Leila Gianni: “Algunos kirchneristas y jefes de organizaciones sociales no son personas”
Con un pasado kirchnerista, es la elegida de Milei para pelear una banca de concejal por La Matanza, el corazón del peronismo en la provincia de Buenos Aires
En uno de los dos piletones de desagote desbordados por un desperfecto asoma un perro muerto y el olor de la materia fecal obliga a tapar las narices con bufandas, el cuello de sus camisas o los dedos. Esa avería ha provocado que en Areco, un barrio de La Matanza, el más populoso de los municipios que rodean la ciudad de Buenos Aires, floten heces en los charcos de sus calles de tierra reseca. Sobre esa descomposición, y sobre el sol del mediodía, Leila Gianni (40 años, Buenos Aires), le habla a un celular ajeno en plena campaña para acceder a una banca libertaria en el Concejo Deliberante municipal.
—Fernandito— dice en su conversación imaginaria y constante con el intendente peronista de la Matanza, Fernando Espinoza— este charco no es de lodo: es de mierda.
El viernes feriado de agosto Gianni llegó a Areco por invitación de una vecina. En sus palabras, la estrategia de campaña consiste en bajar al territorio, hacer registros visuales, buscar la viralización en redes y evitar actos tradicionales.
—Vos sos la de TikTok— la recibe un vecino.
—Tiras tierra para tapar la mierda, Fernandito: vení con una sopapa— sigue Gianni en su conversación con Espinoza, a quien llamará patrón del mal, ladrón, corrupto, abusador sexual.
En las calles de tierra —a una hora en coche de la Casa Rosada— van al encuentro de la candidata perros, gatos, gallinas, dos burros y un caballo agotado. Operarios de la empresa de luz intentan arreglar un corte masivo y ensayan como explicación problemas de instalación o vecinos que se colgaron cuando no pudieron seguir pagando el servicio desde los aumentos. Una partidaria de Gianni le muestra la factura de luz en el celular: 250 mil pesos (unos 190 dólares) y cuenta que aparece como zona residencial. La noche anterior, el camión de la basura no pasó y los vecinos quemaron las bolsas para evitar que los perros las rompieran. Como si no hubiese heces en algunas esquinas, un muchacho con mameluco corta el césped de la vereda y un albañil hace arreglos en un cantero. La persona que lo acompaña interpela a Gianni.
—Las cosas están mal por tu Gobierno. Escuchame, yo camino La Matanza con Espinoza.
Carla, abogada y amiga de la candidata, la acompaña en cada incursión, graba los videos y ha sugerido llevar gas pimienta como método de defensa en caso de que los repudios escalen.
—No nos digas escuchame— le contesta y pide que no se consigne su apellido en el artículo.
—Que se vaya Milei— dice el albañil.
—Se tiene que ir Espinoza— cierra Gianni
—¿Y si en vez de pelearse hacen algo juntos?— le pregunta un vecino que se acercó para contarle que tiene un retrato con una de sus adversarias.
En una esquina flota un botín verde de futsal y las zapatillas 39 de la candidata quedan enterradas en el lodo.
—Voy a poner estas zapatillas con mierda en tu escritorio, Fernandito, para que veas la mierda que hay en tu feudo.
—No nos metamos en esa cuadra que es de narcos— pide Fernando, al que llaman Fernando el bueno, que es un militante libertario.
Después de grabar en los piletones averiados, dos vecinas, desde una moto Suzuki en marcha, empiezan a gritarle a la distancia.
—¿Qué hacés acá kirchnerista arrepentida?
Gianni presenta su adhesión política pasada con un genérico “orígen peronista”, pero en las redes sociales han quedado huellas en fotos y posteos. Su campaña es, también, una coreografía sobre los alcances de ese pasado y las maneras en que la candidata procurar sortearlo. Cuando empezó a circular que llevaba un tatuaje de un pingüino, emblema de Néstor y Cristina Kirchner, Giani contestó que se lo comió un león, en una referencia, también animal, a Milei.
Las dos vecinas cruzan la moto en la calle para hablarle a dos metros de distancia corta.
—Kirchnetrista arrepentida, venís por las elecciones— le dice una de ellas, con pantalones deportivos, buzo y zoquetes azules con ojotas.
—¿Qué hace tu Gobierno para que esto no pase, mami?— insiste
—Esto es responsabilidad de Espinoza.
—Venís dos minutos porque hay elecciones. No te conocemos acá, mami.
