Ir al contenido
_
_
_
_

Shakira rompe el récord de asistencia del Zócalo: “La historia de amor que yo tengo con México no se compara a nada”

La artista colombiana da un recital gratuito que convoca a más de 400.000 de sus más devotos fans en el corazón de la capital para cerrar su gira en América

El concierto de Shakira en el Zócalo de la Ciudad de México, el 1 de marzo del 2026.Emiliano Molina

Han tenido que pasar casi 20 años para que el Zócalo, la plaza pública más grande de Latinoamérica y una de las más amplias del mundo, vuelva a presenciar algo como lo que ha ocurrido este domingo. Shakira ha dado un concierto gratuito ante más de 400.000 de sus fans mexicanos —según ha confirmado el Gobierno de la Ciudad de México—, que se han dejado las gargantas cantando las canciones que los han acompañado desde finales de los noventa. Los rugidos rebotaron en la Catedral y en el Palacio Nacional en un evento masivo que ha roto todos los récords de asistencia. La artista colombiana ha devuelto el cariño y la devoción a su público tras llenar 13 veces seguidas el Estadio GNP Seguros. “La historia de amor y amistad que yo tengo con México no se compara a nada”, ha asegurado ante sus fans, a los que ha obsequiado con dos horas de espectáculo y hasta la presentación de una canción nueva con su compatriota, Beéle.

La plaza comenzó a llenarse dos días antes, con grupos que acamparon en el Zócalo para no perderse el mejor sitio. Las horas previas al concierto, la propia Shakira posteo en sus redes una imagen del recinto llenándose poco a poco como si fuera un hormiguero de gente, resguareciendose bajo paraguas de colores del sol abrasador. “Me siento tan agradecida por todo lo que hacen por mí. Esta noche prometo darles todo”, ha escrito. Y sin duda, ha cumplido su promesa.

La cantante colombiana, ícono del pop y reina de la narrativa del despecho, estaba muy nerviosa por este evento, según ha contado una fuente cercana a su equipo. “Ella sabe que este puede ser el concierto más importante de su carrera. Y quiere devolverle al público mexicano todo el apoyo que le han dado a lo largo de su carrera”, asegura. La artista, conocedora de que en México tiene a su sequito más ferviente e incondicional, ha preparado un espectáculo que combina los hitos que la encumbraron a finales de los noventa y sus temas más virales de los últimos años. Un show que nada tiene que envidiarle a sus conciertos en grandes estadios en los que las entradas empiezan en los 1.500 pesos (unos 86 dólares). “En ningún otro país la quieren tanto como aquí”, dice el miembro de su equipo, después de cerrar su gira con más de una veintena de espectáculos con boletos agotados en territorio mexicano. En total, más de 800.000 personas llenaron las butacas para verla solo en la capital.

Esta noche, el escenario es el mismo lugar donde en 2007 dio su primer y único concierto gratuito en el país. Las dos decadas de espera han valido la pena. El espacio de 46.800 metros cuadrados se ha convertido en un tapiz electrificado y palpitante de gente que comenzó a bramar con los videoclips introductorios del recital, esos que mostraban las imágenes que transportaban a la adolescencia, a la época de MTV, a los primeros corazones rotos. Ella, con una sonrisa y su inconfundible melena de leona con la que juega en todo el show, se ha acercado a su público a saludar, a tocar sus manos, a sentir esa veneración en la punta de sus dedos.

Treinta minutos despues de las ocho, ha emergido del humo del escenario enfundada en un traje de brillantina dorada. Al quitarse las maxigafas de sol, la masa de gente a sus pies ha emitido un bramido mientras inauguraba el recital con La Huesera, al igual que ha hecho en el resto de espectáculos de su gira. “Desde el Zócalo, aquí y para siempre...somos uno”, ha saludado ante los miles de ojos que se llenaban de emoción al verla destellante sobre su pasarela. De fondo, las pantallas gigantes reproducían diferentes visuales creadas con inteligencia artificial con toda su iconografía: lobos, fuego, ella misma contorsionándose.

Con hasta 12 cambios de vestuario que desafiaban la comprensión de los espectadores, Shakira ha hecho un repaso a todas sus etapas. Desde su lado más rockero y clásico con Inevitable, acompañada de los coros de sus fans que tienen tatuada la letra de esas estrofas en la memoría, hasta hits más recientes como Puntería. Ella ha recordado durante toda la noche que el Zócalo es un lugar “emblemático” y que necesitaba sentir la vibración de su energía después de “unos años duros”. Tras su divorcio con Gerard Piqué y su juicio por deuda fiscal con la Hacienda española, la cantante ha buscado refugio en su carrera, sus hijos y la sororidad. “Una mujer sola es muy vulnerable, juntas somos invencibles”, ha sentenciado la colombiana, citando a la escritora Isabel Allende.

Ese alegato a la complicidad entre mujeres y los dardos a su ex han estado presentes en todo el repertorio de la noche. “De las caderas de una mujer nacieron los hombres, pero las caderas de una mujer nunca, pero nunca mienten”, se leía en las pantallas cuando irrumpió Hips don’t lie. En ese instante, el suelo retumbó. El gran éxito internacional que contagia el ritmo de Barranquilla desafió la capacidad de su público para bailar, apretados sin rango de movimiento en la plaza. Ella, en cambio, movía las caderas como si no tuviera una estructura ósea que la sostuviera.

Los espectadores han dado viajes en el tiempo, una mezcla entre los himnos a la soltería tras su ruptura como Soltera que se intercalaban a clásicos como Si te vas. En medio, recuerda los movimientos que la encumbraron como artista del baile, insuperable con su danza del vientre entre llamas que escupe el escenario. Ella misma se mueve como una flama más, hipnotizante, golpeado sus caderas como un sonajero de cascabeles que transportan al desierto.

En la recta final de su actuación, ha proyectado un video con imágenes de su infancia y su adolescencia. Sus inicios para presentar Pies Descalzos y recordar que sabe de dónde viene. Sin embargo, guarda un tema en especial de sus primeros años que representa su idilio con el público mexicano. “Esta cancion os la debía, México. Es la canción de los inicios“, grita mientras suena ¿Dónde estás corazón?. "Más que un público, han sido mis cómplices. Me han visto crecer, me han acompañado como quien acompaña a una hermana por 30 años", ha declarado antes de que sonara la mítica Antología. Ella canta visiblemente emocionada, mientras su público derrama lágrimas.

El concierto se acerca a su final, y la artista aprovecha para presentar su última canción: una colaboración con el cantante colombiano Beelé titulada Que fluya en la que mezcla ritmos étnicos difuminados con pop. Para los temas que cerrarán el espectáculo, Shakira se enfunda una segunda piel con tribales verdes. Acompañada de sus bailarinas, que se mueven como sus copias, interpreta Whenever, wherever. La plaza estalla con con Waka waka y su público salta al ritmo africano. Y tras una breve pausa de oscuridad, un lobo gigante de varios metros de altura aparece en el escenario para anunciar la penúltima canción: Loba. El tema, que se instaló en la lista de éxitos en varios países, hace aullar al recinto. Para coronar la noche, Shakira se despide interpretando su sesión con el rapero Bizarrap, en la que destapa los detalles de su ruptura con Piqué y que fue la canción más reproducida en Spotify y YouTube en menos de 24 horas. “Gracias, México. Por esta noche y por todas las noches. Gracias por ser mi familia. Os amo”, se ha despedido la cantante, envuelta en las aclamaciones de sus seguidores, que salen en procesión de la plaza con las gargantas adoloridas de cantar.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_