El desarrollo humano en Gaza ha retrocedido 77 años por la guerra, según un informe internacional
La UE, la ONU y el Banco Mundial cifran en 71.400 millones de dólares el coste de la recuperación y reconstrucción de la Franja. La UE insiste en que una solución de dos Estados es la única vía a una paz estable y duradera


La reconstrucción de Gaza va a exigir un esfuerzo colectivo y una billetera sustancial: según la estimación oficial de la UE, la ONU y el Banco Mundial, la factura para que la Franja se recupere de la devastación provocada por la ofensiva militar israelí en respuesta a los atentados de Hamás de octubre de 2023 asciende a 71.400 millones de dólares (más de 60.600 millones de euros) en la próxima década. Más difícil aún será recuperar las capacidades y dignidades humanas: en el informe de daños, se estima que el desarrollo humano ha retrocedido 77 años por los reveses provocados por el conflicto en materia de condiciones de vida, medios de subsistencia e ingresos, seguridad alimentaria, igualdad de género o inclusión social.
El informe final Evaluación rápida de los daños y necesidades en Gaza (RDNA, por sus siglas en inglés) elaborado por las tres instituciones multilaterales y que analiza los daños, pérdidas económicas y las necesidades de recuperación y reconstrucción en Gaza tras más de 24 meses de conflicto, no se anda con rodeos: “La escalada del conflicto en los dos últimos años ha provocado el colapso de sistemas que sostienen supervivencia diaria y la dignidad de la gente”, subraya el informe, de 63 páginas.
Es un colapso multisectorial —falta de alojamiento, seguridad alimentaria, salud, educación o ingresos— que se produce de forma “simultánea”, por lo que los problemas “se refuerzan unos a los otros”, provocando un “círculo vicioso de hambre, enfermedades, pérdida de educación e ingresos, violencia de género y fragmentación social”.
“El informe destaca el catastrófico impacto sobre el desarrollo humano en Gaza, que se estima ha retrocedido 77 años”, señaló la UE en un comunicado, en el que recuerda que alrededor de 1,9 millones de personas han sido desplazadas, “a menudo múltiples veces”, y más del 60% de la población ha perdido su hogar. También han quedado inoperativos más del 50% de los hospitales, casi todas las escuelas están destruidas o dañadas y la economía se ha contraído un 84%. La mayor carga la llevan “mujeres, niños, personas con discapacidades y aquellos con vulnerabilidades previas”.
Tampoco va a ser nada fácil lograr una recuperación física de la devastada franja de Gaza: el informe estima en al menos 71.400 millones de dólares las necesidades de recuperación y reconstrucción. De ellos, un tercio, 26.300 millones, en los primeros 18 meses para “restablecer los servicios esenciales, reconstruir la infraestructura crítica y apoyar la recuperación económica”. Los daños físicos a la infraestructura se calculan en 35.200 millones de dólares, mientras que las pérdidas económicas y sociales ascienden a 22.700 millones más.
Cumplir con lo prometido
El crudo informe se conoce en el marco de renovados esfuerzos por frenar las acciones del Gobierno de Benjamín Netanyahu en Gaza, pero también en Cisjordania y en el sur de Líbano, usando como elemento de presión el Acuerdo de Asociación de la UE con Israel que analizarán los ministros de Exteriores comunitarios este martes en Luxemburgo. También ha coincidido con un nuevo intento de Bruselas por impulsar la solución de dos Estados que defiende la UE como única solución viable para la región.
“Tras años de guerra, debemos ser honestos y admitir que la opción de la solución de dos Estados no ha avanzado mucho, pese a que sigue siendo el camino más viable para un Oriente Próximo sin guerra”, reconoció la alta representante para Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, en una comparecencia junto al primer ministro palestino, Mohamed Mustafa, y el ministro de Exteriores noruego, Espen Barth Eide, con quien codirigió el lunes un encuentro del comité ad hoc que coordina la entrega de la ayuda internacional a los palestinos y la Autoridad Palestina. Previamente, se había celebrado un nuevo encuentro de la Alianza Global para la implementación de la solución de dos Estados, en el que la jefa de la diplomacia europea había dejado claro que las dos partes, tanto Israel como la Autoridad Palestina deben “cumplir” sus compromisos para avanzar.
“Para que la solución de dos Estados tenga una oportunidad, ambas partes deben cumplir lo prometido: Israel debe detener la expansión de sus asentamientos, los crímenes de los colonos deben ser castigados e Israel debe liberar el dinero retenido de los ingresos fiscales, que es dinero que pertenece a los palestinos”, resumió. Pero a la par, la Autoridad Palestina “debe avanzar en las reformas en Gaza”, acotó, a la vez que recordó que el rechazo de Hamás a desarmarse “sigue siendo un gran obstáculo para la paz”.
“Podemos y debemos hacer más para garantizar el respeto de los derechos humanos y la rendición de cuentas, con el fin de proteger al pueblo palestino y volver a poner sobre la mesa, de forma firme, la solución de dos Estados”, subrayó la estonia. Porque esta solución, recalcó, “es la única forma en que tanto los palestinos como los israelíes puedan vivir en seguridad”.
Very productive meeting with @PalestinePMO discussing the full implementation of #UNSC Resolution 2803. We are both committed to the coordination needed to ensure that as decommissioning and handover to @NCAG happens in Gaza, #Palestinians can benefit from full reconstruction,… pic.twitter.com/ukQ656LOsT
— Nickolay E. MLADENOV (@nmladenov) April 20, 2026
“La guerra no producirá la paz, el bloqueo no dará seguridad, que la ocupación no va a provocar estabilidad, los desplazamientos forzados no darán legitimidad y la anexión nunca permitirá una coexistencia. Solo una solución justa y política funcionará”, corroboró Mustafa, quien en Bruselas se reunió por primera vez con un alto representante de la Junta de Paz de Donald Trump, Nickolay Mladenov.
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