—Vos defendes a Cristina [Kirchner] y Espinoza.
Gianni camina hacia una calle de asfalto, con una despensa que ofrece alcohol y una carnicería que promociona pollo antes que las más costosa carne vacuna. Con la tensión de la escena encima, toma aire para insistir con la inhalación de su vaper:
—Acabás de ver lo que sintetiza la Argentina: los cerebros infectados por los kirchneristas.
Horas más tarde un canal de noticias hará un título con el intercambio entre la candidata y las vecinas: “Impunidad total: ¿hasta cuando? Amenazaron a la dirigente Leila Gianni”.
Con un millón ochocientos mil habitantes —300.000 más que la ciudad de Montevideo— y el doble de grande que Barcelona, La Matanza lleva más de 40 años de gestiones peronistas. Los bonaerenses votarán el 7 de septiembre para elegir sus representantes locales y un mes y medio más tarde por diputados nacionales.
Milei lanzó la campaña libertaria en La Matanza por su prepotencia demográfica y la carga simbólica de la supremacía política del kirchnerismo. El jueves 7 de agosto llegó sin aviso a Villa Celina, uno de sus 16 distritos. Con la escenografía de un basural vistió de buzos violeta a los candidatos e hizo colocar al costado el cartel “Kirchnerismo nunca más”, palabras asociadas al informe de la comisión que investigó los crímenes de la última dictadura militar (1976-1983).
Un día más tarde, en un café-panadería del centro del distrito de La Tablada, la candidata se dispuso a almorzar una gaseosa sin azúcar y un sándwich de jamón y queso. Llevaba al padre Mario como protector de pantalla de su celular. “Tiene su obra en González Catán, en La Matanza, y ha sanado a muchísima gente. Tengo, también, una suerte de guía espiritual. Se llama Fabián Barrera y es muy carismático, hace exorcismos, da conferencias en Miami y en muchos lugares”. En la siguiente hora contó la historia de su vida, una infancia temprana en San Justo —la cabeza departamental—, un tiempo largo en la ciudad de Buenos Aires y regresó al mismo lugar en 2023.
Madre de cinco, hermana de mellizos, su padre trabajó de encargado de edificios, en una estación de servicio y como repartidor de artículos de limpieza. Su madre, ama de casa, se dedicó al cuidado de una hija con una discapacidad leve. Gianni es la primera de su familia con título universitario: se recibió de abogada en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Un puente adolescente la conecta con el anarco capitalismo de Milei: su fanatismo por Attaque 77 y Ramones, dos bandas de punk rock, que la acercaron a algunos fraseos anarquistas y la estimularon a dibujar la A en sus mochilas.
—A los 19 años quedé embarazada de mi primer hijo y durante casi diez años mantuve una relación con su padre, con quien tuve dos hijos más,marcada por la violencia extrema hacia mi: física, psicológica, sexual, económica. Comenzó cuando mi primer hijo tenía cuatro meses. Viví con muchísimo miedo hasta que pude salir y denunciarlo. El único delito que no prescribió fue el de abuso sexual y por eso está prófugo con un pedido de captura. Como la violencia intrafamiliar la pueden sufrir tanto hombres como mujeres, no levanto la banderita del feminismo de la violencia de género contra las mujeres.
Pregunta. ¿Las denuncias no son muchas más en el caso de las mujeres?
Respuesta: Estadísticamente sí, pero tal vez hay muchísimos hombres que no denuncian por una cuestión de ego masculino.
P. ¿Por eso se declara antifeminista?
R. El último movimiento feminista instaló el odio al hombre. El feminismo nos llevó a legalizar el aborto cuando hay que dar discusiones más profundas, como la prevención de los embarazos y las enfermedades sexuales. Soy recontra católica y la vida se produce desde el momento de la concepción. Con un buen plan de seguridad, el gobierno de Milei bajó más la cantidad de homicidios de mujeres que durante el que tuvo el Ministerio de la Mujer que no servía de nada.
