Más fracking, más militares, menos impuestos: el programa de Paloma Valencia refleja las fórmulas clásicas de la derecha
La candidata uribista también presenta propuestas como usar la inteligencia artificial contra la corrupción, atraer la construcción de centros de datos, y crear cárceles agrícolas para que los presos trabajen mientras cumplen sus sentencias


La candidata uribista Paloma Valencia escogió una figura bélica para presentar este lunes el plan su Gobierno: las bombas. Su Plan 10, como lo ha llamado, es “para decirles cuáles son las cinco bombas que tenemos que desactivar y cuáles son las cinco transformaciones que pueden ayudarnos a construir esa Colombia más grande”. Lo presentó este lunes en la Universidad Uniminuto de Bogotá. A su lado estaba Juan Daniel Oviedo, su fórmula vicepresidencial, quien explicó que este plan de gobierno refleja la visión de los nueve precandidatos que se midieron el pasado 8 de marzo en una consulta de la derecha. “Para mí, trae una dimensión muy emocional: desactivando una bomba de tiempo, no nos llevamos llevar por las pasiones”, dijo el candidato a la vicepresidencia “Estamos sumando, estamos dejando de lado que sumar entre distintos es ser incoherente”, añadió el aspirante ubicado más al centro. Sin embargo, el programa retoma el lenguaje del presidente de derechas más popular, Álvaro Uribe, quien decía que su Gobierno era uno de “mano firme y corazón grande”. El programa de Oviedo y Valencia tiene entre sus tres grandes apuestas la “firmeza para estabilizar” y el “corazón para transformar ”.
La primera y principal bomba: mejorar la seguridad con más militares y una reforma a la justicia
“Estamos ofreciendo seguridad total”, dice Oviedo, en un juego de palabras con la paz total de Gustavo Petro. Valencia promete aumentar el gasto en seguridad y defensa en $20 billones de pesos para llevar la inversión en el área al 4% del PIB. “Incorporaremos 30 mil nuevos militares y 30 mil nuevos policías a nuestras fuerzas, logrando consolidar un pie de fuerza robusto y profesional de cerca de 530 mil hombres”, dice su programa. Espera que el aumento para la inversión en defensa permita comprar drones de última generación e invertir en “la ciberinteligencia para la lucha frontal contra el crimen”. También espera reconstruir las relaciones “estratégicas en materia de inteligencia” con países como Estados Unidos, justo cuando ese servicio pasa por una de sus peores crisis. El objetivo principal de la fuerza pública serán los extorsionistas, y plantea militarizar las vías que tienen riesgos de secuestros. “Mi primera acción como presidente va a ser militarizar la vía Popayán-Cali, Popayán-Pasto”, prometió la candidata en un eco a una exitosa estrategia de Uribe al llegar al poder en 2002, cuando el país enfrentaba una situación crítica en seguridad.

Para combatir la inseguridad urbana, plantea una reforma legal para reforzar los impactos de las capturas en flagrancia, mientras Oviedo habló de una reforma a la justicia que permita juzgados itinerantes de respuesta rápida. “Queremos una justicia rápida, con castigos ciertos, adaptada a las necesidades locales”, añade. En temas penales, también quieren, explica ella, “cárceles agrícolas para que haya espacio de resocialización, para que quien comete un delito trabaje, produzca, y tenga condiciones dignas de vida”.
Para combatir el narcotráfico, promete reactivar la fumigación de cultivos ilícitos “sin afectar la salud ni los ecosistemas” ―Gustavo Petro ya reactivó las fumigaciones con glifosato―. Y exige a los campesinos que acaben con los cultivos ilícitos mediante programas de apoyo a los cultivos lícitos. En una ampliación del enfoque tradicional de seguridad, Oviedo refiere una idea que resuena con el exalcalde de Bogotá Enrique Peñalosa: “Necesitamos que los padres de familia en Colombia sientan que los parques y los entornos educativos son entornos seguros, no solo porque están libres de drogas, sino que también están libres de discriminación”.
La segunda bomba: frenar la crisis del sistema de salud con más presupuesto
La segunda bomba se refiere a la creciente crisis del sistema de salud, “Vamos a trabajar para que en los 100 primeros días de gobierno podamos resolver 10 millones de atenciones represadas en medicamentos, citas y procedimientos que hoy se necesitan para salvar vidas”, promete Oviedo. “La siguiente acción será destinar 3 billones de pesos de manera inmediata para la compra de medicamentos”, añade ella. “Vamos a priorizar los sitios más apartados de Colombia y los colombianos más vulnerables, porque esos colombianos que son los más pobres son los que no han podido comprar los medicamentos”, añade.
La dupla no critica a las Entidades Promotoras de Salud (EPS), como lo hace el presidente Gustavo Petro, quien ha sido señalado de no pagar lo que esas afiliadoras necesitan por cada ciudadano. “Vamos a sentarnos y definir metodológicamente ese pago anticipado que se conoce como la UPC, que esté en función de todas las fuentes de información, tanto regional como epidemiológica, para que verdaderamente le demos a la salud los recursos que se necesitan para cuidar, atender y salvar vidas”, explica Oviedo.
La tercera bomba: fracking para enfrentar la crisis energética e invitar a los centros de datos
“Los expertos están diciendo que vamos a llegar a noviembre y vamos a volver a tener apagones”, dice la candidata. Ante ello, explica Oviedo, “reactivaremos la explotación de combustibles fósiles e impulsaremos el fracking con responsabilidad ambiental, pero también con mucha innovación”. En ese compromiso ambiental, añade la candidata, el mayor riesgo no es la explotación de combustibles fósiles, sino la deforestación. “Queremos usar la plata del desarrollo minero energético para invertirla en detener la deforestación y cuidar los ecosistemas estratégicos”, afirma. “Me ilusiona mucho que uno pueda decir que el petróleo de Colombia está salvando el Amazonas, que el gas de Colombia está logrando restaurar los parques nacionales”, añade. “Hay que tener brigadas móviles, helicópteros, control satelital (...) hay que pagar a las familias en las zonas de amortiguamiento para que se vuelvan no quienes atacan esos ecosistemas, sino quienes los conservan”.

