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Las cuentas de Carlos, un inquilino expulsado: pagar tres veces más en su barrio o mudarse a 35 kilómetros por el mismo precio

Un vecino de Madrid y otros 17 más del mismo bloque tendrán que dejar su casa de Malasaña porque una promotora inmobiliaria ha comprado el edificio entero. Él escribe un diario y hace su propio estudio de mercado

¿Qué haces cuando una promotora inmobiliaria se convierte en la dueña de tu edificio de un día para otro? Conmoción, desasosiego, conversaciones en el rellano, búsquedas en internet y, en el caso de Carlos Rubio, de 29 años, un diario muy detallado de todo lo que pasa, descubre, ve y oye. Desde que él y otros 17 vecinos del edificio, ubicado en la calle de Valverde 42, en pleno barrio de Malasaña, en Madrid, recibieron el pasado noviembre la carta en la que les comunicaban que la empresa Vencar Capital era la nueva propietaria de sus casas y que no les renovaría los alquileres, Rubio ha dejado cada hallazgo por escrito. También se ha hecho dos preguntas: ¿A dónde se tendría que mudar para pagar lo mismo por un piso de iguales características al que tiene ahora?, y ¿cuánto pagaría por mantener esas condiciones en su zona? Encontrar estas dos respuestas no le costó mucho tiempo: si quiere un piso igual en su mismo barrio tendrá que pagar 2.600 euros en lugar de los 918 de ahora. Y si quiere un piso parecido con el mismo precio, se tiene que ir hasta Navalcarnero o Colmenarejo, a 35 kilómetros de su actual residencia.

Rubio dice que es minucioso en todo lo que hace y que siempre ha sido así. En cuanto los vecinos recibieron la carta con el nombre del nuevo dueño, sintió el impulso de moverse, preguntar, denunciar. “Incluso me dijeron [otros inquilinos] que frenara un poco. Y pensé, ¿qué puedo hacer?, pues recopilar datos, buscar información y ayudarme a mí y a los demás a tenerlo todo claro”, cuenta. Fue ahí cuando comenzó a apuntar: “En el Sindicato de Inquilinas [con quienes contactaron después] nos dijeron que hacíamos bien. Investigué a la inmobiliaria, registro lo que vemos y oímos, quiénes vienen al edificio y para qué. Es importante dejar rastro, tener los datos a mano y bien documentados”. Registrando esas visitas, por ejemplo, descubrieron que el nuevo dueño ha contratado a la empresa Desokupación 24/7 para vigilar el edificio y hacer fotos a los cerrojos.

El edificio fue propiedad de la misma familia durante décadas y en noviembre lo vendieron entero a la promotora inmobiliaria Vencar Capital, que vende pisos y casas reconvertidos en viviendas de lujo en Oviedo, la Costa del Sol y varias calles de Madrid, como el Paseo de la Castellana y la zona de Almagro, aunque la mayoría se concentra en el barrio de Huertas-Cortes, según promocionan en su página web. La más barata, que ya consta como vendida, tiene 61 metros cuadrados, una habitación y un baño, y se ofrecía por 735.000 euros. “Estado: Para reformar”, matizan en el anuncio. Este periódico se ha puesto en contacto por teléfono y por correo con la empresa, pero no ha obtenido respuesta.

Los vecinos de Valverde 42 pagan ahora desde 550 euros los que viven en las buhardillas hasta 950 los de los pisos más grandes. La inmobiliaria ya les ha anunciado que cuando venzan sus contratos no los va a renovar. También les ofrece una “indemnización” si lo dejan antes y la cuantía ascenderá a los meses que les queden en el piso. La mayoría de contratos terminan la primera mitad de este año.

A Rubio, que es inquilino desde 2021, le quedan 16 meses de contrato y paga, junto a su pareja, 918 euros al mes por una casa de 60 metros cuadrados, dos habitaciones, exterior y con balcón. La indemnización que recibirían por dejar antes su casa es de aproximadamente 15.000 euros. Para otra de las vecinas, la situación es aún más apremiante: su contrato vence el próximo 28 de febrero y le ofrecen un pago de unos 1.800 por irse ya y en la carta les recuerdan que ese dinero “disminuirá proporcionalmente cada mes que transcurra”.

