Montero acusa a Juan Manuel Moreno de ir “de fiesta en fiesta” para “no hablar de gestión” en Andalucía
La candidata del PSOE intenta minar la imagen centrista del presidente: “Es una persona educada, pero no un político moderado”


La candidata del PSOE a la presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, lanzó este martes un ataque contra la imagen de “moderación” de Juan Manuel Moreno, aspirante del PP, al que las encuestas auguran la reelección. “Es una persona educada —dijo sobre su rival, en la única concesión que le hizo—, pero no es un político moderado”. La exvicepresidenta del Gobierno de Pedro Sánchez alertó de la pretensión de Moreno de propiciar “una campaña sin pulso, hipotensa”, yendo “de fiesta en fiesta”, tratando de “tocar la fibra sensible” de la gente, dando una “imagen de amabilidad” y “moderación” que —aseveró— “nada tiene que ver con la política que practica”, sobre todo en sanidad. Montero acusó a Moreno de tapar el “fracaso” de su gestión, que mantiene a la comunidad que preside última en PIB per cápita según datos del INE, mostrando una Andalucía de “cartón piedra”, con un “falso folclore” pensado para “tapar los problemas”. Era una velada referencia a la exposición de Moreno en eventos de gran repercusión como la Semana Santa y la corrida de toros del domingo con Morante de la Puebla.
En su intervención durante un desayuno informativo en el Nueva Economía Fórum, en el hotel Alfonso XIII, el más emblemático cinco estrellas del centro de Sevilla, situado en la calle San Fernando —donde también está la sede andaluza del PP—, Montero esbozó el guion de su campaña y mostró por dónde piensa atacar al favorito en las encuestas. La candidata describió a Moreno como un político con “incapacidad de la gestión” que sigue el “manual del neoliberalismo” mientras finge un centrismo que no es tal y desarrolla una precampaña que pasa de puntillas por lo político, afanado en mostrarse en entornos que le garantizan una buena foto. En el equipo de Montero son conscientes del impacto mediático que tiene todo un presidente de la Junta acaparando foco en acontecimientos de gran tirón popular. Ante ello, ella pretende presentarse como una candidata más discreta, menos obsesionada con las cámaras y más con las propuestas y con la crítica concreta.
Su principal crítica se dirigió a su gestión sanitaria, con la que —afirmó— Moreno está provocando deliberadamente “un deterioro” del sistema público para favorecer el aseguramiento privado. En presencia de la presidenta de la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama (Amama), Ángela Claverol, Montero presentó el caso de los errores en los cribados como máxima expresión de lo que considera una gestión “fracasada” y acusó a Moreno de desconsideración hacia las mujeres afectadas y de ocultarles información.

Aunque fue enfática en su impugnación de la gestión sanitaria, la candidata del PSOE fue repasando una por una todas las cuestiones en las que, afirmó, Moreno ha “fracasado” por su “indolencia”: vivienda, lucha contra la pobreza, educación... En este terreno, lo acusó de “asfixiar” la universidad pública para favorecer el desembarco de cuatro universidades privadas, y también de beneficiar a la educación privada financiada con fondos públicos —la concertada— frente a la red netamente pública. Por todo ello, afirmó, Moreno quiere evitar el debate de letra pequeña. “Si se empieza a hablar de gestión, la cosa se le va a complicar mucho”, dijo, rechazando los oscuros pronósticos de las encuestas.
“Viento de cola”
La candidata no negó, pese a todo, la mejoría económica de Andalucía —“es evidente”—, pero la atribuyó al “viento de cola” de la gestión del Gobierno central. “Andalucía ha crecido a remolque, sin impulso propio”, afirmó, señalando que han sido las políticas de empleo y crecimiento económico del Ejecutivo las que han propiciado que los datos de la comunidad del sur mejoren.
Ahí citó proyectos con financiación estatal como el Valle del Hidrógeno Verde de Huelva, la “reconversión inteligente” de Navantia y los “centros logísticos” de Jaén y Córdoba como motores de un crecimiento que, no obstante, no le parece suficiente. “Convergemos ligeramente [con el resto de España] por el menor incremento de la población, no por el dinamismo económico”, dijo Montero, que fue presentada por la exdiputada en el Congreso y la Eurocámara Carmen Romero, exmujer de Felipe González. No es baladí. El histórico líder socialista González acompañó a Moreno, el candidato del PP, en el arranque de su precampaña.

La exvicepresidenta no solo no evitó mencionar sus responsabilidades en el Gobierno de Pedro Sánchez, donde ha sido ministra de Hacienda, sino que las reivindicó con insistencia. Y afirmó que ha formado parte de un Ejecutivo “especialmente” favorable a Andalucía. “No es verdad que el Gobierno de España agravie a Andalucía”, afirmó, dando respuesta a lo que es un eje del discurso del PP, que acusa a Sánchez y sus ministros de favorecer a Cataluña a costa de Andalucía. Montero lo negó en redondo. Tanto la reforma de la financiación autonómica como la quita de la deuda a las comunidades, que aún no se han aprobado, benefician a Andalucía, aseguró la candidata, que afirmó que Moreno “solo tiene un discurso, el del falso agravio”. A preguntas de los periodistas, Montero afirmó que le gustaría que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, del PSC, participe en la campaña andaluza, aunque dijo que su presencia todavía no está cerrada.
Reivindicando al expresidente Manuel Chaves, presente en el acto, Montero afirmó que el candidato del PP ha “traicionado el espíritu del 28-F”, en referencia al referéndum autonomista del 28 de febrero de 1980. Con ello, Montero ataca uno de los flancos del perfil político de Moreno, el de su andalucismo. Un rasgo que tampoco se corresponde con la realidad de los hechos, según la candidata, que ante las preguntas de la prensa evitó la autocrítica sobre la etapa del PSOE al frente de la Junta y mostró su “extraordinario orgullo” por la “modernización” de Andalucía que impulsó su partido.
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