P. ¿Cómo llegó a la gestión pública y qué hizo antes de estar en la gestión de Capital Humano con Milei?
R. En el 2012, a través de un abogado conocido llegué al área de compras de la secretaría de Medio Ambiente. No tenía militancia política, era una piba de barrio y aislada por la violencia en casa. En 2018, a través de un conocido del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), asumí mi primer cargo: la Dirección de Compras y Contrataciones. A través de otro abogado pasé a coordinadora de Asuntos Jurídicos de Promoción de los Derechos Humanos del Ministerio de Justicia. Luego asumí como Coordinadora de Infraestructura en ANSES en el área de contrataciones. En 2022, a través de otra persona del Ministerio de Ambiente, me ofrecieron la dirección de Proyectos Ambientales encargada de controlar y ejecutar las obras como el saneamiento de basurales a cielo abierto y construcción de plantas de separación de residuos. Aunque me acusen de saltar de partido en partido, fui siempre una funcionaria técnica y no estuve afiliada a ningún partido ni fui candidata hasta llegar a La Libertad Avanza.
P. ¿Por qué tanto esmero en minimizar su historia en el peronismo si el propio Milei ha ofrecido tabula rasa para todos?
R. Tengo origen peronista, pero nunca estuve en una Unidad Básica ni milité. Los Kirchner, [Sergio] Massa, Alberto [Fernández] no hicieron peronismo. Destruyeron absolutamente todo. Destruyeron la cultura del trabajo. Los peronistas de derecha dicen que el peronismo murió cuando murió [Juan Domingo] Perón, que si creía en la justicia social.
P. El Presidente dice que la justicia social es un robo.
R. Hablo de la justicia social entendiéndola como la generación de igualdad de oportunidades y de asistir a las personas vulnerables de una manera directa. No el asistencialismo. No la justicia social que llevó adelante Cristina o Massa.
P. En un tuit usted llamó a votar a Massa para presidente en la elección de 2023 que ganó Milei.
R. Fue un tuit como cualquier otro. Cuando podés despertar y sacarte esa venda de los ojos, de la que tanto habla Javier, podés darte cuenta de lo perversos que eran. Más allá de cometer los delitos de corrupción, como en la obra pública, en desarrollo social, abusaron de los más vulnerables. Te das cuenta de que no son personas.
P. ¿Quiénes no son personas?
R. Los dirigentes de las organizaciones sociales y los funcionarios que permitieron que se llevara adelante este plan sistemático de corrupción y opresión a los sectores postergados. Lo veo replicado en Espinoza. En el territorio lo veo replicado ahí. Lo vas a ver ahora.
La primera de las tres paradas del día es en San Martín y Cusco, no tan lejos de Villa Insuperable. Bajo la tutela de un grupo de cinco vecinas, Gianni graba los primeros clips con el fondo de dos autos quemados, telas y restos de textiles de lo que llama talleres clandestinos. En una pausa, hace una llamada y le recuerda a su interlocutor que necesitan 4.000 fiscales para la elección en La Matanza.
—Terminen con el kirchnerismo— le pide el encargado de un depósito lindero.
—Kirchnerismo nunca más— contesta Gianni
La puesta en escena tiene una premisa: debe aparecer sola en la narración del descalabro. Camino al cementerio, se detiene cuando encuentra un charco. Sobre un paredón con rejas vuelve a grabar.
—Mirá esta agua, Fernandito. Vos ves ballenas desde tu departamento en Puerto Madero [con vista al Río de la Plata, es uno de los barrios más caros de la ciudad de Buenos Aires].
En la esquina de Godoy Cruz y Bolívar la esperan unos quince vecinos que reclaman la instalación de cámaras de seguridad. Tatiana, la voz cantante, cuenta que a su hijo le robaron en esa cuadra.
—Son al pedo las cámaras si no hay personal policial— dice una vecina que declara 70 años.
—Les ofrezco mis perros— dice otro.
Tatiana cuenta que pidió 12 cámaras, que supuestamente asignaron 11 pero que el trámite quedó en la oficina del intendente Espinoza.
—Leila, te llamamos para que vengas vos y venís con los del PRO que están en el Consejo y no hacen nada— le reprocha una.
-Con ellos no, Leila— se suma otra.
El PRO, el partido del expresidente Mauricio Macri, se integró a la Libertad Avanza en las elecciones bonaerense y en La Matanza la ayuda con la logística. Uno de los concejales aludidos explica en su auto que los vecinos creen que sus reclamos no avanzan por culpa de ellos, pero en realidad, sostiene, es por la mayoría numérica de Espinoza en el Consejo y la dispersión opositora.
La siguiente conversación con Giani es por zoom. En su casa aparecen, de fondo, una hija, un gato, un perro. Se pasea por ambientes luminosos con su taza de café y el apuro de llegar a una reunión presencial.
