El ICE detiene a una intérprete migratoria en Texas pese a décadas de trabajo legal en Estados Unidos
El arresto de Meenu Batra, detenida en un aeropuerto al sur del Estado, deja en el limbo a una madre de cuatro ciudadanos estadounidenses


Meenu Batra, intérprete con más de 20 años de experiencia en tribunales migratorios y una vida construida durante tres décadas en Estados Unidos, fue detenida por agentes de inmigración en un aeropuerto del sur de Texas cuando se dirigía a trabajar. Su caso se suma al de otros arrestos de personas que han vivido y trabajado en el país durante años con permisos oficiales.
El arresto ocurrió el 17 de marzo en el aeropuerto de Harlingen, después de que Batra pasara el control de seguridad para tomar un vuelo a Milwaukee, donde tenía previsto participar en un caso. Según contó a CBS News, los agentes le dijeron que se encontraba de forma irregular, a lo que respondió que tenía sus documentos con ella.
Durante más de 20 años, Batra trabajó como intérprete certificada en cortes de inmigración, traduciendo procedimientos en hindi, punjabi y urdu. De acuerdo con The Texas Observer, la mujer era la única intérprete licenciada en Texas en esos idiomas, lo que la llevaba a viajar por todo el país para asistir a personas en procesos migratorios.
Nacida en India, Batra huyó a Estados Unidos hace unos 35 años después de que sus padres fueran asesinados por motivos religiosos, vinculados a su identidad sij. Posteriormente, solicitó asilo y, en 2000, un juez le otorgó el estatus conocido como “Suspensión de remoción”, que le permitía vivir y trabajar en el país, aunque sin acceso a la residencia permanente. “Estoy aquí, soy legal y no me expulsarán, así que no tengo nada de qué preocuparme”, dijo a CBS. “Y puedo vivir y trabajar. Es todo lo que quería hacer”.
Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional sostiene lo contrario. Un portavoz afirmó a The Texas Observer que Batra tiene “una orden definitiva de expulsión dictada por un juez de inmigración en el año 2000″ y afirmó que “la autorización de empleo no confiere ningún tipo de estatus legal”.
Por otra parte, su hijo menor, Jasper, se alistó recientemente en el Ejército, lo que le da otra dimensión al caso. “Pensé en servir a mi país y a mi gente. Pero no sabía que ‘mi gente’ se refería a todos menos a mi mamá. Pensé que ella estaba incluida, pero supongo que no”, afirmó a la cadena estadounidense.
Desde el centro de detención El Valle, en Raymondville, donde permanece recluida, Batra describe un entorno de incertidumbre constante. “Todos los días te cuesta dormir porque, cuando te acuestas, te da miedo no saber dónde vas a despertar”, dijo al mismo medio.
Su versión del arresto también plantea dudas sobre el procedimiento. En una declaración a The Texas Observer, Batra aseguró que los agentes no vestían uniforme ni mostraban identificaciones visibles. “Después de haber visto y leído suficientes noticias, sé que en cuanto dices algo, te acusan de resistirte al arresto o de cualquier otra cosa”, explicó. “Así que, teniendo todo eso en cuenta, pensando en todo lo que podría pasar y avergonzada delante de todo el mundo, simplemente obedecí”.
Su abogado, Deepak Ahluwalia, ha cuestionado el trato recibido. “Se trata de alguien que quizá haya recibido una multa por exceso de velocidad en los últimos 30 años y a quien se trata como si fuera un delincuente peligroso”, dijo al medio.
Edna Yang, directora de American Gateways, organización defensora de los derechos de los migrantes, señaló al mismo medio que las detenciones “no se enfocan en los delincuentes, ni en personas peligrosas, sino en personas que forman parte de nuestra comunidad y que tienen mucho que ofrecer”.
Mientras su defensa legal avanza —incluida una petición de habeas corpus para impugnar su detención—, el futuro de Batra sigue siendo incierto.
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