Ir al contenido
_
_
_
_

Carlos Carrillo lidera la resistencia en la izquierda al nombramiento de Daniel Quintero en el Gobierno: “Es un yerro enorme”

El director de la UNGRD asegura que la designación del exalcalde de Medellín como superintendente de Salud dará argumentos a la oposición. “La verdadera lealtad con el presidente consiste en hablarle desde la honestidad”, dice

Carlos Carrillo en Bogotá, Colombia, el 17 de septiembre de 2024. Mauricio Dueñas Castañeda (EFE)

La decisión de Gustavo Petro de nombrar a Daniel Quintero como superintendente de Salud le puso los pelos de punta a una parte de sus más fieles aliados. Intentaron convencerlo hasta el último minuto de que elegir al exalcalde de Medellín, con un juicio por corrupción encima, era una pésima decisión que le traería un alto costo político. El presidente se mantuvo firme. Los aliados han optado por el silencio, con la notoria excepción del director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo. Una vez más, el exconcejal de Bogotá y firme militante de izquierdas ha hecho públicos sus cuestionamientos: “Es un yerro enorme y mi deber moral es advertirlo. La verdadera lealtad con el presidente consiste en hablarle desde la honestidad y decirle lo que muchos prefieren callar”.

El director de la UNGRD ha señalado al exalcalde de Medellín de ser un infiltrado en el petrismo. “El pragmatismo y la estrategia de lucha política llevaron a muchos líderes latinoamericanos a recibir en sus procesos a poderes regionales o gremiales que de dientes para afuera abrazan las ideas de justicia social y cambio, pero que en el fondo no buscan nada distinto a mantener el saqueo”, ha comentado este jueves en X. Quintero, a diferencia de Carrillo, no se formó en la izquierda. Pasó por varios partidos antes de llegar a la Alcaldía en 2020 como independiente. Comenzó a acercarse a Petro a medida que se acercaban las elecciones de 2022. Unos días antes de la votación, publicó un video en el que se lo veía en un carro y recomendaba “el cambio en primera”, un eco al eslógan del entonces candidato de izquierda. Le valió una suspensión de seis meses por participación en política.

“El papel que se le otorga a Daniel Quintero nos hace retroceder como proyecto político, le hace daño al Gobierno y le da gasolina a la oposición”, ha enfatizado Carrillo. El exalcalde de Medellín tiene un sinnúmero de denuncias por corrupción. El proceso más avanzado es el de Aguas Vivas, en el que la Fiscalía lo ha llamado a juicio por inflar el precio de un lote para beneficiar ilegalmente a los dueños. Él asegura que es “un montaje”. El director de la UNGRD ha retomado el caso: “Tiene derecho a su defensa, pero el Pacto Histórico no tiene por qué asumir el costo político de sus líos jurídicos. Nada le debemos y nada nos aporta”.

Carrillo se ha caracterizado por denunciar la corrupción de funcionarios del Gobierno al que pertenece. “Nos hicimos elegir con una bandera de cambio y dijimos que éramos distintos, pero no lo fuimos”, le dijo en mayo de 2024 a este periódico, pocas semanas después de llegar a la UNGRD, una entidad carcomida por la corrupción. A finales del año pasado, acusó al ministro del Interior, Armando Benedetti, y a la entonces directora del poderoso Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE), Angie Rodríguez, de convertir un fondo dedicado a estragos climáticos en “un fortín político” para repartir cargos. Este lunes, ha insistido en que lo mejor es mantener una postura crítica. “La mayoría de los líderes políticos del Pacto hoy guardarán silencio para evitar el desgaste de contradecir al presidente, pero el respeto real es cuidar a quienes admiramos, incluso de sus errores”.

También se expresaron otras pocas personalidades en el petrismo. Uno de ellos fue José Luis Marín, concejal de Medellín por el oficialista Pacto Histórico. “Se equivoca el presidente con el nombramiento de Daniel Quintero como superintendente de Salud”, declaró en un escueto mensaje en X. También hubo cuestionamientos por parte de activistas con resonancia en redes sociales. “La única explicación es que Quintero sea el hijo no reconocido de Petro”, comentó Hanwen Zhang, experta en encuestas. Más enfático fue el documentalista Daniel Mendoza Leal, conocido como Matarife: “Señor presidente, es la primera vez que cuestiono públicamente una de sus decisiones y lo hago porque yo si sé quién es esta rata ladrona y corrupta que está nombrando. Este hampón se robó Medellín y le vendió la ciudad a sus intereses políticos”.

Quintero solo le respondió a Carrillo. “Carlos, para calumniar ya tenemos a Fico, Abelardo y a Uribe [políticos de derecha]. Durante meses engañaste al país diciendo que yo tenía algo que ver con la UNGRD. El uribismo y los medios tradicionales hicieron fiesta con tus palabras, los medios hicieron especiales contigo, Fico te retuiteó y la derecha te aplaudió. Todo resultó ser falso”, escribió en X. Después, aseguró que el director de la UNGRD es el corrupto, en sintonía con la táctica que utilizó Rodríguez hace unos meses. “Nombraste al sobrino de Iván Name, que habría recibido 3.000 millones de coimas, como segundo al mando de la UNGRD”, aseguró el exalcalde. “Hay cosas sucias y oscuras debajo de esas barbas”, agregó.

Las críticas a Quintero no son nuevas en la izquierda. La exministra Susana Muhamad o la senadora María José Pizarro, lo han cuestionado por su estilo, que consideran populista e histriónico, y lo han señalado de instrumentalizar las causas de la izquierda. Uno de los momentos más evidentes de la incomodidad fue en agosto del año pasado, cuando Quintero irrumpió en un congreso empresarial y saltó a la tarima con una bandera de Palestina. “Con el dolor y la impotencia de un genocidio que no se logra parar, yo pido que nadie mercadee electoralmente con el dolor del pueblo palestino”, declaró Muhamad.

Las críticas de otros sectores

Por fuera del petrismo, los cuestionamientos abundan. “No es ‘un error’ del presidente; es la confirmación de su ruina ética. Se trata de una decisión consciente que demuestra su desprecio por el mérito y la transparencia, una jugada propia de un caudillo paranoico y en declive que sólo reconoce vasallos fieles y enemigos mortales”, comentó en X el congresista antioqueño Daniel Carvalho. Algo similar opinó Jennifer Pedraza, representante bogotana por Dignidad y Compromiso, que lamentó que la designación del exalcalde sea la respuesta del Gobierno “al sufrimiento de miles de pacientes, justo en el momento donde las quejas están disparadas”. Juan Daniel Oviedo, candidato vicepresidencial de la uribista Paloma Valencia, aseguró que el Gobierno prioriza “su ideología” por encima de las necesidades de los pacientes y que la llegada de Quintero acelerará “la bomba de tiempo en la salud”.

El presidente ha desestimado las preocupaciones por el costo político de su decisión. Ha expresado su frustración en varias ocasiones respecto a otros funcionarios: ya ha echado a cuatro superintendentes y a decenas de interventores en las Entidades Promotoras de Salud (EPS). Considera que no ejecutan sus órdenes como él quiere para que las aseguradoras público o privadas que administran el sistema rindan cuentas por sus gastos, que considera exorbitantes. Quintero, pese a los reparos que produce entre sus aliados, le ha prometido que le cumplirá. “Empieza la verdadera reforma: intervención total, vigilancia férrea y justicia para los que saquearon hospitales. ¡El pueblo recuperará su derecho a la vida!”, prometió tras conocerse la decisión.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_