La fiscal general debe decidir si releva a la jefa de Madrid que señaló a García Ortiz por la filtración en el juicio
Teresa Peramato se enfrenta la próxima semana a una nueva tanda de nombramientos que pueden devolver el foco a la Fiscalía


Cuatro meses después de su aterrizaje en el despacho más grande del edificio de la calle Fortuny (Madrid), la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, se enfrenta a una nueva tanda de nombramientos que pueden devolver al foco a la Fiscalía. Peramato ha buscado durante este tiempo un perfil más bien bajo para una institución azotada después de la condena del Tribunal Supremo a su predecesor en el cargo, Álvaro García Ortiz. Pero este 30 de mayo tiene en su mano una decisión que una parte de la carrera mira de reojo y que, de nuevo, puede levantar polvo: decidir sobre la continuidad de la fiscal jefa de Madrid, Almudena Lastra, quien protagonizó una de las declaraciones del juicio que sirvió para sentenciar a García Ortiz por un delito de revelación de secretos. Distintas voces consultadas en el Consejo Fiscal (órgano que vota estas designaciones, aunque no es vinculante) dan por hecho que Peramato relevará a Lastra de sus funciones en una jornada en la que decidirá sobre otras 20 plazas.
Solo se han presentado dos candidatas para el puesto de la Fiscalía Superior de Madrid. Una es Lastra, que lleva cinco años siendo la jefa de toda la comunidad y que aspira a la reelección. Y la otra es Isabel Martín, una fiscal que llegó a la Secretaría Técnica de la Fiscalía General de la mano de María José Segarra (la primera fiscal general nombrada por el PSOE en 2018) y que se ha mantenido con todos los sucesores: Dolores Delgado, García Ortiz y, ahora, Peramato. Precisamente, el hecho de que se haya presentado una candidata del núcleo de la actual fiscal general es la pista definitiva para algunos de que va a ser la elegida. “Todo el mundo da por sentado que salta Almudena Lastra”, dice un fiscal de Madrid.
No es ningún secreto que el procedimiento contra el exfiscal general del Estado abrió heridas profundas en la cúpula de la carrera. La fiscal superior de la capital, que rechazó publicar con el membrete de su Fiscalía la nota de prensa sobre la pareja de Isabel Díaz Ayuso, declaró en el juicio que desde el principio sospechó de García Ortiz como autor de la filtración del correo electrónico vinculado a Alberto González Amador. Contó ante el tribunal cómo la mañana del 14 de marzo de 2024 ella misma le preguntó al entonces jefe de la Fiscalía si había divulgado el email en el que el abogado de González Amador reconocía que su cliente había cometido dos delitos fiscales. “Eso ahora no importa”. “Se me clavó en el alma”, relató Lastra sobre esa conversación. Por su parte, el entonces teniente fiscal de la Secretaría Técnica Diego Villafañe, quien respaldó la actuación de García Ortiz, declaró que Lastra sentía “animadversión” hacia el fiscal general del Estado y hacia muchos de sus cargos de confianza.
Con este caldo de cultivo, algunas voces leen entre líneas una suerte de ajuste de cuentas en el hecho de que Peramato pueda no renovar a Lastra. “Esto ya sabemos todo lo que es”, dice un fiscal del Supremo. “¿Qué ha hecho Almudena mal? Esto es una paz romana”, apuntan. Fiscales de la capital señalan qu la trayectoria de Lastra (ha pasado por la Fiscalía de Cataluña, ha sido vocal del Poder Judicial, y ha tenido distintos cargos dentro de la Fiscalía General) es sólida como para continuar en la jefatura. Pero otra visión tienen los que señalan un agravio insalvable en el hecho de que Lastra no cogiera el teléfono al fiscal general la noche en que ocurrió la filtración —que luego fue a juicio— y que instara a su subordinada, la fiscal provincial de Madrid, a que no reenviara los correos del caso al fiscal general. “Hay que estar al servicio de la institución, esto no puede ser un reino de taifas”, agrega una fuente de la carrera. Una voz más en el alto tribunal se resigna: “Van a criticar ocurra lo que ocurra”.
Dentro de la Fiscalía de Madrid siguen con expectación la decisión que pueda tomar Peramato. La duda es, por ejemplo, a quién votarán los consejeros de la Asociación de Fiscales que son mayoría (el Consejo fiscal está compuesto por seis miembros de la AF, dos de la Unión Progresista de Fiscales y uno de la Asociación Profesional e Independiente de Fiscales), puesto que Isabel Martín perteneció a esta asociación, aunque se dio de baja en 2023 después de la filtración del audio de una reunión de miembros de la asociación con el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo. Algunos ven con recelo la candidatura de Martín por el hecho de ser mucho más moderna en el escalafón que, por ejemplo, la propia Lastra. Pero quienes la conocen destacan de ella su capacidad y la cantidad de relaciones de todo tipo que ha tejido dentro y fuera del poder judicial. Martín fue jefa del área de Melilla y era la encargada de la formación y las relaciones institucionales dentro de la Secretaría Técnica.
Pilar Rodríguez, al Supremo
Otra de las plazas que promete ser controvertida es el ascenso a la Fiscalía de lo Social del Tribunal Supremo. En este caso, hay ocho candidatos en liza, pero distintas fuentes consultadas apuntan a que Pilar Rodríguez, actual jefa de la Fiscalía Provincial de Madrid, es la llamada a ocuparla. Rodríguez fue fiscal adscrita a la Fiscalía Contra la Criminalidad Informática en la Fiscalía General, y pasó por las fiscalías de Vitoria y Madrid hasta ascender a la jefatura. Ella también se vio involucrada en el procedimiento contra García Ortiz en el que estuvo investigada, pero no llegó a juicio porque la Sala de lo Penal del Supremo archivó el asunto para ella por falta de indicios. Su relación con Lastra también se vio afectada durante el procedimiento judicial.
Entre las vacantes, se reelegirá igualmente al fiscal jefe del Tribunal Constitucional, Pedro Crespo, que es el único aspirante, o a la jefa de la Sección Civil del alto tribunal, Pilar Martín Nájera. Además de que se renovará la jefatura de la Inspección porque la actual jefa, Antonia Sainz, no se ha presentado a la plaza.
Algunas voces del Consejo Fiscal afean que Peramato se comprometiera en su toma de posesión a “sanar” la “herida profunda que ha atravesado a la Fiscalía” y que esto no haya dejado espacio para que fiscales de distintas sensibilidades hayan podido escalar a puestos de poder dentro de la institución. En su anterior tanda de nombramientos, en febrero, dejó fuera de los ascensos a abiertos detractores de la gestión de García Ortiz, como los fiscales del procés Consuelo Madrigal y Jaime Moreno. Desde el entorno de Peramato, en cambio, niegan que no se hayan modificado las dinámicas y aseguran que se está buscando un equilibrio.


























































