Ir al contenido
_
_
_
_

Ortega Smith abre la caja de los truenos en Vox y acusa a Abascal de cesarlo por denunciar irregularidades económicas

El ex secretario general formaba parte hasta 2022 del comité de gestión que controlaba todos los pagos del partido

Javier Ortega Smith, en el Ayuntamiento de Madrid, en febrero pasado. Claudio Alvarez

Javier Ortega Smith ha empezado a levantar la alfombra de la supuesta corrupción en el partido que fundó y al que formalmente sigue perteneciendo, aunque Vox lo haya dado ya por expulsado. Por vez primera, ha asegurado que su relevo como secretario general de la formación ultra, en octubre de 2022, no fue una renuncia voluntaria, como se presentó entonces, sino un cese motivado por las denuncias de irregularidades económicas que realizó a nivel interno. “Pregúntese por qué me cesan como secretario general. A lo mejor es porque yo internamente, que es donde correspondía, en el Comité Ejecutivo Nacional y en el Comité de Gestión, y en las conversaciones que tenía con Santiago [Abascal] todas las semanas, iba poniendo un día tras otro las irregularidades que estaba viendo. Yo las estaba denunciando,[la destitución] no fue por causalidad”, ha dicho este lunes en el Programa de Ana Rosa, en Telecinco.

Ortega Smith no ha detallado a qué irregularidades se refería, pero los puntos más oscuros de las cuentas de Vox a lo largo de estos años han sido las transferencias multimillonarias a la fundación Disenso y los contratos de asesoría por cientos de miles de euros con Tizona, buque insignia del conglomerado empresarial montado por Kiko Méndez-Monasterio, a quien Abascal califica como su “gurú”, y Gabriel Ariza, hijo del patrón mediático de la ultraderecha, Julio Ariza. En solo cinco años, Vox ha trasvasado 10,9 millones de euros a la fundación Disenso, de la que Abascal no solo es presidente sino también patrón perpetuo. Más opacos han sido los pagos al holding de Ariza-Monasterio, cuya cuantía total se desconoce. Sí se sabe que, en su informe sobre las cuentas de Vox de 2019, el Tribunal de Cuentas ya llamó la atención sobre las abultadas facturas pagadas a Tizona, una empresa que carece de empleados por servicios genéricos que se adjudicaban a dedo y sin competencia. El órgano fiscalizador convocó a su sede a los responsables económicos de la formación ultra para pedirles explicaciones por facturas que superaban el medio millón de euros, sin contar las generadas por campañas electorales. En junio de 2024, el tesorero del partido, Javier Cortes, firmó un contrato con la empresa de asesoría por el que se comprometía a abonarle 22.145 euros mensuales, al margen del IVA, según reveló El Confidencial.

Como secretario general, Ortega Smith era miembro nato del Comité de Gestión, que se encarga de aprobar todos los gastos del partido, incluidos los presupuestos, inversiones y pago a proveedores. Las “irregularidades” que ahora revela se referían a facturas a las que él tenía que dar su visto bueno para que fueran abonadas, según fuentes de Vox. Una vez sustituido por Garriga al frente de la Secretaría General, los pagos al conglomerado de empresas de Ariza y Méndez-Monasterio dejaron de pasar por las manos de Ortega, ya que el Comité Ejecutivo Nacional, al que siguió perteneciendo hasta hace pocos meses, solo recibe una información superficial de las cuentas del partido, que se aprueban sin debate.

Durante la entrevista a Ortega en Telecinco se produjo un momento de tensión cuando el director de OKDiario, Eduardo Inda, aseguró que este fue destituido como secretario general porque estaba “intentando dar un golpe de Estado”, como calificó el hecho de intentar montar una candidatura alternativa a la de Santiago Abascal. Ortega aseguró que jamás se planteó competir con Abascal por la Presidencia del partido, pero defendió el derecho de cualquier afiliado a postularse para el liderazgo. En realidad, la asamblea en la que Abascal fue reelegido presidente de Vox se celebró en enero de 2024, más de un año después de la destitución de Ortega. Abascal adelantó por sorpresa la celebración de esta asamblea y encabezó la única lista presentada, prorrogando así su mandato hasta 2028.

Según Ortega, Vox se ha convertido en un partido piramidal en el que las decisiones las toman, junto a Abascal, “cuatro personas a las que no ha votado nadie” y a las que se ha referido como “empresarios fracasados, profesionales de tres al cuarto que nunca han sido capaces de ganarse la vida”. Aunque no ha querido identificarlos, en Vox se da por hecho que se refería a Méndez Monasterio y Gabriel Ariza, al padre de este último Julio Ariza ―que llevó a la quiebra al Grupo Intereconomía y aún debe más de 20 millones a Hacienda―, y a la mano derecha de Abascal, el empresario Enrique Cabanas.

Ortega Smith ha anunciado la presentación de una denuncia ante la Agencia de Protección de Datos (APD) contra la dirección de Vox y su Comité de Garantías por la filtración de la resolución de este último que le expulsa del partido que fundó. El todavía portavoz de la formación en el Ayuntamiento de Madrid ha recordado que los expedientes disciplinarios son confidenciales y que la resolución todavía no es firme, ya que cabe presentar contra la misma recursos de reposición y alzada, antes de acudir a los tribunales, lo que ha dado por seguro que hará en defensa de sus derechos. Vox ha respondido que el comunicado en el que anunció su expulsión se limitaba a hacer pública la resolución del Comité de Garantías, sin revelar el contenido del expediente ni revelar tampoco datos personales.

Si es definitivamente expulsado de Vox, Ortega tendrá que pasar al Grupo Mixto del Congreso, ya que descarta renunciar a su acta de diputado. Quien ya ha dado ese paso en la Asamblea murciana es José Ángel Antelo, líder de Vox en la región hasta hace unos días. Ortega ha comparado su caso con el de Antelo, asegurando que en ambos “hay un denominador común: toda persona que sobresalga un poco en este partido, que tenga algo de notoriedad en Murcia, en Madrid o en el Congreso, es objetivo a batir. El que levanta la mano, si no es para aplaudir, es señalado para salir por la puerta”, ha remachado.

Las denuncias de quienes hasta hace muy poco eran dos de los pesos pesados del partido han estallado en la recta final de la campaña para las elecciones del 15 de marzo en Castilla y León. Sin embargo, Abascal ha optado por ignorarlas. En una comparecencia sin preguntas ante la prensa en el Parador de Gredos (Ávila), donde ha reunido al Comité Ejecutivo Nacional, por primera vez sin Antelo; a los portavoces sectoriales del partido y a los de los grupos autonómicos, Abascal ha preferido acusar al PP y PSOE de practicar la “guerra sucia” contra su partido con “mentiras que no cesan” e “insinuaciones de todo tipo, incluidas de corrupción”, procedentes “de las dos fuerzas políticas que han perpetrado las peores corrupciones durante décadas”. Con el viento de cola de las encuestas, que le dan un 20% de los votos en las urnas este domingo, su mejor resultado histórico, en Vox dan por amortizado el daño que puedan causarles las denuncias de Ortega y Antelo.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_