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CARTAS AL DIRECTOR

Tras el alto el fuego, llegó el olvido

Los lectores y las lectoras escriben sobre la situación en Gaza, la especulación inmobiliaria, la detención de un niño de cinco años por el ICE, y las elecciones en Portugal

Los ecos del horror en Gaza ya casi no resuenan, poco a poco el foco informativo ha ido cambiando de objetivo y las extravagancias del mandamás estadounidense, así como todo lo que de ellas se deriva, han desplazado la miseria de Palestina hacia el olvido, secuestrando nuestra atención y preocupación. El pasado 10 de octubre entró en vigor en la Franja un paripé al que llamaron alto el fuego. Desde entonces, al día de hoy, UNICEF ha documentado el asesinato con disparos de al menos 60 niñas y 40 niños; el resto de asesinados, hasta superar los 400, son adultos: mujeres y hombres palestinos. La cifra de menores asesinados no termina con los tiroteos, pues las inclemencias del severo invierno, las aguas contaminadas y la destrucción de tiendas de campaña por las intensas tormentas, han jugado también su parte en este escenario de pena y abandono. La paz no ha llegado a Gaza, tampoco la justicia, solo el olvido de un mundo atenazado.

Ignacio Azparren Tellería. Aibar (Navarra)

No especular

En mi familia tenemos un loft heredado en Madrid capital. Perfecto para una persona, no es un micropiso, tiene baño, terraza y dos alturas. Lo hemos alquilado por 500 euros al mes. La persona que lo habita tiene un piso de dos habitaciones en Alicante, donde vivía antes. Lo ha alquilado por el mismo precio. No hemos especulado con el precio de ese piso, y esta persona ha tenido la dignidad suficiente para no especular con el suyo. Mi hija comparte un piso en el centro de Madrid con otras siete personas, paga 650 al mes por su habitación. Esto es más que el alquiler del loft y que el piso de Alicante. Se quiere mudar. Hace poco pregunté por un piso de dos habitaciones en Madrid capital. Pedían 2.200 euros al mes. La familia que lo oferta lo pone a ese precio porque quiere alquilar algo más grande, y sabe que le van a pedir un alquiler similar o mayor. Tú especulas, yo especulo igual o más. Yo no especulo, si tú no especulas, paramos esta rueda que nos va a arruinar a todos.

Inmaculada Cuchillo Ibáñez. Alicante

Detener a niños

Tras ver lo sucedido en Minneapolis me planteo dónde ha quedado nuestra infancia. Cinco años, cinco años tan solo. Con esta edad se debe reír, jugar, ir al parque y aprender cosas nuevas. ¿Pero ser detenido por el simple hecho de vivir en un territorio distinto al que se nace? Me cuesta creer que vivimos en pleno siglo XXI, y me da vergüenza ver lo que somos capaces de hacer.

Ana Soler Trias. Barcelona

Cordón sanitario

Durante sucesivas elecciones, la izquierda francesa ha votado en las segundas vueltas al candidato de la derecha para evitar que la ultraderecha llegara al poder por el bien de la democracia. Cuando en Francia fue necesaria esa reciprocidad con candidatos de izquierda, la derecha lo hizo sin convicción. Ahora esa necesidad existe en la segunda vuelta de las presidenciales portuguesas. Y la derecha vuelve a ponerse de perfil. ¿Cuándo ciertas derechas se van a dar cuenta de que preservar la democracia está por encima de sus intereses particulares? Europa no puede caer en manos de la extrema derecha. Perderíamos hasta la soberanía que tanto dicen defender.

Julio Merino. Toledo

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