Ir al contenido
_
_
_
_

Las prioridades de Sheinbaum para fortalecer la economía: alerta con la inversión y las remesas, viento a favor en la Bolsa y el peso

El dinero fluye más por los mercados financieros que por la economía productiva, que ha logrado esquivar la recesión. El Gobierno busca atajar esa brecha al inicio del año con un plan específico de estímulo a la inversión en infraestructura

Claudia Sheinbaum, en Ciudad de México, el 15 de diciembre de 2025.

El arranque del año va dejando claras las prioridades del Gobierno para su política económica. México ha logrado esquivar por la mínima la recesión en un contexto complicado, pero donde no todo son nubes negras. Los analistas anticipan que el PIB salve el año con un 0,4% de crecimiento, una atonía que ha sido una constante durante estos últimos meses, con preocupantes caídas de la inversión y el consumo. Sin embargo, el panorama es mucho en los mercados es mucho más luminoso. La Bolsa registra sus mejores números en una década y el peso ha recuperado la estabilidad y firmeza que tenía antes de la llegada de Donald Trump. Atajar esta paradoja, el divorcio entre la economía real y los mercados financieros, es una de las prioridades del Gobierno. Facilitar que el dinero que llega por arriba vaya bajando también a la calle y contribuya a cimentar las políticas públicas contra la pobreza y la desigualdad, banderas políticas del morenismo y efectivas palancas electorales cuando ya se empieza a mover la maquinaria de cara a la cascada de citas con las urnas -comicios intermedios, estatales, judiciales, revocación de mandato- previstas para el año que viene

Sheinbaum sacó pecho durante su primera Mañanera de enero de las noticias positivas. Recordó que la Bolsa Mexicana de Valores ha tenido su mejor ejercicio desde 2009 y que el peso, que ha llegado a bajar de las 18 unidades por dólar, acumula un alza del 13% en lo que va de año. Entre las razones de estas subidas pesa sobre todo la depreciación del dólar, que convierte en más atractivos a los activos financieros de los mercados emergentes. En el caso concreto de México, el incentivo es mayor por el margen entre las tasas de interés entre ambas economías. Banxico acaba de rebajar el precio del dinero hasta el 7%, mientras que la Reserva Federal lo sitúa en una horquilla entre el 3,5% y el 3,75% con previsiones de continuar a la baja. Los inversores están apostando con fuerza y sacando jugosos rendimientos. Para que la financiación fluya también a la economía productiva, Sheinbaum ha adelantado que esta semana presentará un plan en el que lleva meses trabajando con la secretaría de Hacienda “para aumentar la inversión nacional, pública y mixta, sobre todo en infraestructura”.

Los presupuestos para este año ya contemplan una mayor inversión pública en infraestructura después de un recorte de casi el 30% el año pasado. Los principales destinatarios serán el sector energético, Pemex y la Comisión Federal de Electricidad; y el de los transportes. Con una inversión de 104,6 millones de pesos para este año, las rutas de ferrocarril encabezan el rubro. La presidenta prolonga así uno de los vectores de la política económica de López Obrador, muy centrada en las grandes obras públicas. Sheinbaum se ha comprometido a construir 3.000 kilómetros de vías férreas, recuperar otras tantas en desuso y ampliar el tren maya, una de las obras estrella del anterior sexenio.

El nuevo plan llegará en un momento delicado tras el accidente en Oaxaca del Tren Interoceánico, otra herencia del expresidente, que ha dejado 14 muertos y más de un centenar de heridos. El impacto político afecta también a la Marina, una de las instituciones mejor valoradas dentro y fuera de México, responsable de la construcción y gestión de la obra. La presidenta ha dejado claro que el objetivo de revitalizar las redes ferroviales públicas, que también tiene una carga simbólica frente a las privatizaciones de las últimas décadas, no cambia tras la tragedia en Oaxaca. Y tampoco ha dado señales de un viraje en las concesiones a los militares, bajo el pretexto de ser un cortafuegos ante la corrupción, para tomar el control de las infraestructuras, desde aeropuerto o aduanas hasta carreteras y trenes.

Recuperar el pulso

El diagnóstico de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) sobre México resume el escenario ante el que se enfrentan las políticas económicas del Gobierno. El crecimiento es tan bajo debido al “debilitamiento de la demanda interna, como consecuencia de un menor flujo de remesas y la caída del consumo privado y la inversión”. La caída de la inversión es particularmente severa, rondando el 7%, según los cálculos de las analistas de cara al cierre del ejercicio. Para Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base, “es una caída que solo habíamos visto en ciclos de recesión”. Las razones de la abrupta disminución son, para la analista, el encarecimiento de las tasas de interés para frenar la inflación por parte Banxico, que ha ido reduciendo durante los últimos meses; la incertidumbre por la reforma judicial y el aumento de los costes laborales tras la subida de salario mínimo, además de la sensación entre los empresarios de que este año subirán la presión fiscal porque “si no, las cuentas no salen”, añade Siller.

El control de la inflación, que ha bajado del 4%, es otra de las buenas noticias. Aunque los analistas advierten presiones al alza, sobre todo tras la entrada en vigor el 1 de enero de una batería de aranceles para productos de una larga de países con los que no tiene tratado comercial. Entre ellos, China, a quien México compra más de 129.000 millones de dólares anuales, provocando un considerable déficit comercial. La Secretaría de Economía ha defendido que esta medida se alinea con el Plan México, la estrategia sexenal para disparar la inversión y producción nacional. El objetivo es la reindustrialización en sectores estratégicos de la economía, hasta ahora con una alta dependencia de importaciones baratas asiáticas. Los empresarios ya han mostrado cierta preocupación por la inevitable, al menos temporalmente, subida de costes.

El movimiento con respecto a China hay que leerlo en el contexto de la guerra comercial desatada por Trump, siendo el país asiático su mayor adversario. México busca nadar y guardar la ropa en medio de las turbulencias. Más todavía en un año en el que tendrá que enfrentarse a unas duras negociaciones para actualizar el tratado de libre comercio de Norteamérica (TMEC). “Los aranceles a China son claramente una concesión hacia Trump, pero quizá haya sido una carta que han quemado demasiado rápido, quedándose con menos margen de maniobra para las negociaciones del TMEC”, añade Siller.

Las presiones del vecino del norte tienen otra derivada en una severa caída de las remesas, dado el declive de la migración. Las agresivas políticas ultranacionalistas de Trump, la expulsión de mexicanos y el efecto disuasorio de la migración ha provocado ocho meses consecutivos de caídas anuales en el flujo de dinero que llega desde el otro lado de la frontera. Un frenazo solo equiparable a los números que se registraron durante la Gran Recesión (2008-2010). En el otro lado de la balanza, el Mundial del futbol de este verano será previsiblemente un canal de llegadas de divisas con un aumento del turismo y el consumo. Otro ejemplo de las dos caras económicas previstas para México este año que acaba de comenzar.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Sobre la firma

David Marcial Pérez
Reportero en la oficina de Ciudad de México. Está especializado en temas políticos, económicos y culturales. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en El País. Antes trabajó en Cinco Días y Cadena Ser. Es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y máster en periodismo de El País y en Literatura Comparada por la UNED.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Más información

Archivado En

_

Últimas noticias

Lo más visto

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_