El ICE arresta a más inmigrantes en cárceles que en las comunidades
Desde el regreso de Trump al poder, el 49% de las detenciones se han producido en prisiones y el 44% en comunidades y sitios de trabajo de todo el país, pero las diferencias entre Estados según su signo político es abismal


El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) está deteniendo a más inmigrantes bajo custodia que en las calles de las principales ciudades de Estados Unidos. Así lo reflejan las cifras del Deportation Data Project, que indican que desde finales de enero hasta finales de junio de este año, el 49% de los 109.000 arrestos se produjeron en las cárceles, mientras que el 44% tuvieron lugar en las comunidades. Estos números parecieran darle razón a la Administración Trump cuando afirma que va detrás de los “inmigrantes criminales” para hacer del país un lugar más seguro, pero los registros muestran que la mayoría de los extranjeros pagando algún tipo de condena previa cometieron solo delitos menores, como infracciones de tránsito, faltas dentro de sus procesos migratorios y otros cargos no violentos.
Para actuar en las prisiones, la agencia federal tiene que cumplir un protocolo que consiste en enviar a los funcionarios penitenciarios una solicitud de detención de los reclusos indocumentados. Solo cuando estas son aceptadas, los agentes pueden acudir a las instalaciones de la cárcel para arrestarlos de nuevo. El principal problema que tiene el Gobierno para impulsar esta estrategia —que le garantiza detenciones exprés y a bajo costo— son las políticas de las ciudades santuario. En muchas de ellas, los extranjeros son liberados antes de que los funcionarios del ICE puedan llevárselos, lo que ha intensificado la pugna entre Washington y las autoridades locales de urbes como Los Ángeles o Chicago. El zar de la frontera, Tom Homan, anunció en consecuencia una mayor presencia del ICE en estas jurisdicciones porque “no permiten que un agente arreste a un malhechor en una cárcel”.
El director interino del ICE, Todd Lyons, también resintió que el plan de detenciones en las cárceles no pueda avanzar por las leyes locales que protegen a los inmigrantes. “Si las ciudades santuario cambiaran sus políticas y nos entregaran a estos extranjeros criminales violentos, bajo nuestra custodia, en lugar de liberarlos al público, no tendríamos que acudir a las comunidades para hacer esto”, declaró en referencia directa a lo que ocurre en su ciudad natal, Boston, donde la policía no puede consultar el estatus migratorio de los inmigrantes detenidos. “Me sorprende que las autoridades de todo Massachusetts prefieran liberar a delincuentes sexuales, traficantes de fentanilo, narcotraficantes, traficantes de personas y violadores de menores para que regresen a sus barrios”, agregó pese a que la evidencia lo contradice.
Las tácticas del ICE según el Estado
Un análisis del reporte del ICE realizado por la CNN confirma que el brazo de la cacería antiinmigrante de la Administración Trump arresta a más inmigrantes en Estados republicanos que en los demócratas, pero no de la misma manera. En los que votaron por el presidente Trump, los agentes del ICE suelen arrestar a más inmigrantes directamente en prisiones y cárceles; mientras que en los territorios azules, organizan más redadas masivas y emboscadas en lugares de trabajo.
Las estadísticas hasta finales de mayo indican que el 59% de los arrestos en los territorios republicanos se llevaron a cabo en prisiones, y por ello el 41% de los detenidos tenía antecedentes penales por delitos menores. Por su parte, en los Estados demócratas, el 70% de las capturas sucedieron en el espacio público, y solo el 36% de los extranjeros tenía alguna mancha en su historial delictivo.
Esta realidad demuestra como los inmigrantes se enfrentan a tácticas realmente divergentes según el lugar donde viven. Por ejemplo, en Nueva York, donde las políticas estatales y locales limitan la cooperación de sus policías con ICE, solo el 4% de los inmigrantes requeridos por la agencia federal fueron arrestados en las cárceles; pero en Misisipi, un Estado que no ha promulgado ninguna ley relativa a la aplicación de las leyes de inmigración, el 87% de los extranjeros sin documentos que se encontraban detenidos fueron entregados al ICE.
La maquinaria de arrestos sigue buscando elevar su capacidad para tratar de conseguir la meta del millón de deportados para 2025. Un número creciente de policiales locales y estatales, principalmente en Estados republicanos, continúan firmando su colaboración con el ICE en el esfuerzo de capturar un mayor número de inmigrantes irregulares. La reciente aprobada “gran y hermosa” ley fiscal también le dará al Gobierno miles de millones de dólares extraordinarios para potenciar su agenda migratoria, pero las cifras apuntan que las ciudades santuario siguen siendo la gran piedra de tranca de los planes del republicano.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Sobre la firma
