El PSOE se aferra al voto de los pensionistas ante la creciente amenaza de Vox a su segundo puesto en Aragón
La campaña de Pilar Alegría enfatiza la hoja de servicios del Gobierno con los jubilados. El PSOE solo supera a la ultraderecha en intención de voto en los mayores de 55 años, según 40dB.


Es semana electoral, con las urnas a solo seis días, y no hay campaña que pueda permitirse el lujo de traslucir abatimiento. Toca sonreír. Más aún si eres Pilar Alegría (La Zaida, Zaragoza, 48 años), que ha convertido su apellido en leitmotiv de una campaña que no le da motivos para el optimismo. La última razón para el disgusto llegó este lunes por la mañana, con la encuesta de 40dB. publicada por EL PAÍS y la SER, que pronostica al PSOE su mínimo histórico en Aragón en las elecciones del domingo. No obstante, la candidata socialista llegaba tan puntual como sonriente a la esquina del barrio de Las Delicias, en Zaragoza, en la que había convocado un acto y donde la esperaban la prensa y un puñado de seguidores prestos a dedicarle palabras de ánimo. Porque, aunque la campaña exige sonrisas, a nadie se le escapa que las cosas no pintan bien y que la candidata necesita un empujón. Rápidamente, entre saludos y parabienes, aflora un tema de plena actualidad, la revalorización de las pensiones. Y Alegría eleva la voz para proclamar una frase que llega a oídos de todos:
—¡Hemos revalorizado las pensiones y el PP ha votado en contra!
En un momento de dificultad, ese es un mensaje al que el PSOE y el Gobierno se aferran una y otra vez desde que, el martes pasado, el PP, Vox, Junts y UPN tumbaron en el Congreso un decreto de revalorización de las pensiones por incluir también medidas con las que no están de acuerdo, como un escudo antidesahucios que consideran que favorece la ocupación de viviendas. El domingo, en un mitin en Teruel, el secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya colocó el asunto en el centro de su discurso, acusando al PP de acumular una trayectoria contraria a los intereses de los jubilados. “Mariano Rajoy estuvo siete años. Cuatro años congelaron las pensiones y tres años las revalorizaron conforme al IPC, que subía al 0,25%. Yo les digo a los jubilados que se van a revalorizar las pensiones sí o sí, con o sin el PP, como hemos hecho durante estos últimos siete años”, aseguró.

Este lunes, ante preguntas de la prensa, Alegría desplegó un mensaje alineado con el de su jefe de filas, que es a su vez un mensaje de reivindicación de la obra del Gobierno y un mensaje de campaña. “Durante estos siete años [de Sánchez en el Gobierno], las pensiones se han revalorizado por encima del 30%, conforme al coste de la vida. En Aragón, en 2018, una pensión media era aproximadamente de 1.100 euros, hoy supera los 1.500 euros. El PP, cuando gobernaba, se quedaba en un 0,25% [anual]. Ahora de nuevo le ha dado la espalda a todos los pensionistas, a los que les quiero trasladar que el PSOE va a trabajar para que vean revalorizada su pensión a pesar del PP”, afirmó.
El hincapié del PSOE en los pensionistas no es casual. En primer lugar, por una razón cuantitativa. Los mayores de 65 años suman en Aragón cerca de 310.000 personas, más de un 22,5% de la población, con datos del INE. Su peso en el censo electoral es aún mayor, alcanzando el 31,3% de los llamados a las urnas el 8 de febrero. En segundo lugar, porque este macrogrupo es el que permite al PSOE, al menos, resistir.
En medio de una dinámica retroceso en las encuestas, con una posible bajada que podría llevarlos por debajo de su mínimo histórico de 2015 (18 escaños), el PSOE aún mantiene vigor entre los mayores de 65. Y en el contexto de dificultad que atraviesan los socialistas, vigor no significa que el PSOE sea primera fuerza, ni siquiera que esté cerca del PP. Significa que mantiene a raya a Vox, que está más cerca de arrebatarle al PSOE la segunda posición de lo que está el PSOE de disputarle la primera a la candidatura de Jorge Azcón (PP).
En el barómetro de 40dB., el PSOE es tercero, es decir, va por detrás no solo del PP sino también de Vox, en todos los grupos de edad salvo en los dos que van de 55 a 64 años y de 65 en adelante. Mientras la media de intención de voto a Alegría es de un 10,27% en las cuatro primeras franjas de edad, a partir de entonces sube. Entre 55 y 64 se sitúa en un 15,9% y en en los mayores de 65 en un 19,6%. Ahí está la viga que aguanta al PSOE, incluso en un momento de dificultad como el actual. Ese es el electorado al que va más directamente dirigido el mensaje de compromiso con la subida de las pensiones.
