Paloma Valencia: “Perder es muy duro para María Fernanda Cabal, pero el país exige unidad”
La senadora uribista, que apuesta por ser la primera mujer presidenta de Colombia, se abre a apoyar al ultra Abelardo de la Espriella si es el elegido para competir contra el izquierdista Iván Cepeda

El uribismo ha apostado por primera vez por una mujer para regresar a la Casa de Nariño. La senadora Paloma Valencia fue ungida el fin de semana como la candidata única del Centro Democrático, el partido fundado por Álvaro Uribe. La congresista, fiel escudera del expresidente, quiere conseguir una hazaña que parece huidiza: convertirse en la primera mujer presidenta de Colombia. El camino no está despejado. Su espacio electoral, el de la derecha, sigue dividido. En las encuestas aparece primero el ultraderechista Abelardo de la Espriella, mientras que la facción más tradicional —en la que se enmarca Valencia— se medirá este 8 de marzo a una consulta interpartidista.
Otro frente se abrió este lunes para Valencia (Popayán, 48 años). Su compañera de filas, la senadora María Fernanda Cabal, anunció su salida del partido y plantó dudas sobre el mecanismo que eligió como candidata a Valencia. La congresista defiende la transparencia del proceso y lamenta la postura de su colega, que busca una escisión del partido para crear una nueva formación política. “Hay que postergar las aspiraciones individuales a favor de defender al país de una izquierda carnívora”, afirma en una entrevista en su casa en Bogotá.
Pregunta. ¿El anuncio de la senadora María Fernanda Cabal de salir del Centro Democrático perjudica su candidatura?
Respuesta. Yo sigo invitando a la senadora a que participe en esta campaña. Ella es parte de este proyecto político: aquí están sus ideas y su partido. La puerta está abierta. Hay que dejar claro que el proceso del partido fue absolutamente transparente y es coincidente con todas las encuestas, que mostraban un crecimiento muy amplio de nuestra candidatura. El partido está conmigo y no habrá ninguna división.
P. ¿La tomó por sorpresa?
R. No, ella ya venía expresando su molestia con el resultado. Yo entiendo que cuando uno le ha metido tanto a la política y es un proyecto de vida, perder es muy duro. A veces la gente necesita un tiempo para pasar ese sabor. Pero hay un proyecto más grande, que es Colombia. El país exige unidad y postergar las aspiraciones individuales a favor de defenderlo de una izquierda carnívora que puede destruir nuestra democracia.
P. ¿Cree que Cabal apoyará a Abelardo de la Espriella?
R. Creo que ella va a cumplir su palabra [de apoyar a Valencia]. Me cuesta mucho imaginarme a una Cabal que no cumple.
P. De La Espriella lidera el espacio de la derecha en todas las encuestas. ¿Por qué un outsider de ultraderecha le está ganando a la derecha más tradicional?
R. Yo llevo apenas un mes de campaña y la política exige que la ciudadanía conozca las opciones y luego escoja. Este ejercicio está empezando y estamos muy seguros de que nuestra visión del país, con 12 años de trayectoria, ha dado resultados. Por eso vamos creciendo.
P. Usted dijo que apoyaría a cualquiera que no fuera “heredero de Petro”. ¿Eso incluye a De La Espriella?
R. Yo apoyaría a cualquiera que no sea el heredero de Petro. De La Espriella, el doctor [Sergio] Fajardo, cualquiera que gane la Gran Consulta. En la política uno tiene que estar listo para ganar y para perder. Pero estoy convencida de que tengo una opción real de convertirme en la primera mujer presidente de este país. Para eso estoy trabajando.
Estamos en nuestro legítimo derecho de aspirar a que una mujer pueda gobernar.
P. En resumen, todos menos Iván Cepeda.
R. Necesariamente va a ser así: si a segunda vuelta pasa el heredero de Petro, contra él. El que sea. Pero no se puede descartar que la primera vuelta deje a dos candidatos de este lado. En ese caso apoyaré al de la consulta. Tampoco se puede descartar que haya un escenario entre Paloma Valencia y De La Espriella.
P. Si usted gana la Gran Consulta este 8 de marzo, ¿cómo integrará a sus colegas en su campaña?
R. Ahí hay gente maravillosa, con experiencia, con manos limpias, que han sido capaces de deponer los egos. A pesar de que somos políticos muy distintos, todos buscamos una cosa: defender nuestra democracia y proyectar un buen futuro para Colombia.
P. Es la primera mujer candidata presidencial del uribismo. ¿Todavía pesa el machismo entre el electorado?
R. Las colombianas queremos una mujer presidente. El país ha sido gobernado 200 años por hombres. Estamos en nuestro legítimo derecho de aspirar a que una mujer pueda gobernar, porque es un gran cambio: rompe techos de cristal y abre muchas opciones. Las mujeres somos capaces de organizar la casa, de ahorrar, de imponer disciplina con afecto y de querer. Son virtudes que hoy el país necesita. Un gobierno de una mujer sería algo transformador para Colombia.

