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El candidato Abelardo de la Espriella se aproxima a la ultraderecha global para arrebatarle espacio al uribismo

El ‘outsider’ que aspira con la presidencia de Colombia se reunió en España con Santiago Abascal, líder de Vox, y busca ser el referente nacional de la red ultraconservadora mundial

Santiago Abascal recibe a Abelardo De La Espriella en la Fundación Disenso, en Madrid, el 13 de enero.

El abogado Abelardo de la Espriella se está movilizando en entornos internacionales para convertirse en el referente único de la ultraderecha en Colombia. El outsider que busca ser presidente de Colombia se reunió este martes con Santiago Abascal, el líder de Vox, el partido de extrema derecha más grande de España. Durante su encuentro, De La Espriella se adhirió al Foro de Madrid, una alianza que defiende ideas ultraconservadoras y a la que también se han unido otras figuras del espacio como el chileno José Antonio Kast, el argentino Javier Milei o la italiana Giorgia Meloni. La reunión con Abascal, uno de los hombres fuertes de esta ideología en Hispanoamérica, pone al candidato en el radar de una red global que, hace apenas unos años, miraba al expresidente Álvaro Uribe —y su movimiento, el uribismo— como su mayor aliado en el país.

“El encuentro reafirma la voluntad de fortalecer vínculos con liderazgos internacionales que comparten una visión común sobre la defensa de las instituciones, las libertades fundamentales y la soberanía de las naciones”, dijo el penalista en un comunicado sobre su visita a Abascal. El viaje a Madrid del candidato de 47 años ocurre en un momento de gran fortaleza electoral: según todas las encuestas publicadas desde noviembre, es el aspirante de la derecha con mayor intención de voto y cuenta con amplias opciones de entrar en la segunda vuelta, que se da por hecho y está convocada para el 21 de junio.

El acercamiento del abogado a figuras de esta red global se ha extendido en los últimos meses. A finales del año pasado, cuando su nombre comenzaba a sonar en las quinielas de la mayoría, reunió en el Movistar Arena de Bogotá a 15.000 personas para impulsar su aspiración. Allí, contó con el apoyo de figuras como María Elvira Salazar, congresista republicana por Florida, o Agustín Laje, un escritor argentino muy celebrado en la esfera ultra latinoamericana. Estuvo presente el eurodiputado Alvise Pérez, fundador de Se Acabó La Fiesta, un nuevo partido populista de derecha de España, que le ha comido espacio a Vox.

Esta estrategia no es aleatoria, menos aún cuando el uribismo —muy querido por los votantes de derecha— ha perdido fuerza electoral, opina Yann Basset, profesor de Ciencia Política de la Universidad del Rosario. “Tras la derrota del Centro Democrático en 2022 ha habido una transición resistida. El uribismo sigue siendo una referencia fundamental, entonces nadie pasa de página del todo, pero ha dejado de ser la fuerza hegemónica que era. Hay un espacio en la derecha mucho más populista, que es de la que se quiere apropiar De La Espriella”, argumenta en una conversación telefónica.

El avance de la ultraderecha es un fenómeno que se repite en varios países de Latinoamérica y Europa. En Argentina, Milei venció al partido de Mauricio Macri; en Chile, Kast ganó a la derecha clásica con su Partido Republicano, fundado hace menos de una década. Los conservadores tradicionales también comienzan a perder terreno en los grandes países de Europa. El Reagrupamiento Nacional francés, encabezado por Marine Le Pen, lidera las encuestas en las próximas presidenciales; la posfascista Giorgia Meloni gobierna Italia; y la populista Alternativa por Alemania (AfD) ya vence a los socialdemócratas alemanes (SPD), uno de los partidos políticos más antiguos del mundo. En España, Vox se ha convertido en un socio imprescindible si el Partido Popular quiere gobernar.

“La derecha se ha convertido en sinónimo de rebeldía. Tras varios años en los que la izquierda se ha vuelto el establishment, es ahora la derecha la que trata de hacer oposición al status quo. Eso es un caldo de cultivo para las posturas más radicales, pues intentan llegar al éxito por imitación, siguiendo la estela de otros países”, sostiene Manuel González, analista internacional y catedrático de la Universidad Javeriana.

El experto considera que De La Espriella busca quitarle espacio al uribismo, pero que el verdadero termómetro de esta estrategia serán las elecciones legislativas, que se celebrarán el próximo 8 de marzo. “Hay dos escenarios. Uno, si el Centro Democrático consigue al menos 20 legisladores y su candidata, Paloma Valencia, entra en la primera vuelta. Esa proeza desinfla a De La Espriella porque le muestra que la maquinaria aún funciona. El otro es que, si en las legislativas llegan a menos de 15, el candidato confirmará que la maquinaria se quedó sin gasolina y le da más fuerza para tomarse el margen restante”, explica en una llamada telefónica.

¿Colaboración o censura?

Los analistas coinciden en que no es probable que haya un cordón sanitario alrededor del ultra. Es la estrategia usada en la política para restringir la cooperación con partidos o políticos extremistas y que aplican varias formaciones conservadoras, como los demócratas cristianos en Alemania. En Colombia, sin embargo, Uribe ya abrió la puerta a colaborar con De La Espriella. “Si pasa a segunda vuelta estaremos con él”, dijo el martes el expresidente en una entrevista radial.

El experto Basset indica que Uribe “siempre ha tenido una figura muy ambigua”. “Ha aceptado a su movimiento a gente muy cuestionada, entonces no es extraño que se abra a colaborar con De La Espriella”, añade. Aun así, cree que hay otras figuras del uribismo y del centro político que son más reticentes a cooperar con alguien que ha hablado de “destripar” a la izquierda y de sacar a Colombia de las Naciones Unidas si llega a la presidencia. “Hay figuras como la senadora María Fernanda Cabal que no ocultan su vínculo con estas redes ultraconservadoras, pero en el Centro Democrático también hay gente de una cultura más liberal. Por eso el uribismo retoma esta agenda pero de manera más diluida”.

En caso de que De La Espriella llegue a la presidencia —solo un sondeo publicado por la conservadora revista Semana augura esta opción en todos los escenarios—, deberá colaborar con la derecha tradicional, augura González. Al no contar con un partido propio, tendría que cooperar con las fuerzas conservadoras en el Congreso, como ocurrió con Milei cuando llegó a la Casa Rosada. “En el caso argentino, la derecha tradicional se doblegó ante Milei porque sabe que le da más votos, pero usualmente colaborar con la maquinaria erosiona esta marca de outsider”.

La unión del abogado al Foro de Madrid esta semana es su paso más reciente para destacar en el mundo ultraderechista, que cada vez gana más poder gubernamental. Sigue la pregunta de si estos avances permitirán que consiga el apoyo más relevante: el de Donald Trump. El presidente de EE UU ha apoyado a varios candidatos latinoamericanos de este sector en elecciones recientes y varios análisis muestran que, en algunas ocasiones, su respaldo influyó a su favor. En contra de De La Espriella está la larga relación que ha mantenido el uribismo con el Partido Republicano —ahora también con la facción MAGA— que puede recomendarle a la Casa Blanca seguir respaldando a un viejo aliado en vez de a una figura emergente.

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Sobre la firma

Diego Stacey
Periodista de la sección Internacional. Anteriormente trabajó en 'El Tiempo', en Colombia. Es licenciado en Comunicación Social por la Universidad Javeriana de Bogotá y Máster de Periodismo UAM-EL PAÍS.
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