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La Fiscalía de México cierra la investigación del accidente del Interoceánico culpando únicamente a la tripulación

La tragedia, que se saldó con 14 pasajeros muertos y un centenar de heridos, ocurrió el pasado 28 de diciembre en el centro de Oaxaca

El tren descarrilado en Oaxaca, el 27 de diciembre de 2025. Cuartoscuro

El exceso de velocidad por negligencia de la tripulación fue la única causa del accidente ferroviario que el pasado 28 de diciembre de 2025 se saldó con 14 pasajeros muertos y un centenar de heridos en el centro de Oaxaca, al sur de México. Esta es la conclusión que este miércoles ha presentado la fiscal general, Ernestina Godoy, en un escueto comunicado de 12 minutos de duración, durante el que ha presentado el documento “Informe conclusivo de la investigación Caso Tren Interoceánico”. La tragedia ocurrió en una zona montañosa y de curvas pronunciadas, cuando un convoy que iba de Salina Cruz a Coatzacoalcos por el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec descarriló al salirse de la vía la segunda locomotora. Uno de los cuatro vagones de pasajeros cayó por un barranco de seis metros y otro quedó semisuspendido.

“Luego del análisis integral de toda la información contenida”, la Fiscalía General de la República asegura “que los componentes de la super estructura no presentaban afectaciones o daños previos al siniestro que pudieran provocarlo”; que “los componentes de la subestructura cumplen con las Normas Oficiales mexicanas”; que “la locomotora, los vagones o carros y sus componentes estaban en condiciones normales de uso y tanto estos elementos como su mantenimiento, cumplen con la normatividad aplicable” y que “el maquinista, el conductor y el jefe de despacho conocían sus deberes”. “En suma”, concluyen, el accidente se derivó “del exceso de velocidad negligente, atribuible al maquinista, así como de la omisión del conductor y del jefe de despacho para evitarlo”. También anunciaron que estas conclusiones pueden consultarse en la página web de la Fiscalía.

La fiscal Godoy, tras expresar sus condolencias hacia las víctimas, ha presumido el trabajo de su oficina y el resto de instituciones, descartado los delitos y faltas atribuibles a la construcción y mantenimiento, y apuntado a que los ministerios públicos “acreditaron fehacientemente la comisión de los delitos de homicidio y lesiones culposas, con la participación del maquinista, el conductor y el jefe de despacho”. En la operación de un tren, un maquinista se encarga de la conducción técnica, como un timonel, mientras el conductor es el capitán del barco, la máxima autoridad a bordo: supervisa los límites de velocidad, las paradas y tiene que, en caso de emergencia, la facultad de detener el tren. El jefe de despacho es el responsable de la gestión, control y seguridad de la circulación ferroviaria en una zona o línea determinada.

Con este documento final, la Fiscalía exculpa a la Secretaría de Marina, encargada tanto de la construcción de este proyecto ferroviario como de su operación, y se cumple lo previsto desde el pasado 27 de enero, cuando se presentó el primer informe sobre esta tragedia. Entonces ya se señaló al exceso de velocidad causado por un error humano como la única causa que consideraba la Fiscalía. Cuando descarriló, el tren circulaba a 65 kilómetros por hora, 15 por encima del nivel permitido, en la curva en que ocurrió el accidente. De acuerdo a lo dicho por la fiscal, 145 de las víctimas ya han firmado acuerdos reparatorios, “con lo que se genera la consecuente extinción de la acción penal” contra “la empresa responsable”. Hasta el momento, se tiene constancia de que están detenidos y vinculados a proceso el conductor y el jefe de despacho, mientras que el maquinista, hasta donde se ha informado, sigue prófugo .

La orden de detención contra el maquinista, el conductor, y el jefe de despacho, a la que tuvo acceso EL PAÍS, contiene evidencias de fallas técnicas en locomotoras, vagones y vías. Así, se señala que el lugar exacto donde pasó el accidente, la línea “está formada por rieles metálicos anclados a durmientes de concreto y madera” y se señala que el punto donde se salió la segunda locomotora ocurre justo un cambio entre durmientes de madera y de concreto. También se enlista una bitácora de revisión de las ruedas, en la que se señala que las cejas, la parte interna que las guía sobre las vías, tienen un “alto desgaste”. Los vagones fueron construidos en la década de 1980. Además, las licencias del maquinista y el conductor llevaban vencidas desde 2020 y 2024, respectivamente, sin que se haya aclarado cómo la empresa permitió que siguieran trabajando.

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