Ir al contenido
_
_
_
_

El censo de cigüeña blanca se desploma en Extremadura con 2.500 parejas menos en dos décadas

El casco histórico de Cáceres ha pasado de tener 47 parejas en 2004 a ninguna en 2025. Entre los motivos está el aumento de actividades culturales en el entorno monumental

Una pareja de cigüeñas en las torre del Palacio de Toledo-Moctezuma, en Cáceres, en una imagen de archivo. Cristina Arías (Getty)

La silueta de la cigüeña blanca sobre torres y campanarios en las diferentes localidades de Extremadura forma parte del imaginario colectivo, sin embargo, esa estampa está desapareciendo en los últimos años.

Durante el 2025 la Sociedad Española de Ornitología ha llevado a cabo el octavo censo nacional de la cigüeña blanca, donde se confirma un descenso acusado en Extremadura de unas 2.500 parejas reproductoras menos con respecto a 2004. Según la asociación en la región, la disminución no es anecdótica ni responde a un único factor. “Sabíamos que iba a disminuir por algunos cambios estructurales, pero no hasta este punto”, asegura su delegado territorial Marcelino Cardalliaguet.

Uno de los elementos clave es la transformación en la gestión de los residuos, ya que hace dos décadas, prácticamente el 100% de los vertederos eran a cielo abierto y una parte muy relevante de la población de cigüeña blanca se alimentaba en ellos. “El cierre de los vertederos explica una parte importante de la caída de la población”, señalan desde la asociación.

Un descenso en Extremadura que contrasta con otras regiones como Madrid, donde aún existen grandes vertederos abiertos y la población de cigüeñas ha aumentado. En la comunidad extremeña estos vertederos, en su gran mayoría, se han reconvertido en ecoparques en los que la fracción de basura expuesta es mínima y se cubre con regularidad.

Pero el cierre de vertederos no lo explica todo. Otro de los factores en los que incide el delegado de SEO/BirdLife es en las prácticas agrarias, ya que la cigüeña blanca, tradicionalmente considerada un ave beneficiosa para la agricultura, basa buena parte de su dieta natural en grandes insectos como langostas y saltamontes. “La lucha contra los insectos es extremadamente eficaz por parte de los agricultores”, asegura Cardalliaguet, el cual traslada que los programas públicos de erradicación de la langosta mediterránea y el uso generalizado de fitosanitarios han alterado la base de la pirámide alimentaria. “Han desaparecido buena parte de los insectos en zonas agrarias y eso, inevitablemente, afecta a estos animales”, cuenta.

A esto hay que sumar las molestias que generan los nidos de estos animales y la creciente dificultad para mantenerlos en edificios históricos y viviendas, ya que la cigüeña construye cada año sobre el nido anterior, lo que genera estructuras de gran tamaño y peso. Según explican desde SEO/BirdLife, durante décadas, las administraciones locales ofrecían servicios gratuitos para retirar o acondicionar nidos conflictivos mediante grúas y equipos especializados. “Era una forma de hacer compatible la presencia de la especie con la vida en pueblos y ciudades, un servicio público que ha desaparecido en la práctica, ya que ahora, quien quiera retirar un nido debe solicitar permiso y asumir el coste”, cuenta el delegado de esta asociación en Extremadura.

SEO/BirdLife pone como ejemplo del descenso lo que está ocurriendo en el casco histórico de Cáceres. En 2004, era una de las ciudades con mayor población de cigüeña blanca. En concreto, en el conjunto de la localidad se contabilizaban cerca de 150 parejas, 47 de ellas en el casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad.

20 años después, en la ciudad monumental no queda ninguna de aquellas 47 parejas y en todo el casco urbano sobreviven apenas 14. Iglesias, palacios y torres que albergaban colonias emblemáticas han quedado vacíos. La Iglesia de Santiago de los Caballeros, que llegó a tener 28 nidos, hoy no conserva ninguno o en el Complejo Cultural San Francisco, de 29 se ha pasado a cinco.

Uno de los motivos que puede explicar este descenso es el cierre del vertedero de Cáceres en 2017. Marcelino Cardalliaguet apunta también a la presión asociada a la rehabilitación de edificios y al auge turístico. “En estos 20 años prácticamente todos los inmuebles históricos se han restaurado. Además, la ciudad se ha convertido en un destino turístico de primer orden, con eventos culturales y festivos sin apenas limitaciones”, afirma. Conciertos, actividades multitudinarias e incluso fuegos artificiales en la ciudad monumental generan niveles de ruido incompatibles con la cría de muchas aves urbanas.

La cigüeña blanca está catalogada en Extremadura como especie protegida de interés especial, la categoría más baja dentro del catálogo regional, pero goza de protección por su carácter migratorio. El delegado de SEO/BirdLife asegura que, si la tendencia no se corrige, podría plantearse su inclusión como especie vulnerable en la región. “De no actuar sobre los factores que están incidiendo, en veinte años podríamos encontrarnos con una especie casi en peligro”, incide.

Cardalliaguet advierte de que otras aves urbanas insectívoras, como el vencejo o el avión común, podrían estar sufriendo descensos aún mayores, aunque no existan censos nacionales específicos que lo acrediten. “Son especies que nos defienden de mosquitos y plagas y se nos están yendo sin que nadie repare en ello”, cuentan desde esta organización.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_