligados a abandonar el Congreso y empiezan a correr el riesgo de quedar relegados al ostracismo político. Las elecciones del domingo han dejado una larga lista de quemados, como se les llama. Incluyen a cabezas de lista al Senado, políticos con una fuerte presencia mediática y voto de opinión, y barones electorales.

Cabezas de lista al Senado

Lucho Garzón. El regreso a la política del primer alcalde de izquierdas de Bogotá (2004-2007), luego de una década retirado, produjo expectativas cuando se anunció en diciembre. Fue la apuesta de Alianza Verde y En Marcha para liderar su lista abierta, con un discurso de diálogo y conciliación. “Yo no volví, me volvieron. Me pidieron que liderara una coalición para que no terminara en colisión, por todos los egos y tensiones”, dijo a este periódico hace unos días. “Hay una posibilidad de que mi talante ayude a que las reformas que se han quedado varadas se puedan consolidar”, añadió. Se quemó con 19.810 votos, el vigesimoquinto puesto de una lista que obtuvo 10 escaños.

Lucho Garzón

Juan Sebastián Gómez. El representante por Caldas fue la apuesta para liderar la lista abierta de ¡Ahora Colombia!, una ecléctica coalición entre el liberal disidente Nuevo Liberalismo, el centroizquierdista Dignidad y Compromiso y el cristiano MIRA. “No es la figura de más peso político, pero nos unificaba”, comentó una fuente de la coalición a este periódico. El congresista, del Nuevo Liberalismo, se benefició de cultivar buenas relaciones con sectores diversos durante su paso por la Cámara de Representantes (2022-2026). Promovió un discurso contra la polarización. “Quiero buscar el punto medio. No ser la negación de los extremos, sino el que los congrega”, le dijo a este periódico. Se quemó con 28.737 votos, en el undécimo lugar de una lista que obtuvo cinco curules.

Carlos Fernando Motoa. El saliente senador sufrió una de sus peores derrotas políticas de los últimos años. Su liderazgo en la oposición de Cambio Radical a las reformas del Gobierno y su incorporación temprana a la campaña del ultra Abelardo de la Espriella no fueron suficientes para reelegirse. Motoa llegó al Parlamento en 2006, cuando fue elegido representante por el Valle del Cauca, y en 2010 llegó al Senado de la mano de Germán Vargas Lleras. En 2022, logró 70.000 votos para reelegirse y ahora cayó a 37.058, casi la mitad. Motoa agradeció a sus votantes y aseguró que seguirá en la política. “En esta oportunidad no se logró el objetivo, pero seguiré trabajando por Colombia y la defensa de sus instituciones. Porque una cosa es clara: nos precipitamos hacia el abismo y si el próximo mayo no nos aplicamos, la deriva autoritaria del país será irreversible”, dijo.

Juan Felipe Lemos. El actual senador de la U obtuvo 71.400 votos este domingo. Una votación alta, pero insuficiente para retener su curul, pues fue la undécima en un partido que cae de 10 a 9 escaños. Lemos, que llegó a la Cámara de Representantes en 2010 de la mano de su tío Mario Uribe, primo del expresidente Álvaro Uribe Velez, tuvo un papel importante en la discusión de la reforma laboral en la actual legislatura y es una de las voces reputadas en asuntos económicos. Algunos de sus votos en Antioquia pudieron haber migrado al uribista Centro Democrático, que pasó de 13 senadores a 17.