Fortaleza bipartidista
No solo el PSOE, también el PP es muy dependiente del voto de los mayores. De hecho, si alguien mirase solo la intención de voto joven en las encuestas de 40dB., difícilmente pensaría que el partido que en España lidera Alberto Núñez Feijóo domina la política aragonesa, porque en las tres primeras franjas de edad va por detrás de Vox. Lo que hace fuerte a Jorge Azcón, presidente y aspirante a la reelección por el PP, lo que le permite ser el favorito destacado, es que su candidatura no solo resiste mejor —aunque por detrás de la ultraderecha— hasta los 45 años, sino que desde esa edad se pone por delante y sigue creciendo hasta alcanzar su mejor dato, el 28,2%, en mayores de 65. Si el bipartidismo sigue siendo fuerte entre los pensionistas, la pata más fuerte es la derecha.
Los datos de intención de voto hay que tomarlos con cautela, porque no se les ha aplicado lo que se conoce como cocina, que tiene en cuenta otras respuestas para componer la estimación de voto, que sí es el porcentaje de apoyo que los autores del sondeo pronostican a cada partido. No obstante, el retraso del PSOE tanto con respecto al PP como con respecto a a Vox en los grupos de edad 18-24, 25-34, 35-44 y 45-54 es un dato ilustrativo del momento de debilidad socialista. Más aún cuando dibuja una tendencia coherente con la que detecta el CIS, que en su barómetro específico sobre Aragón publicado antes de la campaña ya colocaba al PSOE tercero no hasta los 55 años, pero sí hasta los 45.
Dos veteranos socialistas
Militante del PSOE de 69 años, Lola Campos sigue el ejemplo de su candidata y pone una sonrisa a la espera de que Alegría llegue al acto convocado en el barrio zaragozano de Las Delicias, que es el suyo. “Toda campaña requiere ilusión. Yo confío en que la gente que está dudando finalmente salga a votar”, afirma. Según 40dB., solo un 59% de quienes votaron al candidato socialista Javier Lambán en 2023 le darán ahora su apoyo a Alegría.
A pesar de su esfuerzo por mantener el optimismo, Campos, que ha trabjado como periodista —estuvo en los 70 en la revista Andalán, referente del aragonesismo de izquierdas, cofundada por José Antonio Labordeta—, está perfectamente al tanto de los malos datos demoscópicos. Con el panorama que presentan, sabe que los mayores van a ser básicos para que el PSOE aguante el tipo. Y teme que, incluso entre su electorado más fiel, los pensionistas, pueda calar la idea, a su juicio promovida por la derecha, de que “todos los políticos son iguales y da igual quién gobierne”. “Mucha gente cree, también entre los mayores, que da igual uno que otro. Piensan: ‘Bueno, [los partidos de derechas] con las pensiones no se atreverán’”. Ello lleva, a su juicio, a que el PSOE esté, incluso entre los mayores, por debajo de donde merece teniendo en cuenta su hoja de servicios sobre pensiones.
Salvador Sánchez, de 84 años, acude a la esquina donde el PSOE ha organizado su acto a plantarle dos besos a Alegría, a la que tiene en gran estima, aunque no milita en el partido. Coincide con Lola Campos en que Azcón se beneficia de un apoyo entre los mayores que no merece. “La sanidad está horrorosa. Pedí cita con el médico de cabecera el 9 de enero y me la dieron para el 27. Y las pensiones estuvieron congeladas con el PP. Pero nadie lo ve, nadie se entera”, lamenta.
Se diría que Alegría lo ha oído, porque en su atención a los medios promete que “ningún aragonés tarde más de tres días en ser atendido por su médico de cabecera” y pone el énfasis en recordar que con su partido en el Gobierno las pensiones suben más que con el PP. Pero ni lo ha oído —no podía, porque aún no había llegado— ni es casual que lo que Salvador Sánchez quiere oír y lo que Pilar Alegría dice coincidan. Descartado por las encuestas que el PSOE sea capaz de cometir de tú a tú con el PP en Aragón en estas eleciones, los votantes de mayor edad, como Salvador Sánchez, son el dique que evita que Vox amenace su segunda posición. Y el PSOE se esmera en que ese dique se agriete lo menos posible.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
























































