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Colombia, a la expectativa de la liberación de presos en Venezuela

A una semana de las primeras excarcelaciones, el chavismo aún no libera a ninguno de la veintena de colombianos por los que ha presionado el Gobierno

Vigilia por los presos políticos en Guatire, Venezuela, el 9 de enero.

Venezuela anunció el 8 de enero el inicio de la liberación de presos políticos como un “gesto unilateral de paz” de parte del Gobierno que ahora lidera Delcy Rodríguez. El chavismo asegura que desde diciembre ha excarcelado a 400 personas, aunque organizaciones como la ONG Foro Penal, considerada una fuente fiable para verificar la situación de los presos en el país, contabilizaba en la noche del miércoles solo 84. La mayoría de los que han salido de prisión en los últimos días son de nacionalidad venezolana, aunque hay varios españoles, italianos, un peruano y un cubano. En ningún listado aparece el nombre de ninguno de los al menos 20 colombianos que siguen encerrados, acusados sin pruebas de delitos varios como paramilitarismo o de cometer “acciones terroristas”, y cuya libertad ha solicitado la Cancillería de su país.

El Gobierno colombiano ha visto con cautela en los últimos días cómo las buenas noticias han llegado a países como España e Italia, en donde ya se encuentran sus ciudadanos, pero sin recibir noticias para los suyos. La Cancillería, en cabeza de la ministra Rosa Villavicencio, ha notado la ausencia de colombianos entre las listas de liberados. “Colombia confía en que estos procesos de revisión y excarcelación puedan materializarse en acciones concretas en favor de los nacionales que permanecen privados de su libertad”, exhortó el martes la entidad en una publicación de X. Fuentes del Ministerio de Exteriores indican que, hasta el momento, no hay “nada oficial” y que siguen “atentos” a cualquier novedad.

Las familias exponen su frustración ante la falta de respuestas. La hermana de Manuel Tique, un ingeniero de 33 años, trabajador del Consejo Danés de Refugiados y detenido en Venezuela en septiembre de 2024, asegura no saber nada. “Estamos a la espera de ver qué sucede. A nosotros no nos han dicho nada y la Cancillería no responde”, dice Diana Tique en un intercambio de mensajes. El régimen acusó sin pruebas a su hermano de ser un “mercenario” y un “reclutador de paramilitares” tras haber ingresado al país para una capacitación laboral.

Alfredo Romero, presidente de Foro Penal, indica que solo tienen información de la liberación de dos personas con doble nacionalidad colombiana y venezolana, Luis Fernando Junior Sánchez y Dorenski Rojas Montes, ambos arrestados en 2024. De los demás, asegura, siguen en espera. “En estos casos, la diplomacia y la presión de los países con relación a sus ciudadanos es muy importante”, recalca en una conversación telefónica. Según Romero, la mejor estrategia en esta situación es “alzar la voz y no ocultar los nombres o la existencia de los presos”. Los colombianos no han sido los únicos que siguen presos: también hay holandeses, alemanes, argentinos y más españoles.

El presidente Gustavo Petro ha manifestado en varias ocasiones su intención de fungir como mediador entre Estados Unidos y el régimen chavista, una petición que, de momento, no ha dado frutos. Pese al contacto constante que mantienen con las autoridades venezolanas —Petro mantuvo ya una llamada con Rodríguez, a quien invitó a Colombia—, el trabajo de Bogotá ha quedado rezagado, en parte por la comunicación directa que mantiene Trump con Rodríguez. El presidente de la Asamblea Nacional y hasta hace pocos días principal asesor de Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez, informó que la labor de mediación para las excarcelaciones recayó en tres figuras: el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, el actual en Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y Qatar. No hubo mención de Colombia.

El mayor logro diplomático en esta cuestión fue la liberación el pasado octubre de 18 presos colombianos. Todos ellos habían sido detenidos tras las elecciones de julio de 2024, en las que la oposición denunció fraude y Maduro se proclamó ganador sin mostrar las actas del escrutinio. Villavicencio informó entonces que para conseguir este objetivo hicieron falta “meses de diálogo y coordinación diplomática” y que continuaría con las negociaciones para repatriar a la veintena que sigue detenida. El proceso se estancó hasta hace pocos días, cuando el chavismo retomó las excarcelaciones para demostrar a Washington su disposición de apertura.

Ante el “gesto de paz” del régimen, muchos se quejan de la opacidad. El líder de Foro Penal reclama al Gobierno venezolano que, en vez de hablar de números, publique una lista con todos los nombres de los que hayan sido liberados. “Es complejo confirmar una excarcelación cuando, en ocasiones, las autoridades les piden a los presos guardar silencio o los llevan a otras ciudades”, explica. Las mismas organizaciones divergen sobre las cifras. Mientras que Foro Penal contabiliza en 84 las liberaciones, la alianza opositora Plataforma Unitaria Democrática eleva la cifra a 102.

Las vejaciones contra los presos se mantienen, afirma Romero. Muchos no pueden recibir llamadas de sus familiares, ni tampoco visitas. La mayoría de los colombianos se encuentran en la cárcel El Rodeo, a las afueras de Caracas. Los familiares insisten en que se trata de personas inocentes, que no tienen antecedentes, que fueron privadas de la libertad en abierta violación de sus derechos humanos y sin derecho a una defensa. Se resisten a la etiqueta de “presos políticos”, pues argumentan que no tienen ningún vínculo con la política, ni en Venezuela ni en Colombia.

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Sobre la firma

Diego Stacey
Periodista de la sección Internacional. Anteriormente trabajó en 'El Tiempo', en Colombia. Es licenciado en Comunicación Social por la Universidad Javeriana de Bogotá y Máster de Periodismo UAM-EL PAÍS.
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