El Friburgo mata el ilusionante sueño europeo del Celta
Los alemanes también se imponen en Balaídos en otro choque en el que fueron muy superiores y jugarán sus primeras semifinales de Europa League ante el Betis o el Braga


El sueño europeo del Celta murió esta tarde en Balaídos ante el poderío del Friburgo. Tras el 3-0 de la ida, el equipo alemán no dejó ni un solo resquicio a los gallegos para fantasear con una remontada fabulosa como las de las noches mágicas de aquel Euro-Celta de hace décadas que en Vigo se cargó a gigantes como la Juve de Zidane y Ancelotti. Los de Claudio Giráldez fueron otra vez inferiores a su rival, un conjunto muy dominante en los duelos y ordenado con la pelota gracias al criterio de jugadores como Manzzambi, Suzuki o Beste. La salida en tromba que esperaba Balaídos se quedó solo en una ilusión por la extraordinaria intensidad del Friburgo, que mató el cruce con un golazo de Matanovic y un doblete de Suzuki y se medirá con el ganador del Betis-Braga en su primera semifinal en el torneo.
El elegido para sustituir la baja de Starfelt, el jefe de la defensa, fue el canterano Yoel Lago, acompañado por Marcos Alonso y Javi Rodríguez en la línea de centrales. Ilaix y Vecino formaron en la medular, con Fer López, Jutglá y Borja Iglesias en punta. Iago Aspas comenzó en el banquillo. El delantero de Moaña aún no ha decidido a sus 38 años si seguirá la próxima temporada y no se sabe si la de hoy será la última aventura continental del jugador más importante de la historia del club.
No hubo una avalancha inicial celeste ni nada que se le semejase para apretar el cruce y caldear más el estadio. Los vigueses igualaron a los alemanes en los balones divididos y no padecieron tanto como lo hicieron una semana antes en Friburgo, pero les faltó fútbol. La baja de Miguel Román ha hecho mucho daño al grupo en la sala de máquinas. El centrocampista de Gondomar era el hombre que le daba sentido y organización al juego. Ni Ilaix ni Vecino tienen las mismas características que el canterano. Sin esa pieza para romper líneas a uno o dos toques, al equipo le costó mucho trenzar por la presión pegajosa y endemoniada del Friburgo. El combate físico hombre a hombre a todo campo que diseñó Julian Schuster le dio resultado al técnico teutón: los ataques del Celta se desinflaban en pocos pases mientras sus pupilios escondían la pelota por todos los rincones.
Lo único que concedió en la puesta en escena el Friburgo fue una conducción amenazante de Fer López desde el centro. El pase final del mediapunta para alumbrar a Jutglá en una posición diáfana en la que definir ante Atubolu se quedó corto. Ahí se estancó la mínima producción ofensiva del Celta en el primer tramo mientras el equipo de Schuster golpeó a la primera. Makengo se desmarcó a la espalda de Javi Rueda en una falta botada desde la medular y devolvió el balón atrás a un toque a Matanovic. El croata clavó desde la frontal una volea fantástica con la zurda que se coló cerca de la escuadra derecha de Radu.
El sopapo dejó al Celta grogui en el 33 y el golpe emocional fue todavía mayor al borde del descanso, cuando Suzuki hizo el segundo tras una combinación con Beste y mató cualquier opción remota de remontanda. El fútbol del Friburgo fue tan fulminante que a la salida de los vestuarios el mediapunta japonés anotó el tercero en una acción en la que Fer López y Marcos Alonso perdieron con facilidad sus duelos. La efectividad de los alemanes dejó sin ningún tipo de efecto los cuatro movimientos que había hecho Giráldez en el intermedio: Aspas, Swedberg, Carreira y El-Abdellaoui por Borja Iglesias, Javi Rueda, Yoel Lago e Ilaix.
La superioridad de los alemanes era tan evidente que con sies goles de ventaja en la eliminatoria Scherlant estampó un disparo en el palo mientras el Celta aún no había tirado a puerta en todo el cruce. El marcador invitó a Schuster a hacer cambios. Solo entonces el Friburgo permitió respirar a su rival. El-Abdellaoui pifió dos mano a mano y Jutglá cabeceó al poste un córner antes de que Swedberg marcase en el descuento. A pesar de la goleada, Balaídos dedicó una ovación formidable a los suyos por hacerle vivir nueve años después una aventura continental ilusionante. El equipo cayó en los cuartos de final del torneo pero en la Liga brega en la sexta posición por volver la próxima temporada a Europa.
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