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La Fiscalía abre una investigación por las acusaciones de coerción sexual al excatedrático Ramón Flecha

Encarga las pesquisas a un equipo conjunto integrado por los Mossos d’Esquadra tras recibir un informe de la Universitat de Barcelona

La Fiscalía de Barcelona ha comunicado este martes que ha abierto diligencias de investigación al excatedrático de la Universitat de Barcelona (UB) Ramón Flecha, tras la denuncia presentada en el centro por 16 mujeres del centro de investigación CREA (Community of Research on Excellence for All), que acusaban al académico por supuestos casos de coerción sexual y psicológica. La institución universitaria remitió a finales de diciembre al ministerio fiscal las acusaciones de los miembros del equipo, al considerar la existencia de indicios que encajarían con un posible “grupo coercitivo de alto control” tras abrir una investigación interna. La Fiscalía considera necesaria la investigación, que ha encargado a un grupo conjunto de los Mossos d’Esquadra formado por la Unidad Central de Agresiones Sexuales y el Área Central de Análisis y Elaboración de Inteligencia de la Comisaría General de Información.

Los especialistas policiales tienen experiencia en delitos contra la libertad sexual y el análisis de dinámicas de control coercitivo y estructuras grupales cerradas, señala la Fiscalía. Cuando la UB decidió elevar sus conclusiones no había concluido la investigación interna, pero decidió tomar medidas que, entre otras, representaba la suspensión de trabajo de dos profesores de la UB y la retirada del cargo de catedrático honorario a una tercera persona.

En julio pasado, 14 mujeres remitieron un escrito al rector Joan Guàrdia en el que denunciaban el abuso de poder y coerción sexual que había ejercido Ramón Flecha durante más de dos décadas. El perfil de las denunciantes abarcaba a alumnas, becarias, doctorandas o subordinadas. Todas ellas relataban haber mantenido relaciones sexuales con Flecha en un ambiente de “desigualdad jerárquica y bajo un patrón reiterado de conducta que encaja con una lógica de coerción sexual, abuso de poder, acoso sexual, violencia psicológica y explotación laboral”

Según su descripción de los hechos, Flecha mantenía un primer contacto con ellas en la universidad con, habitualmente, ofertas para integrarse en CREA o participar en sus proyectos. En aquellos encuentros, el entonces catedrático emérito de Sociología ya realizaba preguntas íntimas sobre sus traumas o conflictos anteriores y, después, hacer insinuaciones y finalmente mantener contacto físico y relaciones sexuales. Según la denuncia, ya que el catedrático les indicaba “cómo debían vestir, cómo debían comportarse e incluso qué y cuánto debían comer y/o beber”. El centro de investigación, aseguraban las denunciantes, tenía similitudes a una secta en su funcionamiento, una cuestión que ya había sido denunciada en 2016 sin que prosperara la investigación. Intentar salir de ese ambiente acababa con una campaña de desprestigio profesional.

Flecha siempre ha defendido su inocencia y se ha presentado como “víctima” por las denuncias contra la violencia de género que ha denunciado, señalando a compañeros de la universidad, durante años. Flecha dejó oficialmente la dirección de CREA en 2006, pero seguía, en la práctica, liderando el centro.

Después de que la UB llevara a la Fiscalía la actuación del excatedrático, el grupo de investigación anunció su disolución. El CREA fue creado en 1991 por Flecha como un centro de investigación del ámbito de la educación y posteriormente se especializó también en violencia sexual. El grupo abandonó la estructura interna de la UB en 2015 y adoptó un modelo externo. .

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