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Abelardo de la Espriella rechaza el apoyo de los partidos tradicionales para preservar su imagen de ‘outsider’

Las colectividades sin candidato presidencial propio debaten si apoyar al abogado ultra o si decantarse por la uribista Paloma Valencia

Abelardo de la Espriella en su arranque de campaña, en Cali, el 12 de marzo.MARIANO VIMOS

Abelardo de la Espriella le cierra la puerta a la política tradicional. Así lo anunció en la noche del miércoles el candidato ultraderechista en un comunicado, en el que descarta recibir cualquier apoyo de los partidos tradicionales. “Durante cuatro meses, líderes de la vieja política tocaron la puerta del candidato buscando sumarse a la campaña. La respuesta fue la misma en todos los casos: no”, señala. El aviso, con el que redobla su apuesta por mantenerse como un outsider, ocurre al mismo tiempo en el que varias poderosas colectividades tradicionales, que carecen de aspirante presidencial propio, debaten a quién respaldar de cara a las elecciones del próximo 31 de mayo.

La campaña de De la Espriella compartió el comunicado a las 18.32 del miércoles, minutos antes de que terminase una reunión de los líderes del partido de derecha Cambio Radical, de la que se esperaba que saliera un anuncio sobre su apoyo a las presidenciales. Pero la formación política, gran opositora al Gobierno de izquierdas de Gustavo Petro, finalizó el encuentro sin una decisión. La división en la bancada está muy marcada: algunos apoyan a la uribista Paloma Valencia —con su meteórico ascenso en las encuestas— y otros, especialmente de la costa Caribe, piden unirse a la campaña del Tigre, como se autodenomina, pese a su rechazo a pactar con otros partidos.

Carlos Abraham Jiménez, senador vallecaucano del partido, señala que la única conclusión a la que han llegado es que elegirán a un candidato, dando un giro a la decisión tomada hace cuatro años, cuando la directiva permitió a sus militantes votar por el candidato de su preferencia. En 2022 también había dos aspirantes de derecha con los que tenían simpatías. “Yo digo que esa carta [la de De la Espriella], en la que dice expresamente que no quiere nuestro apoyo, nos deja con un único camino: el de la doctora Paloma Valencia”, indica el congresista saliente. Aun así, asegura que hay resistencia interna: “Hay que esperar porque los nombres más fuertes de la bancada son del Caribe y son más cercanos a Abelardo”.

El disenso no destruirá la unidad que busca Cambio Radical, aclara el también senador saliente y vallecaucano Carlos Fernando Motoa. “La del miércoles fue la primera reunión general que tenemos en tres meses, por eso no estaba la claridad para tomar una decisión de inmediato. Algunos congresistas proponen esperar hasta después de Semana Santa para anunciar nuestro apoyo y así tener una decisión más consensuada”, explica el congresista, al tiempo que descarta que el veredicto final esté en manos del líder natural de la colectividad, el exvicepresidente Germán Vargas Lleras. “Tenemos que escuchar a todas las facciones para tomar el mejor camino”.

La disyuntiva a la que se enfrenta Cambio Radical es similar a la que enfrentan las otras colectividades tradicionales, como lo son los partidos Conservador, Liberal y De la U. Todos llegan a la primera vuelta sin un candidato propio y tienen diversidad de opiniones sobre a quién apoyar.

Tras una reunión el pasado 12 de marzo, el directorio nacional conservador acordó no inscribir a ninguno de sus aspirantes a las presidenciales y dejó la puerta abierta a una adhesión a una campaña afín: Valencia o De la Espriella. Según la revista Semana, el líder del partido, el saliente senador Efraín Cepeda, se reunió con ambas campañas. Otro nombre relevante era el de Carlos Felipe Córdoba, excontralor general, quien intentó obtener la candidatura conservadora, de la que acabó desistiendo a mediados de febrero. La semana pasada se sumó a la campaña de Valencia.

El camino tampoco está despejado ni para los liberales ni para los de la U. Son varios los políticos de cada partido que ya han expresado en público su afinidad por un candidato u otro. Lo hizo muy temprano en la carrera presidencial el senador liberal Mauricio Gómez Amín, al entrar de lleno en la campaña de De la Espriella tras renunciar a su precandidatura presidencial. En las toldas rojas conviven opositores radicales de Petro, como Gómez Amín, y aliados de Petro, como el saliente Julián Bedoya. En este escenario, y por las exigencias formales de sus estatutos para tomar una decisión, el partido tradicional más votado en las legislativas probablemente permitirá a cada uno de los suyos apoyar a su candidato preferido.

Las fracturas internas también son evidentes en La U, un partido que pierde fuerza con cada elección. Varios medios han informado que la poderosa casa vallecaucana del partido, liderada por la gobernadora Dilian Francisca Toro, tiene cercanía con De la Espriella. Julián López, presidente de la Cámara de Representantes y aliado del actual Gobierno, criticó el despliegue policial en una visita del candidato a Palmira. “Que quede claro que la agenda del tigre en el Valle del Cauca fue auspiciada por el equipo político de Dilian Francisca Toro. La vieja U le apuesta a la extrema derecha. No me sorprende…”, deploró en sus redes sociales a finales de enero. López hizo oficial su respaldo a la campaña del izquierdista Iván Cepeda.

Pese a las dudas entre muchos políticos tradicionales, De la Espriella volvió a cargar contra “el establecimiento” este jueves. En un video en el que busca refrendar su imagen de antipolítico, acusó a los partidos tradicionales de “querer atajarlo”. “Están empeñados en detener este proyecto. Inventan mentiras, atacan la campaña y buscan frenar la voz de millones de colombianos que quieren un cambio real”, denunció. Por eso, subrayó, no quiere el apoyo “de los de siempre”. “Esta será la batalla de los ‘nunca’: los que nunca hemos vivido de la teta del Estado, los que nunca hemos hecho politiquería, los que nunca hemos dejado de trabajar”, recalcó.

Por el contrario, la campaña de Paloma Valencia corteja el apoyo de los tradicionales, partidos que suman votos gracias a su presencia regional. El director de su partido, el uribista Centro Democrático, lo pidió recientemente de manera expresa: “Aquí estamos diciéndole a las bases conservadoras, liberales, las del Partido de la U, las de Cambio Radical, a los cristianos del Mira, que aquí son bienvenidos. Aquí hay una sola consigna: en este proyecto político caben todos los colombianos”, dijo.

Mientras que Valencia confía en que con la unión puede dar el salto a una previsible segunda vuelta, De la Espriella apuesta a que su perfil absoluto de outsider extienda su apoyo entre los votantes fatigados de la política tradicional.

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