¿Qué es el ICE? ¿Y cuál es la diferencia con la Patrulla Fronteriza? Claves para entender la policía migratoria de Trump
Ambas agencias, que se encuentran sobre el terreno en ciudades como Minneapolis, han expandido significativamente sus capacidades en la segunda era del republicano


En los Estados Unidos de Donald Trump, donde los agentes federales van con los rostros cubiertos, en autos sin distintivos y en ocasiones en ropa de paisano, resulta difícil distinguir entre las agencias federales que, entre el caos y el terror, ejecutan la política migratoria de la Casa Blanca. Es más complicado aún saber cuáles son las normas por las que deben regirse e identificar cuándo han sobrepasado los límites de su poder. Esta última cuestión está en el centro del debate nacional (e incluso internacional) después de que oficiales de dos agencias migratorias mataran a tiros a dos ciudadanos estadounidenses en menos de 20 días.
Alex Pretti, un enfermero de 37 años, fue tiroteado por agentes de la Patrulla Fronteriza el pasado sábado mientras ayudaba a una mujer en una protesta en Minneapolis. Un grupo de seis oficiales le dieron una paliza para detenerlo y desarmarlo antes de matarlo. Diecisiete días antes, a unas cuadras más al sur de la ciudad, Renee Good, poeta y madre de la misma edad que Pretti, recibió tres tiros, incluido uno mortal en la cabeza, de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
El ICE y la Patrulla Fronteriza son dos entidades diferentes, pero operan bajo el mismo departamento matriz, el de Seguridad Nacional. Juntas, son las dos principales agencias migratorias de EE UU. Históricamente, han tenido facultades distintas, pero bajo la actual Administración republicana sus funciones a menudo se han solapado y sus agentes trabajan mano a mano, junto con muchos otros de agencias gubernamentales como la DEA o el FBI, que se han unido a la cruzada migratoria de Trump.
A continuación, ofrecemos una guía sobre la policía migratoria de Trump.

¿Qué es el ICE?
El ICE (siglas en inglés del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) es la principal agencia encargada de hacer cumplir las leyes de inmigración de Estados Unidos. Nació después de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 y fue creado junto al actual Departamento de Seguridad Nacional mediante la fusión de los elementos de investigación y control interno del antiguo Servicio de Aduanas de EE UU y del Servicio de Inmigración y Naturalización.
El trabajo del ICE es interno, es decir, sus agentes no protegen las fronteras. La agencia tiene dos ramas principales: la Oficina de Detención y Deportación (ERO) y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). Hasta hace poco, los agentes de ERO eran los responsables de realizar las detenciones de migrantes y abogar por las deportaciones en las tribunales migratorios, mientras que los de HSI se centraban en los delitos transnacionales. Sin embargo, ahora ambos brazos trabajan hacia el mismo fin: llevar a cabo la mayor deportación de la historia deseada por Trump.
¿Cómo ha crecido bajo Trump?
Gracias al republicano, el ICE cuenta con el mayor presupuesto para una agencia en la historia de EE UU. Aprobada en julio pasado como parte de la reforma fiscal de Trump, la partida de fondos supera los 100.000 millones de dólares hasta 2029. De ese presupuesto, 30.000 millones están destinados a seguir ampliando sus filas. La agencia ya ha más que duplicado su plantilla bajo Trump, hasta alcanzar los 22.000 oficiales, según el Departamento de Seguridad Nacional. Y este año, se llevará a cabo una extensa campaña de reclutamiento dirigida a personas con tendencias o intereses conservadores.
Además, 45.000 millones del presupuesto de los próximos cuatro años se utilizarán para retener a migrantes en la red de centros de detención operada por el ICE, que incluye más de 200 centros por todo el país. Son lugares donde hay denuncias por los abusos cometidos contra los detenidos y las pésimas condiciones. El primer año de la segunda presidencia de Trump cerró con la mayor cantidad de muertes en dos décadas en estos centros: 32, de acuerdo con cifras del Departamento de Seguridad Nacional. En lo que va de 2026, al menos seis migrantes han fallecido bajo custodia del ICE.
¿Dónde están sus agentes? ¿Cómo se les puede identificar?
Desde el verano pasado, el Gobierno ha enviado a miles de agentes del ICE a varias ciudades demócratas tanto para grandes operativos como redadas más pequeñas. Ha habido operaciones a gran escala en Los Ángeles, Washington D. C., Charlotte (Carolina del Norte), Portland (Oregón) y Portland (Maine), Chicago, Minneapolis… También se ha visto a agentes realizando detenciones aleatorias y esporádicas en urbes como Nueva York, Boston o Atlanta. La lista es extensa y continúa creciendo.
Identificar a los agentes del ICE sobre el terreno puede ser difícil, especialmente si no forman parte de un operativo masivo ya anunciado por la Casa Blanca. Pueden ir vestidos de civil sin identificación. La mayoría lleva máscaras y chalecos antibalas con identificadores como “Policía”, “Agente federal”, “ERO” o “HSI”, las dos principales ramas de la agencia. Otros tienen insignias más pequeñas que pueden ser más difíciles de distinguir, pero deben identificarse durante las detenciones. También es posible que vayan en uniformes de estilo militar si forman parte de los equipos de respuesta especial del servicio migratorio.
En las calles, parte de la ciudadanía se ha entrenado para saber identificar a los agentes, incluso si conducen vehículos comunes. Saben, por ejemplo, que las camionetas con vidrios polarizados que no respetan las leyes de tránsito suelen ser de ellos y empiezan a sonar sus silbatos o las bocinas de sus propios carros.
¿Qué tipo de entrenamiento reciben?
Para acelerar el proceso de reclutamiento impulsado por el Gobierno de Trump, el ICE ha acortado el tiempo de entrenamiento para los agentes: ahora dura unas ocho semanas, frente a las 16 de antes. Por ello, se ofrecen cursos virtuales que se pueden completar antes o después de ese periodo, se ha eliminado el requisito del aprendizaje del español —un curso que antes tomaba más de un mes—, y la formación en el uso de armas de fuego se han hecho más corta. Por lo demás, los reclutas deben cumplir otros requisitos, como pruebas de resistencia física y de defensa, y estudiar las leyes de inmigración de EE UU. Sin embargo, la mayoría de los agentes del ICE no reciben formación especializada en control de multitudes ni en respuesta a protestas como las que han surgido en ciudades como Minneapolis.

