La Alianza Verde se fractura ante el debate por la corrupción del petrismo
La colectividad, que irrumpió en 2010 al respaldar el proyecto de centro de Antanas Mockus, negocia un acuerdo programático con el izquierdista Iván Cepeda. “Es el final del partido”, sentencia la senadora Angélica Lozano


El debate por la corrupción del petrismo ha llevado a su límite la fractura del centro político de Colombia. La dirección nacional de la Alianza Verde, el partido que Antanas Mockus lideró con las banderas de la democracia y la defensa de las instituciones, ha anunciado que negociará un acuerdo programático con la campaña presidencial de Iván Cepeda. Priorizará la sintonía con el Gobierno de izquierdas en materia de política social, pese a los cuestionamientos de parte de sus miembros a los escándalos de corrupción. Un grupo disidente ha respondido que la decisión significa “el final del partido” porque implica abandonar ideales que los caracterizaron, como que “los recursos públicos son sagrados”. “Esos principios no los cumplen el presidente Petro y su Gobierno”, lamentó la senadora Angélica Lozano.
La decisión no implica una adhesión inmediata, como la que hizo hace unos días el senador verde Ariel Ávila, sino el inicio de una negociación. “Si se da, apoyaríamos esta campaña presidencial. Si no, tendríamos que reunirnos para tomar una decisión en otro sentido. Pero inicialmente les daremos prioridad”, explicó el representante boyacense Jaime Raúl Salamanca en declaraciones a los medios de comunicación. Los congresistas electos en las legislativas de marzo no podrán respaldar a Sergio Fajardo ni a Claudia López, dos candidatos presidenciales de centro que fueron miembros del partido y luego se apartaron. “Vamos a buscar que nuestras ideas y propuestas sean recogidas en esa campaña [de Cepeda]. Si se logra un acuerdo, todos los verdes de Colombia estaremos en esa campaña desde el primer día”, insistió Salamanca, señalando que no había libertad para que los inconformes apoyaran otra candidatura.
El petrismo celebró la victoria de sus aliados en la Alianza Verde, fracturada desde hace años entre sectores de izquierda, de centro y de derecha. “Gran noticia, valoramos la decisión mayoritaria del Partido Verde de avanzar en un acuerdo programático (...). Me pongo a disposición para iniciar la ruta de ese acuerdo con un partido de centro y progresista que retoma su identidad”, escribió en X la senadora María José Pizarro, jefa de debate de la campaña de Cepeda. Algo similar comentó Juan Fernando Cristo, líder del partido centrista En Marcha y exministro del Interior de Petro: “Bienvenidos los verdes y la defensa de sus causas a la Alianza por la Vida, que será la base de un gran acuerdo nacional en el próximo Gobierno”.
Cepeda adelanta negociaciones para ampliar su base electoral y disputar el voto más moderado a la uribista Paloma Valencia y su compañero de fórmula, el centroderechista Juan Daniel Oviedo. Además de la adhesión de Cristo, la semana pasada celebró el respaldo del senador Ávila, quien apoyó las reformas sociales del Gobierno en el Congreso. El candidato de izquierdas se deshizo en elogios al sector que busca seducir: “En este camino de alianzas, el papel de la ciudadanía de centro en el mundo de hoy es decisivo. No se trata de un centro ligero, de equilibrios vacíos o de neutralidades cómodas. Se trata de un centro con carácter, con decisión, con capacidad de tomar postura y ubicarse en el lado correcto de la historia”.
La senadora Lozano, esposa de la candidata presidencial López, se puso al frente del repudio de un sector minoritario a la resolución del partido. “Amordaza y le impide a cientos de representantes electos apoyar a Claudia López. Es una decisión antidemocrática muy afín y sintonizada con el talante del presidente Petro, que quiere una Constituyente para reelegirse”, denunció Lozano, que podrá mantener el apoyo a López por no haber sido reelegida en marzo. “Están de facto expulsando a quienes llegamos con Mockus y que honramos esa militancia con la frente en alto, sin una sola mancha de corrupción”, ha agregado. Aunque ella y sus aliados respaldaron a Petro en la segunda vuelta en 2022, consideran que los escándalos de corrupción y la propuesta de una Asamblea Constituyente deberían ser líneas rojas.