P. ¿Por qué el peronismo gana ininterrumpidamente en La Matanza?
R. La Matanza es un feudo de la Edad Media. El 70% de los barrios no están asfaltados, no cuentan con luminarias, no cuentan con zanjas ni cloacas. Es gobernado por la delincuencia, el narcotráfico, las tomas de terrenos. Todo es ilegal. Espinoza es el patrón del mal. Está procesado por abuso sexual. ¿Cómo se explica su apoyo? Porque los tenían cautivos, porque hay punteros que son fieles al intendente y les hacen creer a los vecinos que ellos son los dueños de los barrios. Hoy, al romperse ese asistencialismo, reciben la asistencia directa del Estado Nacional y comienzan a rebelarse contra el puntero y contra el intendente.
P. ¿Cuál sería un buen resultado para usted?
R. Acortar la distancia histórica con la que gana el peronismo y que esa diferencia sea de 15%, 12% o 10%.
P. ¿Cuando conoció a Javier Milei?
R. Gracias a mi hijo Lautaro, que hoy tiene 21 años. Cuando tenía 15 me decía “¡El peluca va a ser presidente!”. Era un reflejo de lo que pasaba en los jóvenes. Me pidió que lo llevara a un evento en un teatro para verlo. En mi caso empiezo a abrazar las ideas de la libertad cuando ingresó a trabajar en el ministerio de Capital Humano después de su asunción. Recibo las denuncias que se hicieron en la línea 134. Tanto hombres como mujeres, denunciaban el abuso de poder y la vulneración de derechos, como la libertad, la dignidad, que ejercían ciertas organizaciones sociales, estos militantes del hambre y gerentes de la pobreza. Fueron años y años de adoctrinamiento y de instalación de ideas. Esa es la batalla cultural que hay que dar: hacerles entender que no son merecedores de vivir en condiciones así. Hay que llevar esa discusión a los barrios y al territorio.
P. Dijo que le gustaría ser como Karina Milei.
R. Ha demostrado ser el sostén de nuestro presidente. Como dice Javier, no habría Javier Milei sin Karina Milei. Ha hecho un trabajo enorme para convertir La Libertad Avanza en un partido nacional en cortísimo tiempo. Es una gran estratega. La han subestimado muchísimo por ser mujer. No da notas porque trabaja, trabaja, trabaja.
El sábado 23 de agosto, en plena conmoción por la difusión de los audios de un funcionario muy próximo a los hermanos Milei en los que habla de pagos de sobornos en el área de discapacidad y la mención precisa del supuesto porcentaje que habría cobrado Karina Milei, Gianni fue una de las oradoras del encuentro de los 8.000 militantes que fiscalizarán la sección electoral que incluye a La Matanza. Se repitió la locación del lanzamiento, Villa Celina, pero aparecieron pintadas adversas en el municipio: “La coima de su hermana”.
Karina Milei, que ha hablado muy pocas veces en público, tomó el micrófono:
—Todos estamos dispuestos a dar la batalla a ir a fiscalizar para que no nos roben más.
A su turno, Gianni, en un discurso de casi ocho minutos, eligió un tono más persuasivo que sus videos en el territorio y no le habló a Espinoza. Días más tarde, en una caravana por la también bonaerense Lomas de Zamora, los hermanos Milei fueron atacados con piedras.
P. El centro de su campaña es la denuncia de corrupción. ¿Cómo impacta la causa de discapacidad en su estrategia y en la propia campaña?
R. No impacta en nada y mi estrategia no cambia. La gente sabe que es una operación del kirchnerismo y muchos ni están enterados.
P. ¿Qué explicación debe dar el Gobierno frente al hecho?
R. El contenido de los audios es absolutamente falso. Es un invento a dos semanas de las elecciones que el kirchnerismo montó para desviar el foco de atención porque no toleran que mostremos la decadencia. Milei es la persona más transparente que he conocido. Me consta de primera mano porque cuando auditamos en Capital Humano nos indicó siempre que denunciemos a quien corresponda, caiga quien caiga. Milei y su hermana son personas absolutamente transparentes.
P. En uno de los audios el funcionario Diego Spagnuolo afirma que el 3% iban para Karina Milei.
R. Eso es falso. El Gobierno, a través de su jefe de gabinete, dio explicaciones. Ni [Eduardo] Lule [Menem, mano derecha de Karina Milei] ni Martín Menem [presidente de la Cámara de Diputados] tuvieron algo que ver con esas contrataciones. Yo no voy a seguir explicando lo que ya se explicó.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.