La reconfiguración del poder legislativo en Colombia: la izquierda arrasa, la derecha crece y los partidos tradicionales se desinflan
El Pacto Histórico del presidente Petro logra 25 curules en el Senado y 39 en la Cámara de Representantes, y se consolida como la fuerza más poderosa del Congreso
Composición del Congreso de Colombia
2026–2030
Ya es oficial. El Pacto Histórico, el partido del presidente Gustavo Petro, fue el principal ganador de las elecciones legislativas de este domingo. La colectividad de izquierda que apoya al candidato Iván Cepeda pasó de 20 curules en el Senado en 2022 a 25 en 2026 y de 29 escaños en la Cámara de Representantes en 2022 a 39 en 2026, según el 99% de las mesas informadas por la Registraduría Nacional. Su altísima votación, 4,4 millones de votos al Senado y 4,3 millones a la Cámara son un respaldo ciudadano a las políticas del Gobierno, incluidas las reformas sociales que ha propuesto el presidente desde que llegó al poder. Sin embargo, con estos resultados, la izquierda no alcanza las mayorías requeridas para aprobar sus proyectos de ley en el parlamento sin necesidad de aliados.
La segunda fuerza en el nuevo Congreso será el Centro Democrático, el partido liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, que también aumentó significativamente sus curules frente a la votación de hace cuatro años. La fuerza de derecha logró 17 senadores, cuatro más que los 13 que tiene en la actualidad, y superó los 3 millones de sufragios. En la Cámara de Representantes también creció al pasar de 15 curules a 29. Además, el representante Daniel Briceño, cabeza de su lista a la Cámara en Bogotá, obtuvo la votación más alta en una lista de voto preferente entre todos los congresistas, con más de 250.000 votos. La alta votación del Centro Democrático también es un respaldo a la candidatura presidencial de Paloma Valencia, ganadora de la gran consulta por Colombia con más de 3,2 millones de votos.
Estas dos fuerzas opuestas, Pacto Histórico, en la izquierda, y Centro Democrático, en la derecha, se disputarán el control del Congreso durante los próximos cuatro años. Para definir quién se quedará con las mayorías, será determinante la elección del próximo presidente. Muchos congresistas de distintos partidos intermedios o tradicionales tomarán las decisiones legislativas de acuerdo al poder que llegue a la Casa de Nariño. Si llega un presidente de derechas, por ejemplo, podrá contar rápidamente con varios congresistas del partido Conservador, Cambio Radical, y seguramente la nueva pequeña bancada del partido de la ultra derecha, Salvación Nacional. Si llega uno de izquierdas, podrán sumar algunos congresistas del partido Liberal y del Verde que ya han sido aliados de Petro. Esas sumas y restas para conseguir una mayoría por ahora son teoría, y se volverán realidad cuando haya un presidente elegido, o una presidenta.
En la elección presidencial, que tendrá la primera vuelta el próximo 31 de mayo, se repetirá la disputa que hay en el parlamento. Si nada extraordinario ocurre, la ciudadanía elegirá entre Iván Cepeda, el candidato que propone continuar y profundizar el proyecto político de Petro, y Abelardo de la Espriella o Paloma Valencia, ambos afines al expresidente Álvaro Uribe. La sombra de los dos políticos más influyentes de las últimas décadas en Colombia al parecer seguirá expandiéndose cuatro años más.
Detrás del Pacto Histórico y el Centro Democrático aparece un bloque heterogéneo de partidos tradicionales que han perdido fuerza frente a las elecciones pasadas, pero seguirán siendo determinantes para definir el rumbo del parlamento. El centenario Partido Liberal, por ejemplo, se consolida como la tercera fuerza política del Senado. Con unos 2,2 millones votos, mantiene sus 13 curules. Sin embargo, en la Cámara de Representantes, la colectividad liderada por el expresidente César Gaviria pierde algo de poder al caer de 33 escaños a 29. Entre los representantes liberales hay políticos cercanos al petrismo, al uribismo y sobre todo al Gobierno de turno.
El Partido Conservador, que le sigue en orden de votos, perdió curules en ambas cámaras. En el Senado pasó de 15 a 10, y en la Cámara de Representantes esta vez obtuvo 20 escaños, siete menos que los que tiene en la actualidad. Una disminución que se puede explicar, al menos en el Senado, por los votos que aruñó el nuevo partido Salvación Nacional, que tendrá cuatro senadores. El tercer partido tradicional que reducirá su poder en el próximo Congreso es el Partido de la U. En el Senado tendrá nueve senadores, uno menos que los actuales. Entre los candidatos quemados está Juan Felipe Lemos, un veterano antioqueño que fue la cabeza de la lista. En la Cámara baja, La U pasa de 15 a 12 representantes. Aunque algunos parlamentarios de este partido con posiciones políticas claras frente al Gobierno de Petro, a favor o en contra, el bloque principal podría ser aliado de cualquier nuevo gobierno.
Cambio Radical, el cuarto de los llamados partidos tradicionales, sufrió una derrota electoral. La colectividad que tiene como jefe político a Germán Vargas Lleras, cayó de 11 senadores a solo 7. La cabeza de lista, Carlos Fernando Motoa, perdió su curul. Y en la Cámara se descolgó de 18 a 10 escaños. La mayoría de congresistas de esta colectividad hará parte del bloque de derecha, sea en la oposición o en el oficialismo.
La composición del Congreso se completa con la Alianza Verde y con colectividades más pequeñas que serán determinantes a la hora de definir el futuro de proyectos trascendentales como la Asamblea Nacional Constituyente o la reforma a la salud, que llegarán al próximo parlamento a partir de julio. Los Verdes mantienen su poder en el Senado con 9 congresistas de distintas ideologías, desde Jota Pe Hernández, de ultraderecha, a Ariel Ávila, de centroizquierda. En la Cámara, cae de 14 a 9 representantes.
El Movimiento de Salvación Nacional, de ultraderecha, logró llegar al Congreso gracias al apoyo de De la Espriella y tendrá tres o cuatro curules en el Senado, que se alinearán con el Centro Democrático. En la Cámara tendrá un representante. El cristiano Mira, de centroderecha, logró tres senadores y conserva un poder clave. El Nuevo Liberalismo, Dignidad y Compromiso, En Marcha, MAIS y Aico, tendrán cada uno un senador. Todas las cifras pueden cambiar en los escrutinios que se desarrollan a lo largo de la semana.
Los nuevos legisladores comenzarán su periodo con una reducción significativa de sus salarios, por decisión de Petro, y bajo la mirada vigilante de la opinión pública por escándalos de corrupción como el de la UNGRD. A partir del próximo 20 de julio, además, el partido compuesto por firmantes de paz de la extinta guerrilla de las Farc, Comunes, perderá las diez curules que les otorgó el acuerdo de La Habana. Con ello, el Senado volverá a tener 103 escaños y la Cámara 183, que se complementan con los candidatos a la Presidencia y la Vicepresidencia que ocupen el segundo lugar.