El síntoma Efraín Juárez: cómo un país devora a críticas a los entrenadores mexicanos
En México, solo hay cuatro entrenadores nacionales al frente de un equipo de Primera División. El único estratega con fama internacional es Javier Aguirre, pero después de él nadie ha brillado en los banquillos


El fútbol mexicano ha agonizado en los últimos 30 años por la falta de grandes centrodelanteros, de creativos e incluso de defensores centrales. Los clubes han tenido que echar mano de la billetera para encontrar soluciones rápidas en el extranjero, a veces con gratas sorpresas, a veces con malas inversiones. Esa tendencia también llegó a los banquillos. De los 18 clubes de la Liga MX solo tres apuestan por entrenadores mexicanos en el actual torneo, el Clausura 2026. Uno de ellos es Efraín Juárez, uno de esos entrenadores instintivos que apelan a ser el foco de atención para rebajar la presión sobre sus pupilos. El técnico mexicano está en peligro de extinción, pero Juárez se resiste a creerlo aunque le rodee una horda de críticas, habitual entre los entrenadores novatos en México.
Juárez (Ciudad de México, 37 años) dirige uno de los clubes populares de su país, los Pumas, conjunto que representa a la Universidad Nacional Autónoma de México. Ahí mismo debutó como profesional, fue campeón de Liga en 2009, ganó el Mundial juvenil en 2005 e incluso le valió para dar un salto a Europa con el Celtic y el Zaragoza. Jugó la Copa del Mundo de Sudáfrica y ahí coincidió con Javier Aguirre. Juárez absorbió la esencia del actual entrenador de México: ser motivador, dicharachero, retador ante los periodistas y a la vez conciliador y bromista, aunque eso suponga una horda de comentarios y burlas. De los dos, solo Aguirre volvió a la selección cuando lo nombraron estratega por tercera ocasión.
Efraín Juárez terminó su carrera como profesional en 2019 tras jugar sus últimos con el Vålerenga de Noruega. En el atardecer de su carrera tuvo pocos reflectores. En silencio, se empezó a formar como entrenador de fútbol y tuvo como mentor a su extécnico, Ronny Deila, en el New York City del fútbol estadounidense en 2020. “Es un tipo que confió en mí cuando realmente nadie lo había hecho. No es fácil que un noruego se fije en un mexicano”, contó Juárez. La dupla se mudó a Bélgica con el Standard de Lieja durante la temporada 2022-2023 y después dirigieron al Brujas, otro club belga de abolengo. Si con Aguirre obtuvo la chispa de conectar con el grupo, de ser un showman, con Deila aprendió el rigor europeo.
En agosto de 2024, Juárez tuvo la oportunidad de dirigir a un histórico en Colombia, el Atlético Nacional. La formación europea surtió efecto en el equipo al ganar la Liga colombiana (una efectividad del 57,9% de victorias) y también la Copa (una efectividad del 70,8%). Ningún entrenador mexicano había logrado algo así en el fútbol sudamericano. Aguirre dirigió al Osasuna, Atlético de Madrid, Zaragoza, Espanyol, Leganés y al Mallorca, pero en ninguno pudo coronarse. Estuvo a una final de ganar la Copa del Rey y mandó al Osasuna a jugar la previa de la Champions. También dirigió a las selecciones de Japón y Egipto. En el fútbol mexicano ganó la Liga con el Pachuca en 1999 y el torneo local con el Al-Wahda de Emiratos Árabes.

A Juárez se le cumplió el sueño de dirigir a los Pumas en 2025. Sus primeras declaraciones, que bien podían leerse como altaneras pero también valientes, empezaron a alterar a los medios mexicanos que estaban acostumbrados a técnicos más parcos y sin chispa. “Para ser campeón tienes que cagar sangre”, les dijo a sus futbolistas. “Y el que me diga hoy, antes de empezar: ‘Mira, yo no creo en esta mierda’, nos damos un abrazo y será una de las historias que más cuente en vida pero eso es también tener huevos”, agregó en un video publicado por el equipo.
El estratega del club felino tuvo un primer torneo un tanto irregular porque llegó iniciado el campeonato: tres victorias, dos empates y cuatro derrotas. El siguiente torneo, con un poco de estabilidad, registró cinco victorias, seis empates y siete derrotas. Su mayor problema fue que no pudo tener a los jugadores que había pedido a tiempo. Tuvo que jugar sin un portero de experiencia durante los primeros cuatro partidos. Juárez había confiado en un joven de 17 años, Rodrigo Parra, con la esperanza de empoderarlo y tener un talento a futuro, pero una serie de errores le costaron el puesto. Después, llegó al club Keylor Navas, hoy capitán. Cuando creía tener todo en orden, a Juárez se le lesionaron sus delanteros Memo Martínez y José Juan Macías. Ahora mismo, los Pumas son terceros con cuatro victorias, tres empates y ninguna derrota.
“Si [Juárez] fuera un argentino, dirían qué personalidad, qué forma de hablar tan importante, cuánto conocimiento tiene. Pero siendo mexicano en México, por supuesto, a Efraín se le critica y se le dice que el pez por su boca muere”, dijo Gonzalo Pineda, entrenador mexicano, a ESPN. El fútbol mexicano se ha caracterizado por la confianza, a veces excesiva, a los estrategas foráneos en lugar de los nacionales.
“Es una historia que les cuento mucho a ellos: ni volar muy alto porque el sol te derrite las alas, ni volar muy bajo porque la brisa del mar también te las derrite y terminas estrellándote”, dijo Juárez tras una victoria citando la historia de Ícaro, de la mitología griega. La prensa intentó ridiculizarlo. Él siguió a lo suyo. Otros entrenadores jóvenes que lo han intentado y también han sido devorados a mordidas de crítica han sido Francisco Palencia, Gonzalo Pineda, Benjamín Mora o Rafa Puente del Río. Juárez, que ya sabe lo que es ser campeón, quiere ser profeta en su tierra.
Los entrenadores de la Liga MX en 2026
Chivas de Guadalajara: Gabriel Milito (Argentina)
Cruz Azul: Nicolás Larcamón (Argentina)
Pumas: Efraín Juárez (México)
Toluca: Antonio Mohamed (Argentina)
Pachuca: Esteban Solari (Argentina)
Atlas: Diego Cocca (Argentina)
América: André Jardine (Brasil)
Tigres: Guido Pizarro (Argentina)
Monterrey: Domenec Torrent (España)
Necaxa: Martín Varini (Argentina)
Xolos: Sebastián Abreu (Uruguay)
Atlético de San Luis: Guillermo Abascal (España)
León: Ignacio Ambriz (México)
Querétaro: Esteban González (Chile)
Puebla: Alberto Espigares (España)
Juárez: Pedro Caixinha (Portugal)
Mazatlán: Sergio Bueno (México)
Santos Laguna: Roberto Tapia (México)
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