Los maestros regresan al Zócalo al grito de “una jubilación digna”
La CNTE inicia un plantón nacional de 72 horas para exigir un diálogo con el Gobierno bajo la amenaza de un paro indefinido y un boicot al Mundial


Las carpas y las lonas vuelven a ser parte del paisaje del Zócalo este miércoles. Desde temprano, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) han instalado en la principal plaza de la capital mexicana las tiendas de campaña que serán su hogar por las próximas 72 horas, la duración prevista del último paro nacional al que han convocado. Los maestros redoblan la presión y mantienen su lucha en contra del Gobierno para lograr la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 que eliminó su pensión vitalicia y los llevó a un sistema de pensiones privado. Un viejo reclamo desde hace años, el magisterio sale de las aulas una vez más para exigir “una jubilación digna” y amenaza con un paro indefinido en mayo y movilizaciones en el marco del Mundial, si no se llega a acuerdos.
Plácido García, un docente de 56 años que ha llegado desde Zacatecas, comenta que el nuevo sistema de pensiones los deja en una situación de vulnerabilidad. “Los nuevos maestros que entran, o muchos maestros que firmaron por cuentas individuales, pues ahorita no se pueden jubilar porque la pensión que les dan es muy precaria y no les alcanza. [Son] alrededor de unos 4.000 pesos por mes“, asegura. Luz Macario, de 46 años, viene de Chiapas con la misma exigencia. ”Yo entré en el 2016 y no alcanzo esa jubilación [antes de la ley de 2007], solo lo que yo ahorre es lo que me voy a llevar. Como una empresa privada, que te dan el finiquito nada más“, explica. A su lado, Noemí Villar, de 58 años, acusa que las autoridades no los han escuchado: “El Gobierno se tarda mucho para atender nuestras peticiones, y por eso estamos en el pleito constante. Si tuviéramos un buen Gobierno de todos los pueblos, no estuviéramos acá, porque de que hay recurso, hay recurso”.

En el campamento, que ha ido extendiéndose por la explanada conforme pasaban las horas, los maestros y sus carpas se mezclan con los vendedores ambulantes que también se han beneficiado de la presencia de algunos manifestantes que, para aplacar el calor de un día soleado, acuden a la compra de una paleta de hielo o un refrigerio frío. Mientras, a unos cinco kilómetros de distancia, cientos de sus compañeros se han reunido desde las 9 de la mañana en el Ángel de la Independencia para salir con dirección al Zócalo. Las movilizaciones de la CNTE han provocado caos en la capital con interrupciones al flujo vehicular, sobre todo en Paseo de la Reforma, e interrupciones en algunas líneas del metrobús.
Los contingentes han comenzado a llegar a la plazuela después del medio día. Al grito de “Michoacán no se vende, Michoacán no se va, porque tiene maestros con mucha dignidad”, la sección XVIII ha hecho su entrada por la calle Madero, minutos antes de que una trifulca estallara en esa misma zona. Cuando un vehículo con equipo de sonido, perteneciente al magisterio, intentó entrar a la explanada, una camioneta y una grúa de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Ciudad de México les cortó el paso, lo que provocó la ira de los asistentes. La tensión invadió la escena en la que decenas de integrantes de la CNTE se plantaron frente a las unidades para que no impidieran el acceso.
Desde un megáfono, el grito de “libre expresión, no queremos represión” y “aquí, ahora, con la Coordinadora” se escuchaba mientras algunas personas se subieron a los vehículos para tapar los parabrisas e imposibilitar su movimiento. La presión en contra de una treintena de policías que se encontraban en el lugar fue aumentando y, en un momento, los manifestantes comenzaron a mover una de las patrullas, ya con una llanta ponchada, de un lado a otro. Al cabo de unos 15 minutos, las autoridades se replegaron y se retiraron del sitio. Terminada la disputa, los maestros continuaron su despliegue en el Zócalo, donde algunos de sus líderes subieron a un escenario para dar voz a sus demandas en esta convocatoria.





En el micrófono, Filiberto Orozco, secretario general de la sección XXXIV de la CNTE, hizo un llamado a sus compañeros. “Esta es una lucha de largo alcance [para la] que necesariamente tendremos que prepararnos y organizarnos. Es una lucha clasista, una lucha de las y los trabajadores en contra de un puñado de gentes y familias que, a través de nueve afores privadas, acumula una riqueza con lo más preciado del trabajador: sus fondos de ahorros, que lucran de diversas maneras con la plusvalía que generan sus ahorros al invertirlos”. Después de Orozco, Jenny Araceli Pérez, de la sección XXII, amagó con nuevas movilizaciones que obstaculizarían el Mundial. “Si no hay solución, no va a rodar el balón en el Mundial que se está planteando para este país porque no podemos ser ajenos a toda la situación política, de seguridad y económica que vive el país y, aún así, estar impulsando este evento que no beneficia a la clase obrera“, afirmó.
La presidenta de México, que ha abordado el tema este miércoles en su conferencia matutina ante la pregunta de un periodista, ha destacado que se ha mantenido el diálogo con los maestros. “Han tenido reuniones en todas las entidades de la República. Reuniones tripartitas donde participa la SEP [Secretaría de Educación Pública], las secretarías de Educación de los Estados con el gobernador o gobernadora y la Secretaría de Gobernación”, señaló. Claudia Sheinbaum también ha resaltado que “se atienden las demandas factibles de atender” y ha hecho un llamado a que las manifestaciones sean pacíficas.
Desde el Zócalo, los docentes se mantienen firmes en su posición y sostienen que continuarán con paros escalonados si la mandataria no se abre al diálogo y accede a sus demandas. Por el momento, este nuevo paro de 72 horas marca el ritmo de una cruzada entre la CNTE y el Gobierno bajo la sombra de las movilizaciones del año pasado que, durante 24 días, mantuvieron en jaque a la capital del país.
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