El Alto Comisionado de la ONU “reconoce la voluntad” de Sheinbaum de resolver la crisis de desapariciones
Volker Türk concluye una visita a México en la que evita criticar al Gobierno y ofrece la ayuda de su oficina para “erradicar” esta práctica y suplica “enfocarse en encontrar una solución”


Suspiros de alivio en el Gobierno de Claudia Sheinbaum. Después de su fuerte encontronazo con el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, la Administración mexicana sale entera de la visita durante cuatro días del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Volker Türk. El funcionario ha señalado en una rueda de prensa este miércoles su preocupación por la “grave” crisis de desapariciones en el país, pero ha reconocido los “esfuerzos” y la “voluntad” del Estado mexicano en resolverla. “Yo me he visto alentado por lo que escuché por parte del Gobierno”, ha dicho el abogado austríaco, que se ha reunido esta semana con colectivos de víctimas y con la cúpula de todos los poderes del país, desde la presidenta Claudia Sheinbaum a la fiscal general Ernestina Godoy y los 32 fiscales estatales, hasta el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y los senadores. Türk, que ha ofrecido al país la ayuda de la Comisión de Derechos Humanos que encabeza, ha evitado hacer críticas al Gobierno o mencionar el reciente Artículo 34 que llevará a México ante la Asamblea General de la ONU.
Hacía una década que el Alto Comisionado de Derechos Humanos no visitaba México. La anterior visita fue en octubre de 2015, por el entonces comisionado Zeid Ra’ad Al Hussein, al Gobierno de Enrique Peña Nieto. La declaración tras esa visita fue devastadora: el funcionario habló de Tlatlaya y Ayotzinapa, de desapariciones forzadas, tortura y ejecuciones extrajudicionales, del 98% de impunidad, de asesinatos de migrantes, de violaciones y feminicidios, del fracaso de la policía y del sistema de justicia para encontrar a los desaparecidos. “Repetiré la insensible estadística nuevamente: México tiene al menos 26.000 casos de personas no localizadas y nuevos casos ocurren cada día”, se lamentó entonces el funcionario.
Han pasado 10 años y el registro oficial de personas desaparecidas en México supera ya las 130.000 entradas —incluso con el recorte de datos del Gobierno se cuentan más de 43.000—, la impunidad se mantiene en el 95% en el país y solo esta semana tres funcionarios tuvieron que ser suspendidos por extorsionar y no ir a buscar a una chica desaparecida. Sin embargo, la comparecencia del Alto Comisionado ha sido muy distinta ahora.
“El tema de las desapariciones forzadas surgió en todas mis reuniones, con la presidenta, con la fiscal general, con la secretaria de Gobierno, con los senadores… Fue uno de los principales temas que se abordaron. Lo que tiene que hacerse es avanzar, con una solución de por medio”, ha dicho Turk, que no ha especificado cuál es pero sí ha ofrecido “el apoyo que el Gobierno y la sociedad necesitan para erradicar este fenómeno”: “El mensaje que yo obtuve de las víctimas, en general, fue el asegurar que hubiera una esfuerzo en la prevención y en la impunidad, que la impunidad se resuelva y me parece que esa voluntad sí está ahí, solo tenemos que encontrar la forma de acompañar al Gobierno en este esfuerzo. El enfoque será lo que la oficina pueda apoyar a lograr en los siguientes meses y años por venir”.

El Alto Comisionado no ha mencionado ante la prensa ninguna cifra de desaparecidos, tampoco ha señalado casos concretos como el hallazgo del rancho Izaguirre o tragedias al auge como el reclutamiento forzado. En gran parte de su comparecencia, Volker Türk se ha centrado en la idea de fortalecer lo ya construido como los mecanismos de búsqueda, los procesos de identificación forense, las medidas de protección y las capacidades de investigación: “Reconozco la voluntad política de seguir fortaleciendo las instituciones existentes, y me alienta haber escuchado que se reconoce a las familias y a los colectivos como actores clave en los procesos de búsqueda”. Solo el año pasado, siete buscadores fueron asesinados y otros cuatro fueron desaparecidos en el año más letal para estos activistas. Todos ellos reclamaban la inacción del Gobierno.
El funcionario ha apuntado que hay un “consenso social” en que “las desapariciones son una tragedia contra la que hay que luchar”. “Yo hice una solicitud, una súplica, que es también para la sociedad como un todo: que se aborde el tema de las desapariciones como un tema central que debe verse resuelto, sin embargo no polarizado y no politizado”, ha apuntado.
La visita del comisionado ha llegado en un punto crítico entre Naciones Unidas y México, después de la dura ofensiva del Gobierno de Sheinbaum y de su partido, Morena, en bloque, contra el informe del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, que identifica las desapariciones en el país como una “práctica generalizada y sistemática”, hasta el punto de activar el mecanismo —el artículo 34— para llevar el tema ante la Asamblea General. En esa escalada diplomática, la presidenta llegó a acusar al comité de “tener una orientación” dirigida a “criticar al Gobierno de México” y a la Cancillería a desacreditar el informe como “tendencioso”, carente de “rigor jurídico”, “parcial” y “sesgado”.
Pese a las preguntas de la prensa, Türk ha evadido pronunciarse sobre ese informe o sobre el artículo 34. Tampoco ha querido definir cuál es la gravedad de la crisis de derechos humanos en el país y se ha centrado en insistir en la disposición de su oficina para dar asistencia técnica y apoyo al Gobierno en su lucha contra la crisis: “Hablamos de bases de datos, de temas forenses, incluso de un proceso de sanación que aborda el tema de tal forma que tiene que llegarse a la verdad y esto pone muchos temas sobre la mesa”, ha señalado para terminar: “Trabajaremos de manera ardua”.







