Referentes de opinión

Angélica Lozano. Una de las derrotas más sorpresivas e inesperadas de estas elecciones fue la de la senadora de la Alianza Verde, quien sumaba tres periodos consecutivos en el Legislativo. Durante varios años escogida como la mejor parlamentaria, Lozano solo logró 37.000 votos, lo que la ubica en el puesto 18 de una lista que alcanza 10 senadores. La política de 49 años es esposa de la candidata presidencial Claudia López quien venció el domingo en la consulta del centro pero con insuficientes votos para consolidarse como opción real de poder. Lozano y López han perdido votos entre sectores del progresismo que no están de acuerdo con su oposición al Gobierno, y sectores más a la derecha, que cuestionan su apoyo a Petro en la segunda vuelta de 2022. Lozano, aceptando su derrota, ha respondido un mensaje en redes que la cuestionaba por no apoyar las reformas sociales de Petro: “Esta fue la mentira que posicionaron contra mí. Tiempos de posverdad. Impulsé y aprobé por convicción las reformas pensional y laboral, pero priman las mentiras. Salud ni siquiera llegó a plenaria, donde me correspondía el turno de votarla”.

Jorge Enrique Robledo. El veterano político de izquierdas era una de las apuestas de Dignidad y Compromiso, el partido que fundó con el centrista Sergio Fajardo en 2023. Esperaba volver al Senado, donde ocupó un escaño entre 2002 y 2022. Consolidado como una de las voces críticas de Gustavo Petro en la izquierda, se había quemado en las elecciones a la Alcaldía de Bogotá en 2023, en las que quedó sexto, pero su colectividad se ilusionaba con recuperar algo de su caudal legislativo: en 2018 fue el tercer senador más votado, con 229.276 sufragios. Esta vez, apenas tuvo 28.585 apoyos. El consuelo fue la elección de su copartidaria y ahijada política Jennifer Pedraza, que emerge como una promesa de renovación.

Katherine Miranda. La congresista verde llegó a la Cámara de Representantes en 2018, impulsada por figuras como el exalcalde bogotano Antanas Mockus. Apoyó la candidatura presidencial de Sergio Fajardo en 2022 y, en la segunda vuelta, a Petro. En los primeros meses de este cuatrienio fue defensora del presidente, pero se fue alejando hasta convertirse en una de sus principales críticas. Ello al punto de aliarse con el Centro Democrático en muchas votaciones, en contravía con gran parte de su propio partido. Aspiraba a dar el salto al Senado, pero obtuvo solo 30.085 votos y quedó en el vigesimoprimer puesto. No se arrepiente: “Hicimos lo correcto. En mí hay tranquilidad por haberme mantenido responsable con mi país. Nada vale más que la conciencia tranquila. Dios tendrá sus planes”.

Juan Carlos Losada. El representante liberal buscaba dar el salto al Senado. Los 34.465 votos lo dejaron lejos de alcanzar el mínimo de apoyos requeridos para estar entre los 13 liberales que entrarán al Senado. Losada hizo campaña criticando a muchos de sus compañeros de lista por tener relaciones con clanes políticos o nexos con criminales. Durante su paso por el Congreso, lideró causas importantes en el debate social: la legalización de la marihuana recreativa, la prohibición de las corridas de toros o la defensa y protección de la Amazonía, entre otras.

Carlos Parra. El político centrista, uno de los promotores de la consulta anticorrupción en 2018, era una gran promesa en Santander. Conocido por sus denuncias de corrupción contra las maquinarias locales, salió segundo en las elecciones a la Alcaldía de Bucaramanga de 2023 y consolidó un fuerte voto de opinión. Llamó la atención su ausencia en los comicios atípicos de la ciudad en diciembre, a la que un caricaturista político definía en conversación con este periódico como “tener un mundial sin Messi”. La apuesta era dar el salto a la política nacional y obtener una curul en la Cámara de Representantes. Sus 27.231 votos no bastaron. Sin embargo, la cifra puede cambiar en el escrutinio y no es distante de los 28.918 apoyos de Ferley Sierra, el único electo por su lista.

María Paz Gaviria. La hija del expresidente César Gaviria (1990-1994) no llegará al Senado. La número 100 de la lista del Partido Liberal obtuvo solo 57.000 votos, insuficientes para alcanzar una curul. En las últimas semanas de campaña, se hizo viral en redes sociales por el video de una entrevista en la que dice cosas inconexas. Su hermano Simón fue quien estuvo al frente de la conformación de la lista del partido que dirige su padre.

