El Atlético se la juega en Vitoria: presión sobre Simeone
Los rojiblancos se ven obligados a ganar al Alavés tras sumar solo un punto de seis en las dos primeras jornadas de una temporada en que se aspira a ganar títulos


Una fuerte pitada despidió al Atlético de Madrid tras el empate concedido ante el Elche (1-1) en el Metropolitano. Un traspié añadido a la derrota en el estreno liguero en Cornellà (2-1) que la hinchada rojiblanca ha digerido mal. También el club, donde en los despachos admiten que ese arranque de un punto sobre seis les “ha hecho daño”. Los dos tropiezos han supuesto el peor inicio de curso de la era Simeone y han rebajado el ambiente de euforia que se había desatado con la inversión de 175 millones de euros en las siete contrataciones del verano (Baena, Almada, Cardoso, Hancko, Raspadori, Ruggeri y Pubill). “Todo lo que no sea sumar puntos no es positivo, menos en nuestro lugar. Nos tenemos que centrar en las mejoras, en seguir potenciando lo que salió bien y, sobre todo, tener temple. Es un momento difícil”, admitió este viernes Diego Pablo Simeone.
Con una derrota y un empate ante dos equipos que a priori apuntan a la mitad de la tabla hacia abajo, nadie esperaba que el partido de este sábado (17.00, Movistar LaLiga) ante el Alavés en Mendizorroza cobrara los aires de final que se ha instalado en el vestuario y en el club. La posibilidad de alejarse a ocho puntos de Real Madrid y Barcelona en tan solo tres jornadas ha elevado la presión sobre Simeone y sus futbolistas, ya generada tras las palabras del dueño del club, Miguel Ángel Gil Marín, a principios de agosto. “Estamos haciendo un equipo para soñar en grande”. “Es un buen pensamiento, soñar, soñamos todos”, advirtió el Cholo, y “posiblemente el entrenador no ha dado con la tecla”, abundó el técnico.
Ante el desencanto instaurado, Simeone ha adoptado el discurso de la paciencia y el trabajo para encajar las nuevas piezas. El mismo mensaje se traslada desde la dirigencia, que apela a que esa receta “siempre ha terminado por dar resultado”. El consuelo interno es que queda toda la temporada por delante, así que le toca otra vez a Simeone despejar las dudas de si ese punto sobre seis solo responde a la manida falta de contundencia en las áreas o afecta a su capacidad para sacar el mayor provecho posible del plantel. El Atlético se puso por delante ante el Espanyol y el Elche y a Simeone le desairó sobremanera cómo sus rivales lograron los goles del empate. En Cornellá, descuidando el segundo palo en una falta frontal y en el Metropolitano después de una transición del Elche nacida de un saque de esquina mal lanzado por Almada. “Necesitamos mejorar defensivamente”, analizó Simeone. Ruggeri no aparece en el intento de cortar el ataque y esta tarde apunta a suplente. Hancko ocuparía el lateral izquierdo y Lenglet formaría la pareja de centrales junto a Le Normand.
Lesionado Baena, Hancko es de todas las incorporaciones el que mejores sensaciones ha dejado en los dos partidos disputados. En este sentido, el director general de fútbol, Carlos Bucero, también acapara los focos sobre su labor. Ya sin el italiano Andrea Berta como director deportivo, ahora en el Arsenal, este ha sido el primer mercado de fichajes en el que la responsabilidad de la planificación ha recaído en su totalidad sobre la figura de Bucero.
De los fichajes realizados, solo Baena se presentó con el cartel de ser un futbolista consolidado como jugador para un club grande. El resto son apuestas que deben demostrar si son jugadores que pueden cuajar en este Atlético de Simeone que debe aspirar a pelear por todos los títulos. El preparador argentino también insiste en la necesidad de mejorar el ataque. “Debemos ser más precisos en el último pase”, ha recalcado después de que en el encuentro ante el Elche sus principales jugadores de banda (Llorente, Giuliano y Ruggeri) pusieron multitud de centros imposibles de ser rematados por Sorloth y Julián Alvarez. “Es extraño que Julián Alvarez no tuviera ninguna ocasión para marcar ante el Elche”, reflexionó el Cholo. El estatismo de atacantes y centrocampistas cuando el equipo hunde al rival en su área es otro motivo de preocupación porque la temporada ofrecerá con asiduidad partidos de ese pelaje.
El Atlético se desplomó después de errar en Cornellà (Julián Alvarez) y ante el Elche (Sorloth) ocasiones claras que precedieron a los tantos del empate de sus rivales. En el club asumen que esas acciones fallidas pudieron ser determinantes, pero también inciden en que el equipo “debe generar más ocasiones”.
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