A 35 kilómetros de Madrid

En su afán por tenerlo todo atado, él y su pareja hicieron el siguiente ejercicio, una especie de estudio de mercado: “Un recorrido [por el mapa de la ciudad] para ver dónde tendremos que vivir si queremos mantener lo de ahora, que no es nada del otro mundo. Empezamos a alejarnos y alejarnos...”. La búsqueda en los portales habituales, Idealista y Fotocasa, los llevaba cada vez más lejos de Madrid.

Centro de la ciudad, nada; dentro de la M-30, nada; Villaverde, nada; Getafe, nada. En el portal de Idealista se anuncian, a 20 de enero, 12.254 casas y pisos en alquiler en toda la Comunidad de Madrid. La cifra empieza a bajar a medida que Rubio, y cualquiera que haga la prueba, va introduciendo los filtros de su vivienda actual. Primero, 920 euros: 508 casas. Sigue con 60 metros cuadrados: 23 anuncios. Por último, dos habitaciones, un baño y exterior con balcón: seis viviendas en alquiler en toda la región. Si Rubio y su pareja decidieran renunciar, por ejemplo, al tamaño y aceptar pisos de menos de 60 metros cuadrados, las posibilidades aumentan a 10.

De las seis entre las que puede elegir, la más cercana está en Navalcarnero o Colmenarejo, a unos 35 kilómetros de la ciudad. Una es un bajo, pero no aceptan mascotas, así que queda descartada porque Rubio y su pareja tienen un perro. Otra es una primera planta y para alquilarla, por 900 euros, piden que el importe de la nómina sea tres veces el salario, 2.700 euros al mes, y antigüedad en la empresa de más de un año. Cambian de portal, prueban en Fotocasa. El resultado es el mismo, siete casas como la suya disponibles en toda la Comunidad.

Entonces se ponen con la segunda pregunta, ¿cuánto costaría una vivienda como la que tienen ahora en la misma zona? Las tres más cercanas a su actual domicilio, todas en el barrio de Malasaña, se alquilan por 1.800, una ―el doble de lo que pagan ahora―, y 2.600 las otras dos, casi tres veces más. Tampoco hay muchas más.

Cerca del bloque de Rubio hay una inmobiliaria de Redpiso. Uno de los trabajadores, que lleva siete años gestionando compras y alquileres en la zona de Malasaña, cuenta que la oferta de pisos de dos habitaciones en barrios como este ha disminuido. “Estamos hablando de un 50% a 60% de la oferta. Hace tres o cuatro años todavía era habitual ver un piso de tres o dos habitaciones, pero la oferta ha menguado, la demanda ha crecido y dos habitaciones es muy difícil hoy. Ahora lo más habitual es una habitación o estudio, que rondan los 800 y 1.000 euros, y son de media de 25 metros cuadrados. Si tienes suerte puedes conseguir uno de 40 metros”, detalla.

Y los que hay de dos habitaciones se alquilan entre los 1.500 y 1.800 euros. “Luego hay de 2.500 o 2.800, más premium”. El alquiler de estos pisos “premium” está aumentando, explica: “Ahora les meten lo que se llama calidades premium para alquilarla más cara, como suelos de materiales más caros, que la casa tenga aerotermia, balcones, luz. A día de hoy tener luz en tu casa es ser premium”. Un perfil como el de Rubio y su pareja es cada vez menos habitual. “Lo más normal es alguien extranjero que viene a trabajar y cobra unos 3.000 o 4.000 euros al mes. Esos son los que alquilan los pisos funcionales y normales [se refiere al de Rubio y sus vecinos]. Habrá un 60% extranjeros, frente a un 40% de nacionales”, añade el empleado.

El vecino más antiguo de Valverde 42 es Marcos Valiente, canario de 47 años que llegó al bloque hace 21. En su piso casi siempre han vivido dos personas por unos 800 euros al mes y recuerda que cuando se mudó al barrio, “Malasaña todavía era un pueblecito dentro de Madrid”. Ahora el edificio de frente se ha vendido y convertido en un bloque de pisos que se alquilan por Airbnb. “Me echan de Madrid, se acabó. ¿Dónde voy con 3.000 euros [lo que le ofrece la promotora]?”, se queja.

Rubio y el resto de vecinos de Valverde están muy unidos y saldrán el sábado que viene a la calle para denunciar su situación: “Una casa no es solo el sitio donde vienes a dormir. Irme [a 35 kilómetros de Madrid] no es solo pagar los novecientos euros al mes, es el coche, el tiempo que pierdes en el transporte, no ver a tu pareja. Estamos, todos, entre la espada y la pared”.

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