Las acciones de los agentes en estos escenarios han provocado una ola de indignación, a medida que se les ha visto atacando a manifestantes con gases lacrimógenos y gas pimienta, en contra de órdenes judiciales que lo prohibían, y deteniendo tanto a migrantes como ciudadanos estadounidenses. Fue en uno de esos enfrentamientos contra los protestantes que un agente mató a tiros a Renee Good en Minneapolis. Ese suceso, que conmovió al país entero, planteó preguntas sobre el uso de fuerza letal contra personas que no están armadas. Según los reglamentos de la agencia migratoria, los agentes solo están autorizados a usar armas “con la intención de prevenir o detener el comportamiento amenazante que justifica el uso de fuerza letal”.
En el caso de Good, el Gobierno sostiene que el agente Jonathan Ross le disparó porque la mujer había intentado atropellarlo con su auto, a pesar de que videos grabados por testigos y el propio Ross muestran que Good intentaba huir del agente cuando este la mató.
¿Cuál es la diferencia entre la Patrulla Fronteriza y el ICE?
La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos (USBP) forma parte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que a su vez opera bajo el paraguas del Departamento de Seguridad Nacional. Históricamente, la principal diferencia entre la Patrulla Fronteriza y el ICE ha sido que la primera se ocupa de vigilar las fronteras de EE UU y el segundo opera en el interior del país. Mientras que el ICE fue creado en este siglo, la Patrulla Fronteriza nació en 1924, aunque ha ido evolucionando drásticamente hasta la actualidad, siempre bajo críticas por sus tácticas violentas y racistas.
Aunque ningún otro presidente antes de Trump hizo tanto uso de esta norma, la agencia puede operar en un radio de hasta 182 kilómetros (100 millas aéreas) de las fronteras terrestres y costeras del país. Dentro de la llamada “zona de 100 millas”, la Patrulla Fronteriza puede “buscar” a inmigrantes indocumentados, establecer y gestionar puestos de control y realizar registros y detenciones sin orden judicial.
Entonces, ¿por qué hay agentes de la Patrulla Fronteriza en ciudades como Minneapolis?
Minneapolis se encuentra fuera de dicha zona de 100 millas, al igual que algunas de las otras ciudades a donde ha llegado la Patrulla Fronteriza bajo Trump para apoyar los esfuerzos del ICE. Sin embargo, la Ley de Inmigración y Nacionalidad de EE UU otorga a las agencias dependientes del Departamento de Seguridad Nacional —es decir, tanto al ICE como a la Patrulla Fronteriza— varias facultades más allá de la zona fronteriza, como el poder de interrogar a cualquier persona que consideren que puede ser indocumentado o realizar detenciones sin orden judicial si se cree que una persona está infringiendo la ley de inmigración y es probable que huya.
No obstante, expertos en seguridad nacional e inmigración señalan que los oficiales de la Patrulla Fronteriza no cuentan con suficiente entrenamiento para operar en áreas urbanas. Así lo manifestaba el ex comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza, Gil Kerlikowske, en una entrevista con la radio pública esta semana.
¿El ICE y la Patrulla Fronteriza trabajan juntos?
Ambas agencias participan en redadas y operativos migratorios a gran escala, como el que se lleva a cabo en Minnesota. También realizan detenciones dentro de los tribunales federales de inmigración, una práctica prohibida durante años pero que Trump revivió. Al igual que agentes del ICE, los de la Patrulla Fronteriza han sido criticados por cómo han reaccionado ante las protestas ciudadanas. La muerte de Pretti es el último en un largo historial de abusos de fuerza por parte de los oficiales de la Patrulla Fronteriza, envalentonados por Gregory Bovino, a quien el Gobierno de Trump ha puesto a cargo de varios operativos contra la inmigración en los últimos meses. El comandante en jefe de la Patrulla Fronteriza fue retirado de Minnesota después del asesinato de Pretti.

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