Iván Cepeda, Roy Barreras y Daniel Quintero: la izquierda se fractura ante las consultas interpartidistas
Del Frente por la Vida saldrá un candidato presidencial afín al Gobierno de Gustavo Petro, pero ajeno al Pacto Histórico que tiene su propio aspirante


“Llegamos a este punto encabezando todas las encuestas. Tenemos la posibilidad real de triunfar en primera vuelta”, proclamó la semana pasada en la Plaza de Bolívar, en el corazón de Bogotá, el senador Iván Cepeda, el candidato presidencial del Pacto Histórico para suceder a Gustavo Petro. Lo hizo durante el cierre de campaña de las candidaturas al Congreso, junto a la exministra de Salud Carolina Corcho y la representante María Fernanda Carrascal, las cabezas de las listas al Senado y a la Cámara por Bogotá, respectivamente. Líder de las encuestas, Cepeda incluso rompió el techo del 30% en la última tanda de mediciones –aunque todavía aparece lejos de la mitad más uno de los votos que se necesitan para evitar una segunda vuelta–. Su buen momento coincide con el notorio repunte en la imagen del primer presidente de izquierdas de la Colombia contemporánea, que volvió a terreno positivo después de decretar un inédito aumento del salario mínimo, por encima del 23%, y de sellar una tregua con Donald Trump con una visita a la Casa Blanca.
Con ese impulso, el Pacto Histórico se encamina a mantener la mayor bancada en el Senado en las elecciones legislativas de este domingo. Aunque los vientos parecen soplar a favor de la izquierda en varios frentes, el camino que se había trazado ha estado sembrado de obstáculos inesperados. Para empezar, el senador Cepeda no puede participar en la consulta del rebautizado Frente por la Vida, una coalición más amplia con fuerzas más liberales y de centro, como se había propuesto. Se lo impidió una decisión el mes pasado del Consejo Nacional Electoral, que dinamitó la prometida unidad del progresismo y de paso revivió las aspiraciones presidenciales de Daniel Quintero. El exalcalde de Medellín sí competirá en esa consulta interpartidista con el exsenador Roy Barreras, su principal promotor, quien ha pedido con insistencia no dejarle el camino libre a la Gran Consulta de la derecha. Ambos han acompañado las principales reformas de Petro, pero carecen de una historia de militancia en la izquierda. También se postulan otros tres aspirantes casi desconocidos: Martha Bernal, Edison Lucio Torres y Héctor Elías Pineda.
La accidentada consulta del Frente por la Vida ha reabierto las fracturas en un bloque que aspira a encontrarle a Petro un sucesor que defienda su legado. Sin Cepeda en el tarjetón, Roy, como todos lo conocen, se ha puesto la meta de superar los 1,5 millones de votos que obtuvo el candidato del Pacto Histórico en la consulta popular del pasado octubre (2,7 millones en total), una cifra que es un capital político ya medido. Barreras ha persistido en su desafío, a pesar de que Cepeda se ha consolidado como favorito de las encuestas para primera vuelta, y a los llamados de varios líderes de izquierda para que desistiera. “Que las urnas hablen. Primero nos contamos y luego nos juntamos”, ha dicho en repetidas ocasiones, sin entregar detalles sobre esa difícil negociación política, pues el ganador de una consulta está obligado a mantener su candidatura hasta la primera vuelta –o asumir unas sanciones inéditas–.

Aunque esa insistencia no ha sido bien recibida en la izquierda más radical, Barreras ha sumado a su causa importantes aliados, como la vicepresidenta Francia Márquez, algunos sindicatos importantes o el controversial asesor catalán Xavier Vendrell, cercano a Petro desde sus tiempos como alcalde de Bogotá, entre 2012 y 2015. “Tengo una certeza absoluta de que Cepeda no tiene ninguna posibilidad de ganar en segunda vuelta”, asegura Vendrell en declaraciones para el programa Los Informantes, transmitido el pasado fin de semana, al explicar sus razones para asesorar a Barreras. “Yo creo que él [Petro] tarde o temprano va a apostar por Roy”, vaticina.
En el camino, quien fuera el primer presidente del Congreso en el cuatrienio de Petro, un eficaz operador político, se ha desmarcado de la propuesta del mandatario para convocar una Asamblea Constituyente. “Me parece un riesgo para la estabilidad institucional de Colombia (…) podría echar atrás los logros progresistas alcanzados en la Constitución del 91”, ha advertido en medio de la campaña. La iniciativa se ha topado con enormes resistencias, pero usualmente no en aliados de Petro, como Barreras. Con esa postura, marca diferencias con respecto tanto a Cepeda como a Quintero, quienes se han mostrado favorables a una Constituyente. También ha sido crítico de la desgastada política de paz total, con la que este Gobierno pretendía negociar en paralelo con todos los grupos armados.
Barreras, que cuenta con su propio partido y sus propias listas al Congreso, propone un reto “a voto limpio”. El también exembajador en el Reino Unido cuenta con la ventaja de que las legislativas movilizan por sí mismas a millones de personas a las urnas, usualmente por compromisos clientelistas o apoyos a candidatos específicos, pero Petro ha dicho que no piensa votar en las consultas por cuenta de la exclusión de Cepeda que ha llegado a equiparar a un “fraude” perpetrado por el CNE.

Roy, que se postula como un unificador, no da su brazo a torcer. En ese esfuerzo, ha recibido un baldado de agua fría con las encuestas de la semana pasada, en las que el estridente exalcalde de Medellín ha tomado un segundo aire. A pesar de ese golpe, los propios encuestadores son cautelosos a la hora de dar un favorito en el Frente por la Vida. “Roy Barreras ha demostrado históricamente alta capacidad en la construcción de alianzas, manejo de estructuras políticas y operación territorial. Ese factor puede alterar el resultado en escenarios reales de votación”, advertía en El Tiempo Víctor Muñoz, cofundador de la firma Guarumo/Ecoanalítica, al analizar los resultados de su encuesta, en la que Quintero tiene 47,6%, por 32,5% de Barreras.
La consulta del Frente por la Vida, en las condiciones actuales, “es una especie de puesto de repechaje para saber quién va a competir con Cepeda, quién se va a sentar con el candidato del Pacto Histórico a negociar qué va a pasar con la izquierda”, apunta Eugénie Richard, experta en comunicación política de la Universidad Externado de Colombia. En principio, tanto Cepeda como el ganador de este domingo están obligados a estar en la primera vuelta, con el riesgo de dividir los votos. El desafío sigue siendo unir a la izquierda, tender puentes con otros sectores y cerrar las heridas abiertas en el camino.
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