Petro, tras su llamada con Trump: “Colombia puede dormir tranquila”
El presidente colombiano cambia su discurso crítico contra el mandatario de Estados Unidos a uno que se alegra por la conversación directa entre enemigos políticos

El presidente Gustavo Petro convocó una protesta este miércoles en la tarde, en la que se esperaba iba a declamar un discurso nacionalista contra su homólogo Donald Trump, quien ha amenazado al mandatario colombiano más de tres veces en el último mes. Pero poco antes de subir a la tarima a dar su discurso, en la Plaza de Bolívar ubicada en el centro de Bogotá, Petro tuvo una llamada telefónica con Trump que cambió completamente el tono de sus palabras. “Hoy traía un discurso y tengo que dar otro, el primer discurso era bastante duro”, dijo el colombiano al arrancar. “Desde hace 34 años para mí la prioridad es la paz”, añadió, un recordatorio del día en que abandonó las armas como guerrillero del M-19, hace más de tres décadas. “Y sé que la paz se encuentra hablando. Por eso acepto la propuesta del presidente Trump de hablar”, añadió.
Gustavo Petro contó que en la larga conversación buscó tocar dos temas cercanos al discurso del republicano: el narcotráfico y Venezuela. “Le tuve que lanzar las cifras que he repetido acá”, añadió. Es decir, Petro le repitió lo que ha dicho en varios discursos: que en su gobierno han hecho un número histórico de incautaciones de drogas antes de que lleguen a las costas de Estados Unidos, y que ha extraditado a los juzgados norteamericanos “más de 700 traquetos”. “Le dije lo más importante: que la sustitución de cultivos voluntaria da más éxito que la sustitución forzada con glifosato”, añadió, una afirmación contradictoria, ya que el Gobierno de Petro recientemente decidió reanudar la controvertida fumigación con glifosato, un hervicida potencialmente cancerígeno.




“A Trump lo engañaron. Trump no es bobo”, añadió el presidente colombiano, quien considera que unas élites de la derecha colombiana, aliadas con políticos en Miami, han engañado al magnate republicano al convencerlo que Petro es un testaferro. Trump incluso ha llamado en varias ocasiones al presidente de Colombia un narcotráficante. “No hay sustentación ninguna”, repitió Petro. “Me dijeron que yo era testaferro de Maduro, la extrema derecha de allá se creyó la tesis de que hay un Cartel de los Soles, y que yo soy el testaferro”, añadió. “Esa bolsa de mentiras contadas allá, llegaron a hacer convencer a Trump que yo tengo fábricas de cocaína”.
Luego estaba el tema de Venezuela. “Hablamos de otros temas, de los que todavía no hay acuerdo, como que la paz de Venezuela es la paz de Colombia, y viceversa”, contó al público. Allí añadió que en una conversación con Nicolás Maduro, antes del ataque de Washington a Caracas el sábado pasado, alcanzaron a hablar sobre un ataque a la guerrilla del ELN, que tiene presencia en la frontera colombo-venezolana. Luego Petro reveló otra conversación importante. “Hablé también hace dos días con la presidenta actual de Venezuela, Delcy Rodríguez, y la invité a Colombia. Queremos establecer un diálogo tripartito y ojalá mundial para establecer el orden en Venezuela”, añadió.
El tono combativo de Petro fue mucho más contra la derecha política colombiana que contra los republicanos que dominan la Casa Blanca. Mencionó al hermano del expresidente de derechas Álvaro Uribe, Santiago Uribe, quien recientemente fue condenado por paramilitarismo. También recordó que en el Gobierno de Uribe se persiguió a periodistas y jueces de la Corte Suprema. Repitió que, como senador, él fue uno de los que denunció varias veces a las mafias desde el Legislativo. “El sectarismo político colombiano siempre nos lleva a guerras civiles”, añadió. Ese grupo político que busca votos y derrotarnos, y derrumbar el Gobierno, se dio cuenta ya por las encuestas de verdad que somos la primera fuerza política de Colombia”, afirmó, una referencia a las elecciones presidenciales que vienen a a mitad de año. El candidato de la izquierda, Iván Cepeda, va punteando en las encuestas.




Petro aprovechó entonces para asociar su diálogo con Trump con las fallidas meses de conversación que ha tenido con varios grupos armados en lo que ha sido su desgastada política de paz total. “Dialogar es fundamental, directamente. Nos critican que hablemos con los violentos: hablar es una cosa, ser socios es otra”, afirmó. “Si no se dialoga, hay guerra. Nos lo ha enseñado la historia de Colombia”. Terminó luego su discurso con un llamado a la calma. “Colombia puede dormir tranquila”, pidió. “Avisaré si hay algo en contra, ojalá a tiempo”.
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