René Guarín, director de inteligencia de Colombia: “La idea es que Petro llegue a EE UU fuera de la Lista Clinton”
El recién posesionado explica que entre los encargos que recibió de Gustavo Petro está preparar su reunión con Donald Trump


A siete meses del fin del Gobierno de Gustavo Petro, René Guarín llega a uno de los cargos más sensibles en el Estado colombiano. Ingeniero de sistemas y muy cercano al jefe del Estado desde que ambos militaron en la guerrilla del M-19, su nueva misión es encabezar la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), una entidad marcada por denuncias de interceptaciones ilegales, tensiones internas y una agenda internacional con los focos puestos en la relación con Estados Unidos.
Guarín se hizo conocido por su lucha para encontrar a su hermana Cristina, desaparecida durante la toma y retoma del Palacio de Justicia, en noviembre de 1985. Tardó 31 años en despedir sus restos. Desde la sala de su casa, en el occidente de Bogotá, donde conserva un retrato de ella, habla de la principal misión que le encomendó el presidente: recopilar la información de inteligencia que llevará a la Casa Blanca el próximo 3 de febrero para su primer encuentro con Donald Trump.
Pregunta. ¿Cuáles son sus misiones en la DNI en estos siete meses que le quedan al Gobierno?
Respuesta. Tengo pendiente una serie de reuniones con la actual cúpula de la entidad para recibir un informe escrito sobre el estado financiero, administrativo, técnico y misional. Me posesiono recibiendo una renuncia protocolaria de todos los directivos y luego se definirá el equipo con el que se cerrará el Gobierno. Una de las misiones ahora es fortalecer las relaciones con las delegaciones internacionales de la entidad, como las embajadas. Eso es importante con el tema de Estados Unidos y Venezuela.
P. ¿Qué le encomendó el presidente?
R. De tiempo atrás, ha estado preocupado por el combate a las economías ilícitas y a la Nueva Junta del Narcotráfico, que nadie mencionaba en Colombia. Eso ha sido novedoso, sobre todo porque ya no son tan comunes los narcotraficantes visibles y ostentosos; ahora hay narcos de bajo perfil, con lujos, por supuesto, pero menos visibles. Y se refugian en otros países. Hablamos de una comunidad privilegiada de ellos en Miami, otros en Dubái. En esta fase final del Gobierno, debemos tener conclusiones en el tema. El tema de Pegasus también es sensible para Petro.
P. Usted llega a la entidad justo cuando el ministro de Justicia denuncia estar siendo interceptado ilegalmente por el mismo Ejecutivo con ese software…
R. Como cabeza de la Dirección Nacional de Inteligencia, me preocupa enormemente la denuncia del ministro Andrés Idárraga. Vamos a colaborar con lo que ordene el presidente para establecer la verdad. Sería muy grave si desde el despacho del ministro de la Defensa Nacional, Pedro Sánchez, se estuviera haciendo eso.
P. ¿O sea que el presidente no descarta que Sánchez tenga alguna responsabilidad?
R. El presidente es un tomador de decisiones autónomo. Seguramente tomará alguna cuando tengas las evidencias suficientes. Lo que le puedo decir es que desde la DNI, y muy seguramente desde los ministerios de Defensa y de Justicia, estamos prestos para colaborar con la Fiscalía y lograr que se sepa exactamente qué pasó. En el Gobierno hemos conocido de dos denuncias de infestación con Pegasus a dos funcionarios de alto nivel. Seguiremos indagando.
P. Se viene el encuentro de Petro con Trump el 3 de febrero. ¿Qué papel desempeñará usted?
R. El presidente me ha pedido que lo acompañe a esa reunión porque quiere que Donald Trump conozca de tres temas: la paz total, la lucha contra las economías ilícitas y, por supuesto, la Nueva Junta del Narcotráfico. La idea es tener a Estados Unidos como un aliado. Estoy trabajando para darle la información que necesita entregarle a su homólogo.
P. Pero hace unos meses Petro ordenó, vía X, suspender relaciones con las agencias de inteligencia estadounidenses…
R. Esas relaciones no están rotas. De hecho, tengo pendiente programar reuniones con mis homólogos y distintas agencias de inteligencia y tuve una reunión informal con el embajador en Washington, Daniel García-Peña, sobre esos asuntos. Algo similar hicimos en el pasado, cuando fui subdirector de la Unidad de Análisis e Inteligencia Financiera (UIAF) e hicimos contacto con el FBI para el combate a las actividades ilícitas. Hay un tema para el que ha sido aliado el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, por ejemplo, las tecnologías y la inteligencia informática para el rastreo de transacciones con criptomonedas y blockchain. Detrás de eso suele haber tráfico de personas, compra de niños, narcotráfico, etcétera.
P. La inclusión del presidente en la Lista Clinton fue una preocupación grande en la diplomacia. ¿Le encomendó algo al respecto?
R. Claro. Él contrató una defensa jurídica para que investigue la razón de la inclusión en la lista, pero, por otra parte, hay gestiones técnicas y políticas para el retiro. Es una labor titánica. La idea es que el presidente llegue a Estados Unidos estando por fuera de la Lista Clinton. Si no alcanzan los poco más de 15 días que faltan, igual irá al encuentro con toda la disposición, la confianza y una relación restablecida.
P. ¿El retiro de la Lista fue una petición de Petro a Trump en la llamada?
R. No conozco los detalles de esa conversación. No creo que hayan tratado ese tema directamente, pero hay un proceso en marcha desde hace varios meses.
P. Petro reconoció que le pidió a Trump ayuda para combatir al ELN en Colombia. ¿Qué sabe de eso?
R. Colombia tiene un compromiso de combatir a los grupos armados ilegales. El ELN es uno de ellos. Sin dejar de lado la bandera de la paz total, hay algo muy claro para este Gobierno, y es que el motor principal del conflicto colombiano hoy en día no es ideológico, sino económico. El presidente ha tenido claro que, más importante que bombardear físicamente a los grupos ilegales, es bombardearlos financieramente para vuelvan a una mesa de negociación totalmente debilitados. Es otro de los puntos a tratar en la reunión con Trump.
P. ¿Qué va a pasar con grupos mucho más atomizados, como las disidencias?
R. Lo mismo que con todos los grupos armados que tienen o han tenido acercamientos con el Gobierno. Voy a seguir liderando los diálogos exploratorios con las bandas criminales de Barranquilla que han pedido traslados de cárceles o con criminales de la talla de Pipe Tuluá.
P. ¿Qué va a pasar con Wilmar Mejía, el subdirector técnico de la DNI acusado de pasar información a las disidencias de Calarcá?
R. Él está suspendido por la Procuraduría, entiendo que hasta el 27 de febrero. No lo conozco; lo que me corresponde es acoger lo que diga la Procuraduría. Puede dejar esa sanción en firme y destituirlo, pero si levanta la sanción, será reintegrarlo hasta que el presidente de la República lo determine.
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