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Iván Cepeda, candidato presidencial en Colombia: “La política de Trump lleva a la tercera guerra mundial”

El representante del Pacto Histórico, la coalición de izquierdas con la que gobierna Gustavo Petro, insiste en que su país “es un Estado soberano que tiene un régimen democrático”

Iván Cepeda

Con actitud sosegada y con las convicciones claras, atendió este miércoles a EL PAÍS Iván Cepeda, candidato por el Pacto Histórico a las elecciones presidenciales de Colombia del próximo 31 de mayo. Remarca desde la sede de UGT en Madrid que la intervención militar en Venezuela del 3 de enero no es fruto de la decisión de un “hombre díscolo que actúa de manera irracional”, sino que es la “aplicación rigurosa de un plan estratégico” que pretende convertir en vasallos de Washington a todos los países del continente americano. Por ello, hace un llamamiento a los países democráticos para que se unan en un frente que no permita a Trump avanzar en sus intenciones. Las encuestas le sitúan como favorito para suceder el actual dirigente, Gustavo Petro, que pertenece a la misma coalición, y con el cual mantiene una amistad que se remonta a “cuatro décadas mal contadas”.

Pregunta: ¿Cómo valora la situación actual del continente americano tras lo sucedido recientemente en Venezuela?

Respuesta: Nosotros no consideramos a Trump como un hombre díscolo que actúa de manera irracional, sino como la expresión de una realidad política. Esto comenzó con la idea de que eran simplemente reacciones intempestivas descoordinadas de un político que actúa de una manera imprevisible. Pero tenemos ya evidencias de que es una política de Estado que se está ejecutando, como se puede leer en la Estrategia de Seguridad Nacional de EE UU. Las consecuencias que tiene esto son muy graves. Es la derogación del orden internacional basado en el derecho y en el respeto a la soberanía de los Estados. La intervención militar en Caracas no es la primera acción, sino la continuidad de una escalada que va del poder blando a un ataque violento.

P: ¿Teme que se extienda esta política de intervenciones militares de Estados Unidos por el continente?

R: En su estrategia nacional, EE UU dice explícitamente que se reserva el derecho de intervenir cuando considere que un país o Gobierno actúa contra sus intereses. Así que estamos advertidos. Nosotros partimos del principio de que se debe respetar la soberanía de las naciones. Todavía estamos en un momento incipiente, pero me viene a la mente la comparación con otro momento histórico. Así también fue el comienzo del neoliberalismo en la época de Salvador Allende. Bueno, lo que creo es que hay cambios en el continente y esos cambios van a hacer que las reacciones que suscita este nuevo escenario tengan una dimensión mucho más global. La discusión no debe ser si Maduro es un dictador o no, de si es un secuestro o una captura. Hay espacio para debatir eso y nuestro Gobierno no reconoció la legitimidad de las elecciones. Pero el problema de fondo es la nueva realidad geopolítica y estratégica que Trump quiere imponer, ante lo que debemos hacer frente de manera conjunta.

P: ¿Piensa que Colombia puede ser uno de los siguientes países en ser intervenido militarmente por Washington?

R: Trump ha sido muy claro. Ha dicho que Colombia es el siguiente en la lista y la ha hecho en todos los tonos. Tal vez hemos pecado de incrédulos, pero hay que creerle porque ya hemos visto que sus acciones son coherentes con sus anuncios y palabras. Hay que dejar claro que Colombia no es una colonia, no es un protectorado, ni siquiera es un Gobierno incondicional de los estadounidenses, es un país soberano que tiene un régimen democrático cuyas instituciones y cuya Constitución se rige por principios que hemos asumido en conjunto. Así que exigimos que haya respeto a nuestra libertad, independencia y soberanía y exigimos que se respete a nuestro jefe de Estado, Gustavo Petro.

P: ¿Y está Colombia preparada para defenderse de una agresión así?

R: No, yo creo que nadie está preparado para eso. Ni siquiera Estados Unidos. Sobre todo, no tanto para la ejecución de una acción, sea cual sea, sino para las gravísimas consecuencias que eso pueda tener. No hay que olvidar que a lo largo de las últimas décadas, Colombia fue el principal aliado en la región de Estados Unidos en muchas de sus estrategias, comenzando por la llamada lucha contra las drogas, que ha sido un laboratorio y una plataforma para llevar a cabo las peores cosas en nuestro continente.

