Ir al contenido
_
_
_
_

La mitad del crecimiento económico de España en los últimos tres años se explica por los trabajadores extranjeros

La inmigración también ha ayudado a contener el aumento de los precios en el sector del turismo y la construcción, según un estudio de Funcas

Dos trabajadores inmigrantes recogen coles en un campo en una huerta en Valencia.Mónica Torres

Casi la mitad del crecimiento económico de España en los últimos tres años se explica por los trabajadores extranjeros. Entre 2022 y 2025, el Producto Interior Bruto (PIB) español aumentó un 8,9%, de los que 4,2 puntos fueron resultado directo de la incorporación al mercado laboral de trabajadores nacidos fuera de España. En concreto, la inmigración explicaría el 47% del crecimiento acumulado, según concluye el estudio La inmigración en España: retos, impacto y políticas, publicado este martes por Funcas. La investigación confirma que el actual ciclo económico se apoya menos en ganancias de productividad y más en un aumento rápido de la población activa, en un país que, demográficamente, pierde cada año nacionales en edad de trabajar.

En apenas tres años, la población nacida en el extranjero ha aumentado en torno a 1,9 millones de personas, mientras que la nacida en España se ha reducido en 320.000. Como resultado, hoy, casi uno de cada cinco residentes ha nacido fuera del país. No es solo una cuestión demográfica, sino también laboral. La práctica totalidad del crecimiento de la población activa desde 2019 corresponde a inmigrantes y, sin su aporte, el mercado laboral habría sufrido una contracción debido a la jubilación de las generaciones del baby boom.

Ese incremento ha permitido que sectores clave sigan funcionando en un momento de fuerte demanda. La hostelería, la construcción, el comercio o la agricultura concentran la mayor parte del nuevo empleo extranjero. En estas actividades, entre el 60% y el 70% de los puestos creados desde la pandemia han sido ocupados por trabajadores foráneos. En la construcción, la proporción es aún mayor en el periodo más reciente. Los autores del informe ―Raymond Torres y María Jesús Fernández― insisten en que estos sectores, que son los que tienen más dificultades para cubrir las vacantes, son precisamente los que más han recurrido a la mano de obra extranjera.

De esta forma, la inmigración ha actuado como un dique de contención frente a la inflación, al menos en los sectores con alta demanda, como puede ser la hostelería. En su ausencia, las empresas de sectores como la construcción y la agricultura se habrían enfrentado al dilema de frenar la actividad o trasladar la escasez de trabajadores al precio final. A modo de ejemplo, el informe constata que entre 2019 y 2024, el deflactor de los sectores asociados al turismo en España creció un 17,9%, frente al 21,3% de la media de la eurozona. Es decir, que mientras otros países europeos han registrado incrementos más intensos de precios en sectores ligados al turismo, en España la disponibilidad de trabajadores ha permitido absorber el aumento de la demanda ampliando la producción y no tanto el precio.

Eso no significa que la inmigración haya impulsado la productividad media. De hecho, se estima que “el cambio en la composición por nacionalidades de la población ocupada ha restado ocho décimas al crecimiento de la productividad durante el último trienio”. Esta cifra, sin embargo, se explica porque la mayor parte del empleo extranjero se concentra en ramas de menor valor añadido y salarios más bajos, lo que reduce la productividad agregada por un efecto puramente estadístico. Por eso, aunque su incorporación al mercado laboral ha restado algunas décimas a la productividad, los analistas creen que se trata de una consecuencia “meramente mecánica e incluye el efecto composición derivado de su mayor peso en actividades menos productivas”.

Al respecto, el documento subraya que persisten ciertos desequilibrios en el mercado laboral. La tasa de paro de los inmigrantes sigue siendo más alta que la de los nacionales. Sus salarios medios son sensiblemente inferiores y su presencia en sectores de baja productividad es muy elevada. Además, la integración laboral es desigual y depende mucho del origen. Las personas procedentes de países latinoamericanos suelen tener salarios más similares al de los españoles, a diferencia de los procedentes de países africanos.

Al mismo tiempo que los inmigrantes se incorporan a ocupaciones elementales o de cualificación media-baja, el empleo entre los trabajadores españoles se ha desplazado hacia puestos mejor remunerados. Desde 2019, el crecimiento del empleo nacional se concentra casi exclusivamente en categorías técnicas, profesionales y directivas.

Qué política de empleo es más adecuada

Además de este último efecto sobre la composición de la ocupación, este trabajo ha analizado también cómo impactan en el mercado laboral las distintas políticas para incorporar a los trabajadores migrantes. Principalmente, ha evaluado dos tipos de políticas: aquellas que legalizan a inmigrantes no documentados —como la que acaba de aprobar el Gobierno español destinada a regularizar a más de medio millón de trabajadores— y los programas de trabajadores temporales, generalmente para empleos estacionales y de escasa cualificación.

Las evidencias empíricas obtenidas en España, Estados Unidos y América Latina, citadas en este estudio, muestran que las políticas de legalización dan mejores resultados que los programas circulares en los que la persona migrante vuelve a su país tras terminar su contrato. Así, los autores indican que regularizar inmigrantes “suele mejorar los resultados del mercado laboral para este colectivo, elevando las tasas de empleo y los ingresos” y tiene “efectos negativos mínimos para los trabajadores nativos”. Es más, precisan que un estudio académico que se publicará próximamente constata que no hay evidencias de que la regularización inesperada de 600.000 inmigrantes en España en 2005 provocará un “efecto imán”, o efecto llamada, a la entrada en el país de más trabajadores irregulares.

Por el contrario, los efectos de los programas de trabajadores temporales —un modelo por el que también ha apostado la Seguridad Social española en los últimos años, ampliando los países que pueden acogerse a ello— son tanto para los propios migrantes como para las empresas “menos claros, especialmente en España, debido a una falta de datos sistemáticos y al acceso limitado a registros administrativos pertinentes”.

El estudio sí analiza extensamente los distintos programas de empleo temporal para inmigrantes, en Estados Unidos, tanto para empleos de baja cualificación como para otros altamente cualificados. En concreto, y siempre según distintos estudios empíricos en ese país, llegan a conclusiones como que estos programas, en el caso de los empleos de menor cualificación, obtienen efectos positivos entre los que están “una reducción de la dependencia de trabajadores no regularizados, al tiempo que evita los efectos indirectos negativos para el empleo y los salarios nacionales”.

De igual manera, los análisis de programas para trabajadores muy formados y de alta especialización indican que tampoco está demostrado que estos empleados desplacen a los cualificados nacionales; de hecho, algunos apuntan a un efecto contrario: amplían el empleo entre los nativos.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_