La representante Catherine Juvinao, que sí ha sido reelegida, profundizó en los cuestionamientos en una entrevista este martes con Caracol Radio. “La ola verde [el movimiento popular que impulsó a Mockus a segunda vuelta en 2010] hablaba de una revolución ética y cultural, y el comportamiento de Petro contradice por completo ese postulado. Antes de forjar un cambio cultural en la forma de hacer política, lo que ha hecho es sucumbir y entregarse a las prácticas tradicionales”, ha subrayado, en referencia a entramados como el de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, en el que congresistas y funcionarios del Ejecutivo, incluidos verdes, han terminado presos por sobornos a legisladores. Para Juvinao, los objetivos compartidos con el petrismo de “corregir desigualdades históricas” no pueden llevar al partido a “justificar la corrupción” o “hacer silencio frente al machismo y la misoginia”.
Hasta ahora, la Alianza Verde había dejado margen de maniobra a sus diversos matices. En 2022, dio libertad de acción para apoyar al candidato presidencial que consideraran mejor. En estos cuatro años, algunos congresistas respaldaron al Gobierno y otros se opusieron con vehemencia. La decisión del lunes consolida un control más férreo por parte del sector petrista. “El Partido Verde había sido diverso en el espectro alternativo (...). [Pero] ya no considera esa diversidad como una virtud y da un paso para mimetizarse con el petrismo”, evaluó Juvinao.
El representante Duvalier Sánchez respondió en la misma emisora que en 2018 el partido optó por avalar a los centristas Fajardo y López y que es “legítimo” apoyar ahora a Cepeda. “Por supuesto que [en el Gobierno] hay errores y denuncias de corrupción, pero no quiere decir que nos debamos detener y devolver hacia el pasado”, declaró. Para el congresista, el partido no puede ser equidistante entre el petrismo y el uribismo. Describió a la derecha como el sector que nunca hizo una reforma para robustecer el financiamiento de las universidades públicas y que no le entregaba los bienes incautados del narcotráfico a los campesinos, sino a “los mismos ricos”. Con Cepeda, apuntó, se busca mayor igualdad. Y aclaró que quieren un acuerdo en el que el candidato izquierdista se comprometa a no promover una Asamblea Constituyente.
La escisión de la derecha
Mientras tanto, otro sector minoritario ha comenzado su proceso para apartarse del partido. La dirección nacional de la Alianza Verde aprobó el lunes la escisión de un grupo que encabeza Jota Pe Hernández, un senador ultraconservador que obtuvo la mayor cantidad de votos de la colectividad en las legislativas de marzo. El congresista celebró la decisión en X. “Seguiré siendo senador y sirviéndole a Colombia desde mi curul, solo que desde otra casa (...). Me voy completamente agradecido, [en la Alianza Verde] pude iniciar mi carrera política”, comentó. Todavía no ha tomado una decisión sobre si apoyará a la uribista Valencia o al ultra Abelardo de la Espriella, dos candidatos a los que la dirección nacional de la Alianza Verde les ha cerrado la puerta.
En un punto intermedio ha quedado la representante Katherine Miranda, que llegó a la política con Mockus y no fue reelegida. Aunque se identifica como parte del sector de centro y el lunes cuestionó con Lozano la decisión de la dirección nacional, se diferencia en que ya le ha dado la espalda a Fajardo y López. Más crítica aún del Gobierno Petro, ha llamado al pragmatismo y al voto útil ante las mayores posibilidades de la derecha de disputar la Presidencia. “Por coherencia con la defensa de la Constitución y la independencia de poderes, apoyaré a Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo”, declaró el lunes en X. La Alianza Verde, el partido que alguna vez fue el icono del centro, se ha diluido entre los extremos.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.







