P: Las relaciones entre Colombia y EE UU están en un momento muy tenso. ¿Cómo será su manera de relacionarse con Washington si llega a la presidencia?

R: Serena y firme al mismo tiempo. No soy amigo de entrar en discusiones personales ni en dinámicas de insultos, pero sí adelanto que conmigo en el Gobierno habrá una clara posición de firme respeto a nuestra soberanía y nuestra dignidad. Y hay formas de hacerlo entender bien para que no haya equívocos.

P: ¿Y cuáles son esas formas?

R: A día de hoy, hay una relación de cooperación unilateral entre Colombia y EE UU. Extraditamos mil personas cada año a territorio estadounidense por solicitudes que provienen de distintos tribunales. También permitimos la presencia con una amplia benevolencia de agencias de inteligencia como la DEA, el FBI y la CIA. Puede ser que nosotros no tengamos un portaviones tan grande como el de Estados Unidos, pero sí tenemos dignidad, y eso es muy importante.

P: ¿Cómo se frena este intento de imponer un nuevo orden mundial por parte de Trump?

R: Hoy hay poderosos movimientos sociales, fuerzas políticas, sociales y culturales, para enfrentar una amenaza de esta magnitud. No solamente en Colombia, sino en todo el mundo. Hago un llamamiento a conformar y articular esas fuerzas para evitar el peligro a la humanidad que supone la política que está llevando a cabo Trump. Este camino lleva a la tercera guerra mundial y lleva a acabar con los recursos naturales sin misericordia. Es una senda que busca, sencilla y llanamente, acabar con América Latina y con la posibilidad de que siga siendo una zona de paz y convertirla en un infierno de guerra.

P: ¿Teme que haya una injerencia de Trump en las elecciones presidenciales, como ha sucedido en países como Honduras o Argentina?

R: Nosotros consideramos que ya está habiendo injerencia de la Casa Blanca. La campaña que están haciendo contra nuestro presidente Petro —al que EE UU ha incluido en la lista de narcotraficantes sin aportar pruebas— busca, cuanto menos, desalentar al electorado sobre la posibilidad de repetir un Gobierno del mismo signo. Y esta estrategia cuenta con el apoyo de Álvaro Uribe, expresidente del país y candidato a senador por el conservador Centro Democrático, que pide abiertamente una intervención militar de Estados Unidos en Colombia.

P: ¿Qué futuro le augura ahora a Venezuela, con Delcy Rodríguez como nueva presidenta del país?

R: No tengo la menor idea. Creemos que el camino emprendido es muy peligroso porque lesiona gravemente los fundamentos que dan estabilidad a la región. Y uno de ellos es la paz. Esta acción militar va a conducir a que se susciten reacciones. Es evidente que no acatar el derecho internacional tiene consecuencias. Pero también hay que dejar claro que lo primero que se va a lesionar son los negocios. Sin estabilidad, no hay negocios. Y sin negocios, no hay prosperidad.

P: ¿Qué relación tiene con Petro? ¿Qué balance hace de su presidencia?

R: Soy amigo del presidente desde hace cuatro décadas mal contadas. Cada uno hemos contribuido a forjar el proyecto político del que somos parte. Hago un buen balance de su mandato, porque ha logrado poner lo social en el centro de la agenda política, ha realizado un manejo de la economía impecable y ha liderado internacionalmente la lucha contra el cambio climático.

P: ¿Hay alguna decisión que haya tomado Petro que usted hubiera realizado de otra manera?

R: Más que una decisión, es un problema del Gobierno y del Estado colombiano, que es la corrupción. El presidente ha tenido el valor de afrontar esta situación, pero han fallado mecanismos preventivos y creo que hay que poner en el centro de la preocupación de un Gobierno progresista la lucha contra esta lacra.

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Sobre la firma

Carlos de Barrón
Es redactor en la sección Internacional. Empezó en el diario 20 Minutos, cubrió la actualidad económica en LaInformacion.com y trabajó durante más de tres años en la Cadena SER. Graduado en Periodismo y Relaciones Internacionales.
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