‘Abolish ICE’, el movimiento que busca desmantelar la policía migratoria de Trump
Muchos ciudadanos exigen la eliminación del Servicio de Inmigración y algunos demócratas se suman al llamado, mientras que en el Congreso se debate el futuro de la financiación de la agencia


En los Estados Unidos de Donald Trump, donde los agentes migratorios han matado a tiros a dos ciudadanos en menos de 20 días, crecen los llamamientos para poner fin a la agencia encargada de ejecutar la cruzada antimigrante puesta en marcha por la Casa Blanca. El movimiento Abolish ICE no es nuevo, pero en las últimas semanas ha cobrado fuerza como nunca antes a medida de que la ciudadanía reclama la abolición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. El intento por acabar con la agencia tiene divididos no solo a demócratas y republicanos en el Congreso, sino a los demócratas entre ellos mismos, en medio de un debate entre dejar de financiar, eliminar o simplemente encauzar las tácticas del ICE, ahora que está en juego otro cierre del Gobierno federal.
Sin embargo, en las calles de las ciudades sitiadas por los agentes migratorios de Trump, la petición es más drástica y sin ambivalencias: la gente pide que se extinga el grupo responsable de las últimas muertes que han sacudido a toda la nación. “Es necesario abolir el ICE y reemplazarlo por sistemas que prioricen el debido proceso, la seguridad comunitaria y los derechos humanos”, señala el grupo Abolish ICE Georgia, el cual coordina paros estudiantiles en ese Estado y protestas pacíficas como parte del movimiento nacional para abolir la agencia. “En la práctica, el ICE ha funcionado como una agencia de aplicación de la ley punitiva en lugar de una agencia de seguridad pública, atacando a las comunidades inmigrantes mediante el miedo, la vigilancia y la detención, en lugar de abordar las amenazas graves”, sostienen.
El saldo de la cruzada del ICE va sumando víctimas: los últimos, Renee Good y Alex Pretti, asesinados a tiros en las calles de Minneapolis, la primera por un agente del ICE y el segundo, por la Patrulla Fronteriza. Pero también cuenta la detención del menor Liam Conejo Ramos y al menos otros cuatro niños del Estado de Minnesota; las más de 70.000 personas encerradas en centros de detención, algunos atrapados en sorpresivas redadas migratorias; los 32 decesos bajo custodia en todo 2025, y los seis registrados en los primeros días de 2026, entre quienes están el cubano Geraldo Lunas Campos, de 55 años, presuntamente muerto por homicidio en un centro de Texas.
Los últimos acontecimientos en Minneapolis han dejado claro que ni siquiera los ciudadanos estadounidenses escapan a la violencia que se respira en el país, lo cual ha hecho a la ciudadanía tirarse a las calles con la petición directa de deshacerse de una agencia como el ICE. Si en julio del pasado año una encuesta de The Economist/YouGov encontró que solo un 27% de los encuestados apoyaba la abolición del ICE, los resultados del mismo sondeo de hace unos días confirman que las opiniones han cambiado: el 46% apoya que desaparezca la agencia federal mejor financiada de la historia de Estados Unidos. Con su reforma fiscal bautizada como la “gran y hermosa ley”, el presidente Trump sumó 75.000 millones de dólares a los 11.000 millones con los que ya contaba la agencia.
Merriam, una vecina de Chicago que prefiere omitir su apellido y se ha sumado al llamado de acabar con el ICE en su comunidad, dice que hay muchísimas mejores maneras en las que el Gobierno podría gastar el dinero de los contribuyentes. “La desigualdad económica, el fascismo y la transferencia de riqueza hacia arriba van de la mano. La forma en que se utiliza nuestro dinero para financiar la opresión y la violencia en Estados Unidos no refleja lo que la mayoría de la gente quiere. Con esa cantidad de dinero podríamos condonar los préstamos estudiantiles, reducir las enfermedades crónicas y empoderar a las generaciones futuras. Abolir el ICE es crucial y representa uno de los actos más importantes para recuperar la humanidad”, insiste.

El deseo de algunos por ver extinguirse una agencia que llaman “la Gestapo moderna” se ha avivado en las últimas semanas, pero es un llamado que se remonta a la Administración de Barack Obama, cuando el demócrata emprendió una histórica campaña de deportaciones. Luego, el Abolish ICE volvió a ser centro de la denuncia popular cuando en 2018 las separaciones familiares fueron el foco de lucha de muchos activistas y políticos en la primera era Trump. Entre las más confrontativas estuvo Alexandria Ocasio-Cortez, representante por Nueva York, que entonces situó el tema de la migración como uno de los fuertes de su campaña y exigió la desactivación del ICE.
