El Pacto Histórico no ha recuperado ninguna curul en el Senado: así se vive una jornada de escrutinios en Colombia
El Consejo Nacional Electoral se enfoca en los votos de colombianos en el extranjero y no ha iniciado la revisión de los nacionales para la Cámara alta


El representante a la Cámara del Pacto Histórico Alejandro Ocampo envió esta semana un comunicado de prensa en el que aseguraba que su partido había obtenido 27 curules en el Senado y no las 25 del preconteo de los votos revelado por la Registraduría. “A más de una semana de celebradas las elecciones legislativas de 2026, como el presidente Gustavo Petro había advertido, se registraron diferencias entre el preconteo de los votos y los escrutinios”, se lee en el mensaje del parlamentario. “Tras el escrutinio, el partido político obtuvo dos curules adicionales que se estaban disputando entre partidos tradicionales como Cambio Radical, Conservador y Liberal”, concluye Ocampo. Días antes, la representante a la Cámara María Fernanda Carrascal, también del Pacto, aseguró lo mismo en un mensaje en su cuenta de X, que luego borró sin aclarar el motivo ni pedir excusas a sus seguidores. Activistas, influenciadores, políticos y figuras afines al petrismo repitieron durante días el argumento de que habían recuperado votos “robados” y así habían logrado más senadores en la bancada de izquierda.
Esa información que ha rondado por redes sociales, conversaciones familiares y debates en medios de comunicación es mentira. El Consejo Nacional Electoral, encargado de definir quién quedó elegido al Senado, no ha iniciado siquiera el proceso de revisión de los votos a la Cámara alta. El magistrado Cristian Ricardo Quiroz, presidente del CNE, explica a EL PAÍS que en estos primeros días están haciendo los escrutinios de los votos que vienen del exterior. “Apenas terminemos cámara internacional, iniciamos con el escrutinio del Senado”, dice desde el segundo piso del pabellón número uno de Corferias, donde cada magistrado de esa corporación tiene una pequeña comisión en la que revisa uno a uno los formularios E14 de cada país del mundo donde hay colombianos que ejercieron su derecho al voto. “Nadie puede decir que ha recuperado curules en el Senado todavía porque no ha pasado”, afirma concluyente.

Ante la pregunta de si los políticos del Pacto Histórico se están inventando los datos, Quiróz asegura que pueden tener indicios por la revisión de sus testigos electorales, más de 100.000 personas que vigilaron las mesas de votación, pero que nada está confirmado y puede tardar semanas o meses. “Como hubo tantos ojos en las mesas, tanta vigilancia, pues ellos mismos hacen sus cuentas aproximadas, pero los resultados oficiales los hará el Consejo Nacional Electoral una vez llegue el escrutinio de Senado”, asegura. Un funcionario del CNE que lleva días verificando los votos de los colombianos en el exterior confirma lo dicho por Quiróz: ”Ni el Pacto ni ningún otro partido han recuperado curules en el Senado, nada de eso es oficial", concluye después de hacer el reconteo de los votos provenientes de una mesa en Caracas, Venezuela, que presentaba dos votos de irregularidades.
Cada una de las ocho comisiones escrutadoras que hay hoy disponibles para la revisión de los votos internacionales le corresponde a un magistrado del CNE. Están divididas por países, ciudades y número aproximado de ciudadanos. El proceso, igual al que se adelanta en los departamentos para el conteo de los votos para cada circunscripción territorial a la Cámara de Representantes, comienza con el envío de los votos, los formularios E14 y todo el material electoral desde cada lugar donde hubo votaciones. Las bolsas con los votos de los colombianos de todo el mundo llegan a Bogotá, donde el CNE se encarga del escrutinio para el Senado. Luego llegan al centro ferial, custodiadas por las autoridades. En el pabellón hay un lugar especial con triple llave, en el que se guardan las bolsas negras marcadas por ciudad. Este miércoles, por ejemplo, llegaron los sufragios de Miami, París y Montreal. Una de las personas encargadas de recibir las papeletas asegura que aún no han salido los votos de los colombianos en Rusia y de varios países asiáticos por los problemas geopolíticos.