P. ¿Le afectó el comentario machista que hizo el caricaturista Matador sobre su aspecto físico?
R. Lo mío se arregla con dieta, lo de él no tiene arreglo. Burlarse de las mujeres porque estamos gordas o flacas habla de una incapacidad intelectual, y más de gente como él, un señor denunciado por maltratar a su mujer. Lo mío es una bobada. Lo grave es la esposa, lo grave son los miles de mujeres maltratadas. En el Pacto Histórico tienen a Matador, a Hollman Morris... Los escándalos que han circulado entre tantos de ese sector hacen pensar cómo esta sociedad normaliza la violencia contra las mujeres.
P. ¿Se considera feminista?
R. No en el sentido del feminismo como una parte de la izquierda. Yo no desprecio a los hombres, ni considero que el aborto sea un derecho, ni considero que ser mujer nos haga mejores o peores. Las mujeres tenemos que ocupar el lugar que nos corresponde en una sociedad con igualdad de derechos. Yo tengo el gran honor de ser sobrina-nieta de Josefina Valencia, que logró concretar el derecho al voto de las mujeres. En mi familia hemos entendido la importancia de reivindicar la potencia de las mujeres.
Nuestra relación es unidireccional con la oposición venezolana liderada por María Corina Machado.
P. ¿Qué tan involucrado está Álvaro Uribe en su campaña?
R. El presidente Uribe siempre ha sido un mentor, y es la certeza de que la política puede cambiar el mundo. Es un hombre muy respetuoso, pero me gusta mucho consultarle las cosas porque es difícil encontrar a una persona que sepa más de los problemas de este país. Es un honor muy grande contar con él.
P. ¿Qué expectativas tiene sobre la reunión entre Petro y Trump la próxima semana?
R. No muchas. Creo que alguien va a salir muy aburrido de esa reunión, y será Petro. No hay una política antidrogas; tenemos la mayor producción de cocaína de la historia y hay una caída en la erradicación. Petro va a tener que quedar mal con alguien: o los grupos ilegales o el Gobierno de Estados Unidos.
P. El uribismo y el Partido Republicano tienen una relación de larga data. ¿Le gustaría recibir el apoyo de Trump a su candidatura?
R. El uribismo ha sido amigo de los republicanos y los demócratas. Soy muy fiel a la idea de que en la política uno no debe tomar partido hacia afuera porque tiene que ser respetuoso con lo que deciden otros. Estamos listos para trabajar con el presidente Trump y también con un gobierno demócrata, si toca en algún momento. Lo importante es que las relaciones con Estados Unidos se manejen con todo el respeto y con toda la gratitud por un país que le ayudó a Colombia a no volverse una narcodictadura.
P. ¿Qué relación tendría con Delcy Rodríguez si sigue en el poder en Venezuela y usted llega a la Presidencia?
R. Nuestra relación es unidireccional con la oposición venezolana liderada por María Corina Machado. Con los sobrevivientes de una tiranía tendremos una relación enfocada en apretar para que llegue la democracia a Venezuela, ojalá antes de que lleguemos al poder. Colombia tiene que ayudar a los venezolanos a volver a enriquecer su país, que fue nuestro mayor socio comercial y es fundamental para nuestro bienestar.
P. Usted propone un Plan Colombia 2.0. ¿A qué se refiere?
R. El plan es reorganizar y robustecer las Fuerzas Armadas. Tenemos una caída de hombres en armas muy significativa porque desde el Gobierno de [Juan Manuel] Santos se convencieron de que iba a haber paz firmando un papel. Necesitamos capacidades de inteligencia, tecnología de punta, reentrenar. ¿Los aviones Gripen para qué le sirven al país? Los compraron por la amenaza de Nicolás Maduro, que ya no está. Lo que necesita Colombia son helicópteros, drones y munición.
P. ¿Mantendría el diálogo con algún grupo armado?
R. Ninguno. Abrimos la puerta al sometimiento, individual o colectivo, pero que implica una parte de castigo. Se acaba la impunidad.
P. ¿Rescata algo del Gobierno de Petro?
R. Yo he sido su más dura opositora. Le tumbé su Ministerio de la Igualdad, al rector ilegítimo que había puesto en la Universidad Nacional, todas las expropiaciones que emitía el Plan Nacional de Desarrollo. Ahora le voy a tumbar la reforma pensional. Pero también soy la única senadora que ha logrado grandes acuerdos con este Gobierno, en materia de educación y jurisdicción agraria. Soy una mujer que tiene capacidad de hablar con todos los sectores políticos. Puedo decir que Petro ha hecho sentir representados a muchos colombianos que sentían que no se veían. Yo quiero decirles desde aquí que yo los veo y que yo estoy dispuesta a trabajar por ellos y con ellos.
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