Los partidos afean a la UB que no actuara antes en el ‘caso Flecha’, a pesar de las denuncias durante 20 años
El rector Joan Guàrdia anuncia que la comisión de investigación del caso también revisará las acusaciones de mala praxis académica de los miembros de CREA


Los grupos parlamentarios han afeado al rector de la Universidad de Barcelona (UB), Joan Guàrdia, por lo que consideran una inacción de la institución académica ante las denuncias reiteradas contra el catedrático Ramón Flecha durante 20 años, contra el cual se ha actuado recientemente después de que saliera a la luz las acusaciones por coerción sexual por parte de 14 mujeres. Guàrdia, que ha comparecido este martes en la comisión de Universidades del Parlament, ha defendido que estos casos fueron estudiados y archivados y, actualmente, con la nueva concienciación social y los nuevos protocolos sí se ha actuado.
El caso Flecha estalló el pasado julio cuando 14 mujeres denunciaron, en un escrito al rector, el abuso de poder y coerción sexual reiterado ejercido por Ramón Flecha, catedrático emérito de Sociología y director del grupo de investigación CREA (Community of Research on Excellence for All), aunque oficialmente mantuvo este cargo hasta 2006. Las mujeres denuncian haber sido manipuladas psicológica y emocionalmente y presionadas, dada la posición de poder del docente, para mantener relaciones con él. Flecha y el grupo CREA ya fueron denunciados en 2004 y 2016 por irregularidades en la gestión y por “comportamiento sectario”, casos que fueron archivados.
La UB creó en septiembre una comisión de investigación que, tras tomar declaración a 11 personas -todas víctimas-, envió un escrito al rector alertando de que se estaban relatando “hechos muy graves”, relacionadas con conductas de coerción sexual, coerción psicológica, maltrato, explotación personal y profesional, así como conductas vejatorias e intimidatorias que podrían encajar con un grupo de coercitivo de alto control. A raíz de esta advertencia, en diciembre el rector anunciaba que enviaba el caso a Fiscalía, que le retiraba la condición de honorario a Flecha, que ya está jubilado, además de suspender a dos docentes más, entre ellas la mano derecha de Flecha, Marta Soler, quien actualmente dirigía CREA. Soler también era la directora del Departamento de Sociología, que ha pasado a manos ahora de una comisión gestora.
Justo después de este anuncio del rector, el grupo de investigación anunció su disolución en un comunicado a través de las redes sociales. La semana pasada, Fiscalía informaba de que había aceptado la denuncia de la UB y que iniciaba una investigación. La universidad, tal y como anunció en diciembre y ha confirmado este martes el rector, se personará como acusación particular. “La universidad se siente utilizada de forma perversa porque son profesores [los de CREA] que no están vinculados a nosotros, pero alguien dijo que el nombre de la UB abre puertas. Por eso nos presentamos como acusación particular, porque nadie usa el nombre de la UB con objetivos perversos”, ha aseverado Guàrdia.
Pero las explicaciones del rector sobre todo el procedimiento no han convencido a los partidos, que han incidido en el hecho de que hace tiempo que se conocían los claroscuros de este grupo de investigación, vinculado a la UB hasta 2015. “Hace 20 años que se habla de ello y que se intenta que la UB reaccione, y se ha creado una sensación de impunidad y se ha permitido que estas personas continúen ejerciendo de profesores”, ha espetado la diputada de Comuns, Susana Segovia, quien ha lamentado que “la universidad haya reaccionado según aparecían las noticias en los medios”. “El aparato institucional ha fallado y la UB no ha estado a la altura de la situación. En 2025 se ha actuado, pero antes no”, ha añadido Xavier Pellicer, de la CUP. El diputado también ha afeado el hecho de que el campus no fuera proactivo antes las denuncias y rumores constantes de años atrás, especialmente porque “la asamblea feminista alertaba de la existencia de este caso cada vez que había un cambio de rectorado”. Junts, PSC, PP y ERC han coincidido en las críticas y también han reclamado “medidas estructurales para que esto no se repita en el futuro”.
Sobre las denuncias pasadas, Guàrdia ha recordado que Fiscalía archivó el caso por no encontrar pruebas. “Desde entonces hemos mejorado y cosas que antes pasaban desapercibidas, ahora no”, ha apuntado, al mismo tiempo que ha defendido que “los tiempos han cambiado” y los protocolos también, de modo que los actuales “funcionan”. “Se han suspendido a profesores, se han tomado medidas y se ha acompañado a las víctimas. La aplicación contundente del protocolo da seguridad a todos”, ha añadido.
Sobre las denuncias paralelas del colectivo de profesorado sobre “malas praxis” de los acusados a nivel académico y en la producción científica del grupo CREA, el rector ha asegurado que ha encargado a la comisión de investigación que, cuando finalicen las pesquisas de la Fiscalía, ponga el foco también en estos aspectos “y si hay evidencias de mala praxis y de vulneración de los códigos éticos, la UB actuará con contundencia”. Asimismo, el rector ha defendido que es la forma de actuar de su equipo. “Nos estamos centrando en un caso mediático, pero lamentablemente no es el único, pero no me preguntan por los otros. La mala praxis y la vulneración de los códigos éticos se sancionan de forma ejemplar”, ha zanjado.
Después de Guàrdia, ha intervenido Trinidad Donoso, de la asamblea feminista de la UB, quien también ha confirmado los precedentes. “Hace muchos años que mucha gente sabía que había alguna cosa rara en CREA”. La activista ha valorado positivamente la actuación de la UB, pero le ha pedido que continúe investigando. “CREA se dividió en tres grupos y hay gente que todavía continúa en la UB. CREA es un entramado no solo sexual, sino también académico y de investigación. Y a nivel académico, hay profesores que no cumplen el plan docente, y eso no es libertad de expresión”, ha aseverado.
Advertencia a Vox
El punto de distorsión de la comisión la ha puesto el grupo ultra de Vox. Su diputada Júlia Calvet ha defendido la presunción de inocencia y por un castigo ejemplar “si se confirman los hechos”, pero seguidamente ha desviado el foco para cargar contra las políticas feministas y criticar a los partidos de izquierda, cosa que le ha comportado la advertencia de la presidenta de la comisión, Raquel Sans (ERC). La reprimenda se ha repetido minutos después con Donoso, una comparecencia que la diputada ha calificado de innecesaria. “Ha venido a soltar un mitin”, ha soltado y, pese a la amenaza de Sans de retirarle la palabra si no se ceñía al tema de la comparecencia, la diputada de extrema derecha ha podido acabar su diatriba.
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