Miles de personas hacen cola en L’Hospitalet: “Con la regularización busco algo de estabilidad”
Los solicitantes buscan el certificado de vulnerabilidad social en Cataluña, la comunidad que concentra más peticiones en el primer día de tramitación

Desde primera hora de este lunes, miles de personas han hecho cola en distintos puntos de Cataluña para reunir la documentación necesaria con la que iniciar su proceso de regularización. En L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), en el recinto ferial de La Farga - adaptado por el Ayuntamiento específicamente para facilitar el procedimiento- la fila alcanzaba ya a las 10 de la mañana las 5.000 personas, según fuentes de seguridad. A mediodía, la Oficina de Atención Ciudadana (OAC) había previsto atender a unas 1.500 personas, mientras que el resto obtuvo cita previa para los próximos días. El certificado de vulnerabilidad social y debe ser obtenido en el municipio por lo cual el solicitante está empadronado. No es obligatorio en todos los casos, pero las personas en situación irregular tienen derecho a solicitarlo y, por eso, prefieren tramitarlo para asegurarse de que el proceso siga adelante.

La multitud que se ha reunido esta mañana en L’Hospitalet de Llobregat busca obtener el documento exigido en la versión más reciente de la Ley de regularización extraordinaria aprobada por el Gobierno. Acompañados de banquetas y bolsas, algunos llegaron desde la una de la madrugada para asegurarse un turno. Robert, que vivió en Polonia y lleva un año en España, señala la falta de previsión como uno de los principales problemas. “Nos avisaron de la necesidad de este certificado hace pocos días y no pudimos prepararlo antes”. El temor, dice, es no llegar a tiempo: “Tenemos menos de dos meses y el sistema puede colapsar”, subraya.
Víctor y Larisa, una pareja brasileña, estaban en la kilométrica fila desde las cinco de la mañana. Llegaron a España en octubre y acudieron también para solicitar el certificado de vulnerabilidad expedido por el Ayuntamiento. Larisa, doctoranda en enfermería en la Universitat de Barcelona, acompaña su novio y explica que el proceso ha sido confuso: “Nos cuesta encontrar información, sobre todo sobre este certificado. Fuimos a empadronarnos el jueves pasado en una OAC y, por suerte, descubrimos este trámite”. Desde su llegada, Víctor, que actualmente busca trabajo, ha trabajado en un supermercado siete días a la semana, con apenas quince minutos de descanso para comer, por un salario de 1.100 euros. “No he tenido ningún tipo de seguridad y con la regularización busco algo de estabilidad”, añade.

Amparo, junto a su hermano Jonathan, han acudido a la oficina con a expectativa de mejores condiciones laborales con la regularización. “Trabajo con limpieza de las siete de la mañana hasta las nueve de la noche y quiero poder vivir con más tranquilidad”, afirma la boliviana. Y, en la misma fila, hay quienes tampoco han podido encontrar trabajo por la falta de documentación. Saadia, marroquí de 34 años, que lleva siete años en España, vive actualmente en casa de su hermana y cuenta con un certificado como costurera. “Quiero trabajar, pero sin papeles no encuentro nada”, explica. Su situación administrativa también le impide viajar a Marruecos para ver a sus padres.

En la Oficina Municipal de Atención al Ciudadano de Figueres (OMAC) se ven colas desde el pasado jueves para solicitar documentación relacionada con el nuevo proceso de regularización extraordinaria de personas emigrantes. Uno de los documentos más demandado es el certificado de empadronamiento histórico, que puede servir para acreditar la presencia y la residencia continuada en el territorio. Hasta ahora los trabajadores de la oficina han tenido que salir cada día a avisar que se habían acabado los tiquets, es decir las horas para el día. Los que pretenden regularizar su situación acceden a la OMAC como los que van a tramitar el cobro de tasas y recibos o a pedir todo tipo de documentos y certificados. El plazo de solicitudes se abrió el día 16 por vía telemática y la tramitación presencial ha empezado hoy, informa Marta Rodríguez.
Entre los solicitantes, se repite la preocupación por la falta de información clara. “Un error o la ausencia de un documento puede acabar con el proceso todo”, afirma Robert. Además, muchos buscan en Hospitalet algo que no encontrarán. “Hay muchos que vienen de Badalona o Santa Coloma de Gramenet, pero estamos avisando a todos en la fila de que el certificado de vulnerabilidad solo se puede tramitar en el municipio donde se está empadronado”, explican fuentes del Ayuntamiento.
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