Ir al contenido
_
_
_
_

El Banco de la República afronta una reunión decisiva para embridar las expectativas inflacionarias

El mercado prevé un mayor encarecimiento este año y anticipa un aumento de la tasa de interés a 9,75%

economia en colombia

El Banco de la República llega a su decisión de política monetaria de este viernes 30 de enero con el ceño fruncido. Lo que hace unos meses parecía un camino despejado hacia el abaratamiento del crédito, hoy es un callejón estrecho donde el mercado intuye un apretón de tuercas. La última vez que el Emisor subió los tipos fue en abril de 2023, pero ahora la encuesta mensual de ANIF —que recoge el pulso de los 19 principales bancos, comisionistas y centros de pensamiento — da por hecho que la tasa de intervención incrementará al menos 50 puntos básicos, hasta el 9,75%. Es un giro de timón para salvar la credibilidad de una meta de inflación que sigue lejos del 3%.

Para entender lo que se discute puertas adentro del edificio de la carrera séptima en Bogotá, hay que mirar más allá del dato y entrar en la psicología institucional de la Junta. Carolina Soto, quien ocupó una de las siete sillas como codirectora, aporta la clave de bóveda de este razonamiento: “Llevamos cinco años lejos de la meta”, apunta. En la mente de los codirectores pesa la frustración de un 2025 donde la inflación se estancó antes de romper el piso del 5% y la sensación de que el objetivo se ha vuelto un espejismo. “Es necesario mandar una señal que garantice que la inflación retornará a su meta y ancle las expectativas”, agrega.

El combate se ha prolongado más de lo esperado y amenaza con extenderse aún más. En los últimos 30 días, las expectativas inflacionarias han visto el mayor incremento mensual desde que hay registros: los pronósticos para el cierre de 2026 saltaron de 4,5% a 6,5%. La señal de autoridad se vuelve obligatoria ante lo que Soto describe como un “desacoplamiento” entre quienes manejan el dinero y quienes lo gastan.

Y es que mientras el Banco Central intenta enfriar los precios, el Gobierno Nacional ha pisado a fondo el acelerador del gasto. Soto señala con preocupación que el Emisor afronta en solitario la tarea de contención: “El Gobierno está desbordado en su gasto: que se ajuste el cinturón, que actúe y respete la independencia del Banco”, aquilata.

El tablero se ha desajustado más de lo esperado tras el incremento del 23% del salario mínimo decretado por el presidente Gustavo Petro. Para alguien que conoce las entrañas de la entidad como Soto, este dato ha sido un detonante: “La subida está muy por encima de cualquier pronóstico de los analistas, que esperaban un 11%. Subir 18 puntos porcentuales reales es echarle gasolina al fuego”, agrega. La decisión de este viernes, por tanto, se toma de forma preventiva, mirando lo que vendrá. José Ignacio López, presidente de ANIF, coincide en que la reputación de un banco central depende de su capacidad para anticipar incendios: “Los bancos centrales con mayor prestigio en el mundo no esperan a ver la llama para sacar el extintor; reaccionan cuando ven que la gente empieza a creer que el incendio es inevitable”, comenta. “Así se evita el escenario donde la Junta se queda persiguiendo a la inflación”, concluye.

Y es que las decisiones que toma la junta tardan en llegar al mercado, un retraso que le quita el sueño a muchos expertos. Juana Téllez, economista jefe de BBVA Research, despeja la duda de quienes piden esperar a ver cómo comienza el año. “La política monetaria es lenta”, señala, y recuerda que lo que se decida este viernes “tardará entre seis y nueve meses en llegar al bolsillo del ciudadano”. Advierte que “si se esperan hasta marzo [cuando se celebra la próxima reunión], probablemente sea muy tarde”, pues calcula que para ese mes el encarecimiento de bienes y servicios ronde ya el 6%.

La autoridad monetaria afronta un obstáculo: el alto consumo de los hogares. Su gasto actual se apalanca en ingresos que el Emisor no puede controlar: remesas de trabajadores en el exterior que superan lo que el país recibe por petróleo, un turismo que crece y precios del café que han inyectado dinero fresco al campo. Téllez explica que la subida de tasas busca forzar un cambio de hábito: “La idea es que salga más costoso endeudarse y más beneficioso ahorrar”, explica. La idea es que, en un escenario donde sube la tasa de interés, mejoran los retornos que ofrecen vehículos de inversión como los CDT, lo que incentivaría a mantener el dinero guardado.

La Junta no hablará el viernes al unísono. Soto anticipa una votación fracturada, probablemente un 4 a 3 (con el ministro Germán Ávila, y los codirectores designados hace un año por Petro, Laura Moisá y César Giraldo, en minoría), como ha sido la tónica de los últimos meses. Ese resultado es reflejo de una tensión profunda: por un lado, el bloque que se aferra al mandato constitucional de controlar la inflación; por otro, quienes temen que el apretón asfixie el crecimiento del PIB, proyectado por Corficolombiana en 2,8% para este año.

Así, la decisión de este viernes es una declaración de principios: el Banco de la República busca mostrar que sigue siendo el adulto en la habitación, el encargado de apagar las luces cuando la fiesta fiscal se ha extendido de horario. Si se cumplen los pronósticos, enviará un mensaje de disciplina a los mercados, con un costo que pagarán los colombianos en sus cuotas de créditos. Con todo, que la inflación se escape de nuevo sería una hipoteca más cara.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_