Una vez llegan los votos al pabellón, los magistrados los solicitan para revisarlos. Operarios de Corferias los llevan, cargados al hombro y en grandes bolsas, hasta cada subcomisión. Allí, los escrutadores - jueces, notarios- van leyendo en voz alta los formularios E14 digitalizados y comparan las cifras con las del preconteo. Si hay alguna diferencia o parece haber una irregularidad, el magistrado que preside cada subcomisión abre la bolsa de votos de la mesa específica y revisa en qué consiste el error. En cada sala hay delegados de la Procuraduría, testigos y abogados de los partidos, e incluso personas del común que pueden asistir a verificar el proceso. Si se encuentra alguna inconsistencia significativa que dé indicios de fraude, los magistrados deben compulsar copias para que la Procuraduría investigue a los jurados de la mesa que presentó problemas. Así se van recuperando o perdiendo votos, uno a uno, para cada partido.
Las jornadas comienzan a las 9 de la mañana y van hasta las 9 de la noche. Cada vez que terminan de revisar una ciudad, se oyen aplausos. Los equipos vuelven a guardar los votos en las bolsas y las devuelven al sitio donde permanecerán resguardados hasta que finalicen los escrutinios. Después, la Registraduría guarda las más de 40 millones de papeletas hasta por cuatro años, para que así la justicia pueda revisar cualquier reclamación o nulidad. Ha sido necesario. Hace ocho años, el partido cristiano MIRA recuperó tres curules en el Senado gracias a un largo proceso en el Consejo de Estado, en el que hubo dificultades porque algunos de los tarjetones se habían dañado por no estar bien resguardados. La autoridad electoral ha tomado medidas para protegerlos mejor.
La transparencia de todo el proceso de escrutinios es un antídoto ante la desconfianza y las dudas. Más en este ciclo electoral, en el que el presidente Gustavo Petro ha insistido desde antes de las elecciones que le pueden hacer fraude a su partido. El mismo miércoles, la Misión de Observación Electoral (MOE), una organización de la sociedad civil que sirve como observadora de los procesos electorales en Colombia, entregó un informe en el que da un parte de tranquilidad sobre los resultados de las elecciones al Congreso que se realizaron el pasado 8 de marzo.









El documento, que ofrece un balance sobre la etapa postelectoral, establece que existe un alto nivel de correspondencia, del 99,8 %, entre los resultados del preconteo y los escrutinios adelantados hasta el momento. Al tiempo, el informe de la oenegé especializada llama la atención sobre las declaraciones que han hecho funcionarios de alto nivel sobre candidaturas, los partidos en competencia y los resultados, pues consideran que no han cumplido con los estándares “de prudencia, verificabilidad y responsabilidad institucional”. El informe fue presentado a la Comisión Nacional de Coordinación y Seguimiento de los Procesos Electorales en un encuentro liderado por el Ministerio del Interior.
Varios políticos de distintas ideologías han respaldado el trabajo de la Registraduría y el CNE, y todo el proceso electoral en general. El congresista oficialista Alirio Uribe, compañero de bancada en la Cámara de Ocampo y Carrascal, es uno de los encargados de hacer el seguimiento de los escrutinios en el Pacto Histórico. El abogado explica que con ese trabajo han logrado recuperar votos y corregir inconsistencias, pero no curules en el Senado. ”Se mantienen 25 curules en el Senado y 41 en la Cámara de Representantes en todo el país, luego de proteger escaños estratégicos en departamentos como Nariño, Santander y Tolima, donde algunos resultados estaban en riesgo durante el proceso", escribió en su cuenta de X. De hecho, este Jueves, el Pacto logró una curul adicional en la cámara de representantes por el departamento de Nariño. Claudia López, candidata presidencial del centro y quien ganó una consulta el mismo día de las legislativas, aunque con muchos menos votos de los que esperaba, resaltó las bondades del proceso electoral: “Es robusto, seguro y transparente. La MOE, que es independiente de los partidos y el gobierno, confirmó la confiabilidad del preconteo y el escrutinio en Colombia. Les agradezco su labor y el respaldo que le dan a la Registraduría”.
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