“No paran de llegar mensajes”: el primer día de la regularización de inmigrantes desborda a asociaciones y abogados
La plataforma disponible en la web del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha funcionado con normalidad durante toda la mañana, sin registrar incidencias


Nada más abrir el ordenador de trabajo a las ocho de la mañana, Marcela Simonetta, abogada de la asociación Mujeres Migrantes, ya había recibido más de 40 correos con peticiones de personas que buscan acogerse a la regularización extraordinaria de inmigrantes. El plazo para presentar solicitudes y enviar la documentación de forma telemática, así como para pedir cita previa y realizar el trámite presencial, se ha abierto este jueves, en una mañana en la que el teléfono de la asociación no ha dejado de sonar. Las dudas eran muchas: “Cómo solicito el certificado de vulnerabilidad? Necesito una cita, quiero que me atiendan para solventar algunas dudas, te mando los documentos para ver si todo está bien”. Desde su despacho, Simonetta no cree que “el bum de solicitudes se limite al primer día y luego disminuya”, sino que prevé que el volumen aumente progresivamente en los próximos días.
Los abogados de extranjería y las asociaciones de migrantes confirman que la plataforma disponible en la web del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha funcionado con normalidad durante toda la mañana, sin registrar incidencias. En cambio, el apartado para solicitar cita previa ha permanecido inactivo hasta el mediodía. Aunque el proceso de solicitud es relativamente sencillo, según explican estas mismas fuentes, para poder realizarlas de manera telemática es necesario disponer de un certificado electrónico o hacerlo a través de profesionales habilitados o entidades inscritas en el Registro de Colaboradores de Extranjería. Simonetta sostiene que hasta este miércoles por la noche, las asociaciones no recibieron la notificación del ministerio en la que se les comunicaba que habían sido aceptadas como organizaciones colaboradoras.
La abogada de Mujeres Migrantes considera que la mayoría de las personas optará por la regularización no a través del arraigo familiar o laboral ni de la vía excepcional del asilo, sino alegando su situación de vulnerabilidad. Las organizaciones colaboradoras son las encargadas de elaborar ese informe, aunque aún están a la espera de que el ministerio les remita las pautas correspondientes. “A lo largo del día recabaremos más información y nuestra intención es comprobar si ya podemos empezar a emitirlos a partir de mañana”, señala Simonetta.

En la oficina del despacho González Pulido Abogados, en Madrid, los letrados han estado toda la mañana gestionando las solicitudes de sus clientes y en unas horas han podido enviar 10. “Desde que se aprobó la regularización el martes, esto ha sido una locura. No paran de entrar llamadas y mensajes de clientes que ya teníamos y otros nuevos”, explica el abogado Francisco Pulido. A lo largo de este jueves, lo único que han detectado es que en uno de los formularios, el X32, que tienen que rellenar todas las personas en situación irregular excepto los que tienen protección internacional, no deja avanzar si no tienes un documento de vínculos familiares. “A pesar de que en muchos supuestos este documento no es obligatorio, Mercurio, el programa que se utiliza, te obliga a subir algo. Con lo cual, lo que hemos hecho para solucionarlo es meter un documento en blanco”, cuenta el abogado.
Mientras que el proceso telemático por el momento no ha dado problemas, los trabajadores de la administración prevén un aluvión de peticiones para realizar la solicitud de forma presencial. No será hasta el próximo lunes cuando se podrá acudir en persona a uno de los puntos habilitados para el trámite: cinco Oficinas de Extranjería (Madrid, Alicante, Valencia, Almería y Murcia); 60 oficinas de la Seguridad Social y 371 oficinas de Correos en capitales de provincias o ciudades de más de 50.000 habitantes.
En el caso de los menores de edad, las solicitudes de los miembros de una misma unidad familiar se gestionarán en una única cita, y el proceso les otorgará una autorización de residencia por cinco años. Es la situación de Tatiana Pinto, que vive en Madrid con su hijo de 10 años. La peruana de 35 años todavía no ha podido terminar de recabar los documentos porque le falta la autorización del padre, que también vive en España, certificada por un notario. A pesar de estar ya separados, Pinto y su expareja han decidido empadronarse juntos para poder agilizar el proceso y presentar todos los documentos cuanto antes.
La vivienda en la que reside actualmente ya ha alcanzado el límite de personas empadronadas —al compartirla con otra familia para reducir gastos—, lo que ha obligado a Pinto a pagar más de 100 euros a un conocido para poder empadronarse en otro domicilio. “He conocido a personas que han llegado a pagar hasta 300 euros por poder empadronarse. Hay gente que se aprovecha de la necesidad de las personas, porque sin ese documento no puedes hacer nada”, cuenta.
La joven confía en que podrá llegar a tiempo y completar el proceso, aunque todavía tiene pendiente solicitar el último documento, para el que ya dispone de una cita a principios de mayo. Lo que sí le ha resultado imposible es conseguir cita en la única oficina que expide el certificado de la tarjeta de transporte en Madrid, documento que acredita los meses de residencia en España a partir del uso de la tarjeta. “Está totalmente colapsada. Nos dijeron que en la estación de metro de Sol te dan un extracto con todas las recargas realizadas, y eso es lo que vamos a adjuntar, aunque en la oficina nos advirtieron de que podría no ser válido”, sostiene Pinto.
Un mes después de presentar la solicitud y una vez obtenida la resolución favorable definitiva, las personas acogidas a la regularización deberán tramitar su Tarjeta de Identificación de Extranjero. El Gobierno ha aclarado que este permiso no autoriza a establecerse ni trabajar en el resto de la Unión Europea, pero sí permite buscar un empleo de manera regular en España. Pinto, que ahora mismo trabaja cuidando a bebés, sueña con poder volver a ejercer la arquitectura, una profesión que estudió y a la que se dedicaba en su Perú natal.
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