Servando ‘La Tuta’ Gómez, antiguo líder de Los Caballeros Templarios, se declara no culpable en Estados Unidos
El maestro de escuela extraditado por México por sus acusaciones por conspiración y narcotráfico volverá a presentarse ante el juez en junio


El antiguo profesor normalista, convertido en uno de los narcotraficantes más buscados de la década pasada, ha asegurado ante un juez en Estados Unidos que es inocente de los cargos de conspiración y narcotráfico de los que le acusan. Servando Gómez Martínez, alias La Tuta, ha tenido una breve audiencia este martes ante la justicia en el Tribunal de Distrito Sur de Nueva York, después de ser enviado a Estados Unidos por el Gobierno de México el pasado agosto junto a otros 25 presos bajo la promesa de que no enfrentarán la pena de muerte del otro lado de la frontera. Gómez, a quien la justicia estadounidense acusa de encabezar el cartel Los Caballeros Templarios y la Familia Michoacana, volverá a comparecer ante el juez el próximo 24 de junio.
La Tuta ya había sido declarado culpable de narcotráfico y delincuencia organizada en los tribunales mexicanos en 2022, cuando fue condenado a cumplir 47 años de prisión por sembrar el terror en Michoacán. Sin embargo, el exlíder de Los Caballeros Templarios enfrenta ahora un segundo proceso del otro lado de la frontera. El gran jurado lo señala por conspirar para traficar narcóticos, especialmente cocaína y metanfetamina, entre México y Estados Unidos. Los investigadores lo identifican no solo como el líder de la organización, sino también como proveedor de armamento para el cartel y responsable de ocultar las actividades de la red del radar de las autoridades.
Gómez llegó a Estados Unidos el pasado 12 de agosto dentro de los vuelos que trasladaban a otros capos de la droga buscados por la justicia estadounidense. Además de La Tuta, en la lista figuraban Abigael González Valencia, El Cuini, mano derecha y cuñado del fundador del Cartel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, o Juan Carlos Félix Gastélum, El Chavo Félix, yerno de Ismael El Mayo Zambada, fundador del Cartel de Sinaloa. Sin embargo, Gómez estaba en la mira de Estados Unidos desde 2009, cuando el Gobierno de México encontró los cuerpos de una docena de policías federales y Gómez dijo en una declaración grabada para la televisión local que él era miembro de La Familia Michoacana y que estaba a cargo del puerto de Lázaro Cárdenas en Michoacán. La Tuta también desglosó que el cartel al que pertenecía secuestraba a las personas que debían dinero a su organización y a familiares de trabajadores del gobierno. En sus videos en YouTube, se reconocía como “un delincuente”, aunque aseguraba que nunca había matado a un inocente. Insistía en reforzar su imagen como Robin Hood del pueblo y delataba a los políticos involucrados en el narcotráfico a los que había grabado aceptando acuerdos, como Rodrigo Vallejo, hijo de Fausto, el entonces gobernador de Michoacán. Los videos de su perfil en redes también le servían de altavoz para denunciar la inacción del gobierno ante las policías comunitarias o autodefensas que se crearon en respuesta al conflicto con las mafias en Tierra Caliente.
Tras varios años esquivando la justicia, las autoridades mexicanas le detuvieron en 2015. El operativo que le capturó en una casa en Morelia, donde recibió las bebidas y pastel para celebrar su 49 cumpleaños que le delataron, se llevó a cabo sin disparar ni un arma. El Gobierno celebró la muy necesitada caída del entonces uno de los hombres más buscados, en medio de una crisis política por el caso Ayotzinapa y las crecientes críticas a la seguridad en el país. Tras una larga estancia de siete años en la misma cárcel de la que se fugo El Chapo, la prisión de máxima seguridad de Almoloya, en el Estado de México, recibió una condena de casi medio siglo en México. Ahora Estados Unidos determinará cuántos años más sumará a su condena.
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