Israel acelera el control sobre Cisjordania con medidas para la extensión de las colonias judías
El plan facilita la compra de tierras para los asentamientos israelíes y se anuncia a unos días de la reunión entre Netanyahu y Trump en Estados Unidos

El gabinete de Seguridad de Israel ha aprobado este domingo la extensión de la autoridad civil israelí sobre varias partes de Cisjordania. Así lo han anunciado el ministro de Finanzas, el ultraderechista Bezalel Smotrich, y el titular de Defensa, Israel Katz, en un comunicado conjunto difundido por la prensa israelí. La nota, sin especificar plazos o si son necesarios más trámites, afirma que la medida traerá cambios “drásticos” en la gestión de Cisjordania, “eliminando barreras que existían desde hace décadas” y permitiendo “la aceleración del desarrollo de los asentamientos sobre el terreno”. Entre otros asuntos, la reforma pretende facilitar la adquisición de tierras palestinas por parte de los colonos, al mismo tiempo que incrementa la capacidad de las autoridades israelíes para supervisar y regular cuestiones relacionadas con el agua, los lugares arqueológicos o los riesgos ambientales.
La medida busca enterrar aún más la maltrecha herencia de los Acuerdos de Oslo, al aplicar estos cambios en aproximadamente el 40% del territorio ocupado, cuyo control fue adjudicado en ese tratado a la Autoridad Nacional Palestina (ANP). La reforma marginaría todavía más el papel del Gobierno con sede en Ramala que administra, de forma limitada, partes de Cisjordania bajo el liderazgo del impopular presidente Mahmud Abbas.
Precisamente, la oficina presidencial de Abbas, de 90 años de edad, ha emitido un comunicado en el que denuncia la decisión del gabinete de Seguridad como “una continuación de la guerra del Gobierno israelí contra los palestinos”. “La presidencia”, reza el texto, “alerta de las graves implicaciones de la medida, que representa la implementación práctica de la anexión y de los planes de desplazamiento [de palestinos]”.
La nota concluye pidiendo la intervención del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para frenar el avance de las agresiones israelíes. Ramala extiende el llamamiento al Gobierno de Estados Unidos, donde el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se reunirá el miércoles con el presidente Donald Trump.

“Matar la idea de un Estado palestino”
Katz, compañero de formación de Netanyahu, ha apuntado que las reformas “crean certeza jurídica y legal, y permiten que los colonos vivan, construyan y se desarrollen en igualdad de condiciones con cualquier otro ciudadano israelí”, en referencia a quienes viven en el interior del territorio reconocido internacionalmente como Israel. Smotrich, por su parte, que reside en una colonia israelí, ha afirmado que el movimiento “normaliza la vida en Cisjordania” mientras “seguimos matando la idea de un Estado palestino”.
El plan aprobado ordena la publicación del registro de propietarios de tierras en Cisjordania, hasta ahora clasificado. Se teme que la idea, promovida como un modo para facilitar el encuentro de los propietarios y la formulación de propuestas, engrose prácticas como la falsificación de documentos para la transferencia de tierras desde manos palestinas a israelíes.
La reforma también anula una ley de 1953, cuando Jordania administraba el territorio, que impedía que los que no son árabes adquirieran tierras de manera directa. Hasta ahora, esa norma requiere que los colonos operen mediante firmas registradas en la Administración Civil, un órgano militar israelí liderado por Smotrich que supervisa los permisos de construcción. Ahora, ha celebrado Smotrich, ya no se necesitarán “permisos complejos de transacción”.
Extensión de los asentamientos
También se quiere facilitar la extensión de asentamientos en la ciudad palestina de Hebrón, actualmente rodeada de colonias ilegales, a ojos del derecho internacional, y con comunidades de colonos viviendo en la ciudad vieja. La medida anula la necesidad de pedir permisos del ayuntamiento local, controlado por la ANP, y determina que basta con la luz verde de la Administración Civil. Ello violaría el Protocolo de Hebrón de 1997 firmado entre Israel y la Autoridad Palestina, que establece que un 80% de la ciudad está bajo control total palestino. Si se implementa el proyecto, los asentamientos de esa zona gozarán de una administración “local e independiente” que abordará sus necesidades sin depender de administraciones palestinas y de procesos, según el comunicado visto por los medios israelíes, “complejos y frustrantes”.
El gabinete de Seguridad israelí es un foro menor al Gobierno, en el que Netanyahu y las principales carteras ministeriales abordan asuntos diplomáticos, de guerra o toman decisiones rápidas. La plana mayor de los miembros que lo conforman en la actualidad se ha posicionado a favor de extender la jurisdicción israelí sobre Cisjordania —es decir, de anexionarse el territorio palestino de manera formal—. Las decisiones anunciadas el domingo han satisfecho al Consejo Yesha, que representa a los asentamientos en los que residen más de medio millón de colonos: “Estamos afianzando la soberanía israelí sobre el terreno de facto”.
Cisjordania, donde un sistema de apartheid denunciado por grupos locales e internacionales oprime a tres millones de palestinos, es uno de los tres territorios —junto con la franja de Gaza y Jerusalén Este— donde el derecho internacional contempla la creación de un Estado palestino. En esta zona ocupada, donde más de 340 asentamientos agrietan un territorio de 5800 kilómetros cuadrados, la colonización se extiende. El Gobierno israelí aprobó en 2025 la construcción de nuevos asentamientos a velocidades “récord”, según el grupo Peace Now, que se opone a la ocupación israelí. Solo durante los primeros cinco meses del año pasado, las autoridades israelíes planificaron el levantamiento de 17.000 nuevas viviendas y la construcción de 22 nuevos asentamientos.
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