Durante la Administración de Joe Biden, enfocada en el flujo migratorio desmedido en la frontera con México, las miradas se centraron en la crisis fronteriza y menos en la agencia. Pero ahora, el grito de acabar con el ICE ha renacido con mucha más fuerza.
Abolir o reformar
La permanencia o no de la agencia es centro de un debate acalorado en Washington y en todo el territorio nacional. Los republicanos insisten en que se trata de un cuerpo para garantizar la seguridad nacional, a pesar de que la citada encuesta muestra que el 47% de los estadounidenses cree que en realidad el ICE los hace sentir menos seguros. Algunos demócratas, por su parte, defienden sin titubeos la idea de abolir la policía migratoria, especialmente después de las muertes de Pretti y Good y luego de que Trump amenazara con invocar la Ley de Insurrección para intervenir con el ejército las protestas ciudadanas a causa de los recientes asesinatos, que el Gobierno ha justificado.
El representante demócrata Shri Thanedar, de Michigan, presentó una Ley de Abolición del ICE, argumentando que el asesinato de Good “demostró que el ICE está fuera de control y es irreformable”. “Debemos cambiar radicalmente nuestra forma de abordar la inmigración: es hora de abolir el ICE”, aseguró el representante del 13º Distrito Congresional de Michigan en un comunicado. De ser promulgada, la ley impediría que se destinen fondos federales “para llevar a cabo ninguna de las funciones, deberes o responsabilidades asignadas o delegadas al Director de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos”. Otros, como la representante demócrata Delia Ramírez, de Illinois, también han abogado por el desfinanciamiento de la agencia.
No obstante, ahora que ambos partidos están negociando el presupuesto del año fiscal 2026 para el Departamento de Seguridad Nacional, agencia matriz del ICE, una parte de los demócratas continúa abogando por reformar la agencia en vez de acabar con ella. Proponen, por ejemplo, exigir que los agentes no usen mascarillas, llevar cámaras corporales y someterse a otros entrenamientos. La Cámara de Representantes aprobó un proyecto de financiación para el Departamento de Seguridad Nacional de unos 64.400 millones de dólares y 10.000 millones para el ICE, que recibió el apoyo de siete demócratas. Ahora el paquete llegará al Senado.
Después de la muerte de Pretti, algunos senadores demócratas han declarado que no votarán a favor de la financiación mientras el ICE siga actuando de la manera en que ahora lo hace. “Lo que está sucediendo en Minnesota es espantoso e inaceptable en cualquier ciudad estadounidense”, dijo el sábado en X el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer. “Los demócratas buscaron reformas sensatas en el proyecto de ley de gastos del Departamento de Seguridad Nacional, pero debido a la negativa de los republicanos a oponerse al presidente Trump, el proyecto de ley del DHS es lamentablemente insuficiente para frenar los abusos del ICE. Votaré en contra”.
Hasta ahora, el argumento demócrata para apoyar la financiación del ICE se basaba en que la eliminación total de la agencia terminaría beneficiando a los republicanos. “Cada llamamiento a abolir el ICE corre el riesgo de desperdiciar una de las oportunidades más claras en años para lograr una reforma significativa de la aplicación de la ley de inmigración, al tiempo que les da a los republicanos exactamente la batalla que desean”, comunicó en un memorando Third Way, un centro de estudios centrista con sede en Washington.
Mientras los políticos de ambos partidos juegan sus cartas antes de la noche del viernes, fecha límite del cierre del Gobierno parcial, los ciudadanos a pie de calle siguen exigiendo la eliminación de la agencia encargada de llevar el terror a los vecindarios del país. “El ICE nunca ha encajado en lo que representa una sociedad segura, inclusiva y progresista. Debe desaparecer”, asegura Merriam desde Chicago. “El costo físico, psicológico y emocional que el ICE ha infligido a las comunidades es inconmensurable. Es importante señalar que un solo acto de terror por parte de una agencia gubernamental debería ser motivo para congelar su financiación; el ICE ha cometido innumerables de ellos”.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.








