Valencia también relacionó esa apuesta con los centros de datos. “No nos queremos quedar por fuera de la revolución de la inteligencia artificial, de la revolución que está viviendo el mundo, y sin energía no va a ser posible”, añadió.
La cuarta bomba: menos impuestos para superar la “crisis de confianza” empresarial
“Necesitamos que los impuestos dejen de asfixiar la economía“, dice Oviedo. La dupla propone reducir la tarifa del impuesto de renta empresarial, eliminar el impuesto al patrimonio y reducir el predial. “Eso naturalmente trae medidas complementarias como simplificar el estatuto tributario” para evitar la evasión fiscal. Sobre la deuda pública, que está en récords históricos, Valencia promete “refinanciar con los organismos internacionales esta deuda y buscar un nuevo empréstito que nos permita poner las finanzas en orden”.
“Nuestra servicio diplomático tiene que transitar a cuidar a los nacionales que están por fuera, pero a cuidar los mercados que le tenemos que abrir a los productos colombianos”, dice Valencia sobre ampliar el rol de los consulados colombianos.
La quinta bomba: tecnología contra la corrupción
“Le vamos a meter una auditoría forense a todo lo que está pasando en la salud”, dice la candidata en referencia de nuevo a la crisis en el sector de la salud. Además de auditorías, y de prometer que no existirán corruptos en su Gobierno, trae una propuesta de la mano de la tecnología, desde la IA hasta el blockchain. “Los datos y la inteligencia artificial nos ayudan a que todos los esfuerzos del gobierno nacional y territorial estén destinados a evitar estos actos de corrupción”, dijo Oviedo. Incluso hay algo más sencillo: “Vamos a tener un correo para que la gente nos denuncie todo lo que pase alrededor de la corrupción, bien sea pequeño, bien sea pagar una coima por una cola, bien sea pagar por un contrato”, añade la candidata.
Mirada a futuro
Además de las cinco bombas, los candidatos promueven una “visión hacia el futuro”, en la que se enfocan en asuntos de política social. Porponen un nuevo sistema de ahorro pensional, en el que cada trabajador ahorre lo que pueda, y que “cada vez que un niño nazca tiene ya abierta su cuenta en un fondo pensional que le permite ahorrar”. La candidata aclara que ella no quiere acabar con el subsidio al adulto mayor que no ha logrado ahorrar: “la cobertura que tiene el gobierno son 1,680,000 ancianos pobres. Nuestra meta es cubrir los 3 millones de ancianos pobres que son los que necesitan el subsidio en Colombia”.
También ofrecen cursos de tecnología para los jóvenes, bonos educativos para que los más vulnerables puedan acceder a colegios privados de calidad, “187,000 cupos gratuitos en colegios de calidad en concesión, 10 supercolegios públicos en excelencia”. “Colombia tiene que hacer un esfuerzo para que los niños tengan extracurriculares, para que podamos tener unas extracurriculares en deporte y cultura, para que cuando la mamá está trabajando, los niños estén cuidados,” añade la candidata.
En el ámbito empresarial, nuevamente con tecnología, prometen eliminar todos los trámites y las barreras que dificultan montar una empresa en Colombia. “Necesitamos un un registro de Cámara de Comercio para los pequeños gratuito, un INVIMA para los pequeños, para los artesanos, para los emprendedores gratuito”, señala la candidata. Para las mujeres, además, promete, “un gran programa de emprendimiento para mujeres con un capital semilla de 2 millones de pesos para que sus negocios puedan arrancar, para que puedan estar acompañadas con tecnología, con cooperativas, con capacitación”.
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