Julia Miranda. La representante por Bogotá es una de las figuras más conocidas del Nuevo Liberalismo, el partido que lideran el exsenador Juan Manuel Galán y su hermano y alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán. La saliente congresista fue directora de Parque Nacionales durante 17 años y dio el salto a la política electoral en 2022, cuando logró una curul con 39.000 votos. Se convirtió en una de las referentes de los temas ambientales en los debates legislativos. Obtuvo 12.249 sufragios y quedó en el cuarto lugar de su lista, que solo alcanzó una curul.

Radicales de derecha

Miguel Polo Polo. El ultraderechista llegó a la Cámara de Representantes en 2022 tras darse a conocer como activista de redes sociales y obtener una de las dos curules reservadas para afrodescendientes. Contaba con el respaldo de la senadora uribista María Fernanda Cabal, pero luego se pelearon. Fue una de las voces más radicales de la oposición y causó repudio por acciones negacionistas: en 2024, por ejemplo, ultrajó un homenaje artístico a las víctimas de los asesinatos de civiles por militares, conocidos como falsos positivos. El movimiento afro cuestionaba que no es un líder étnico ni tiene vínculos con los territorios que representa. Quedó cuarto en la circunscripción afro, con 43.703 votos.

Lina María Garrido. La representante por Arauca, de Cambio Radical, acaparó los focos mediáticos en julio, cuando dio uno de los discursos de réplica de la oposición en la instalación del Congreso. El presidente Petro se retiró mientras ella lo cuestionaba por el escándalo de corrupción en la UNGRD, el atentado contra Miguel Uribe y su maltrato a Francia Márquez. En los últimos meses, sostuvo posiciones radicales como apoyar una intervención estadounidense para derrocar a Petro, en medio de las amenazas de Donald Trump. “Con gran anhelo el pueblo colombiano lo espera. No tarde tanto por favor”, le dijo al norteamericano en un mensaje que hasta produjo escozor en la derecha. Aspiraba a dar el salto al Senado, pero se quemó con 30.502 votos, menos de la mitad del último electo en su lista.

Lina María Garrido

Barones electorales

José David Name. El actual senador, del Partido de la U, obtuvo solo 69.000 votos, y quedó muy lejos de los nueve miembros de su lista que sumaron 84.000 votos o más. Sin él, el otrora poderoso clan Name se queda sin representación en el Congreso por primera vez en décadas: su primo Iván perdió la curul y está en la cárcel por recibir, presuntamente, 3.000 millones de pesos para apoyar las reformas del Gobierno. José David llegó al Congreso en el 2006 y presidió esta corporación en el 2014.

Richard Aguilar. El liberal santandereano es hijo del condenado parapolítico Hugo Aguilar, heredó su poder y sus votos y fue senador por Cambio Radical entre 2018 y 2021. A pesar de los 73.000 votos que obtuvo este domingo, quedó lejos de los primeros puestos de su colectividad. Acusado de múltiples crímenes, fue capturado en 2021 por presuntas irregularidades cometidas cuando fue gobernador de Santander, entre 2012 y 2015. Ahora enfrenta el juicio pendiente en ese proceso. Tiene, además, ocho procesos abiertos en la Corte Suprema de Justicia, relacionados con los presuntos sobrecostos en varias obras.

Juan Diego Gómez. El cacique conservador de El Santuario (Antioquia) esperaba volver al Senado luego de una pausa de cuatro años —no se presentó en las últimas elecciones—. Tiene una extensa trayectoria política: fue diputado de su departamento (2004-2009), representante a la Cámara (2010-2024) y senador (2014-2022). Incluso presidió el Congreso en su último año de mandato legislativo. Ha sido señalado por vínculos con Diego Aristizábal Mejía, asociado del narco Pedro Antonio Bermúdez, y con la multinacional brasileña Odebrecht. Ferviente crítico del Gobierno, obtuvo solo 45.721 votos y quedó en el décimo quinto puesto de una lista que eligió 10 curules.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_