Un correo del Pentágono plantea suspender a España de la OTAN por los desacuerdos sobre Irán
Sánchez afirma que España es un “socio leal” de la Alianza y apunta que solo trabaja con “documentos oficiales y posicionamientos del Gobierno de EE UU”

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha respondido a las informaciones acerca de que el Pentágono habría planteado suspender a España de la OTAN recordando que España es un “socio leal” que cumple con sus “responsabilidades” dentro de la Alianza, eso sí, siempre “dentro del marco de la legalidad internacional” y que, por tanto siente “absoluta tranquilidad”.
“Nosotros no trabajamos sobre emails, trabajamos sobre documentos oficiales y posicionamientos que haga en este caso el Gobierno de EE UU. La posición del Gobierno de España es clara: absoluta colaboración con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional”, ha replicado Sánchez a su llegada a la cumbre informal de líderes europeos en Nicosia (Chipre).
Según Reuters, existiría un correo interno del Pentágono en el que se plantean distintas opciones para que Estados Unidos penalice a los aliados “difíciles” de la OTAN que no apoyaron las operaciones estadounidenses en la guerra contra Irán. Entre las opciones se incluiría la posibilidad de suspender a España de la alianza y revisar la postura de EE UU sobre la reclamación británica de las Islas Malvinas, dijo a la agencia un funcionario estadounidense.
En el mensaje se menciona la frustración por la supuesta reticencia o negativa de algunos aliados a conceder a Estados Unidos acceso, uso de bases y derechos de sobrevuelo para la guerra contra Irán, ha explicado el funcionario, que ha hablado bajo condición de anonimato. En el mensaje se asegura que el derecho de sobrevuelo es “el mínimo imprescindible para la OTAN” y añade que estas opciones se están sopesando en los niveles más altos del Pentágono.
Una de las propuestas sería suspender a países “difíciles” de puestos importantes o prestigiosos dentro de la OTAN. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha criticado duramente a los aliados de la OTAN por no enviar refuerzos al estrecho de Ormuz, que quedó cerrado al tráfico marítimo mundial tras el inicio de la guerra aérea el 28 de febrero. Trump también amenazó con retirarse de la Alianza.
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha planteado serias dudas sobre el futuro de la OTAN y la preocupación sin precedentes de que Estados Unidos no acuda en ayuda de sus aliados europeos si estos fueran atacados, según analistas y diplomáticos. El Reino Unido, Francia y otros países argumentan que unirse al bloqueo naval estadounidense equivaldría a entrar en la guerra, pero que estarían dispuestos a ayudar a mantener abierto el estrecho de Ormuz una vez que haya un alto el fuego duradero o el conflicto termine. Esta es una de las cuestiones que están siendo debatidas en Nicosia en la cumbre de la UE, que este viernes acogerá también a los líderes de Líbano, Egipto, Jordania y Siria para escuchar de primera mano la situación en la región.
“La situación en Oriente Próximo, la crisis provocada por esta guerra demuestra el fracaso de la fuerza bruta y la importancia de salvaguardar y reforzar el orden internacional”, ha subrayado Sánchez desde Nicosia, donde el llamamiento a una desescalada es generalizado.
Pero la Administración Trump advierte que la OTAN no puede ser una vía de un solo sentido y han expresado su frustración con España. Sánchez ya aseguró que no permitiría que sus bases o su espacio aéreo se utilizaran para atacar a Irán. Estados Unidos tiene dos importantes bases militares en España: una naval en Rota y una aérea en Morón. Con todo, España no es el único país que, desde que comenzó el nuevo conflicto en Oriente Próximo, con el ataque de EE UU e Israel contra Irán —sin prevenir a sus aliados— han puesto límites o condiciones al uso de las bases militares que emplea EE UU en territorio europeo. También el Reino Unido, Francia, o incluso Italia han restringido el uso de esas instalaciones o prohibido sobrevolar su espacio aéreo a aviones militares con destino a Oriente Próximo.
Las medidas descritas en el correo tendrían como objetivo enviar una señal fuerte a los aliados de la OTAN con el fin de “reducir el sentido de derecho adquirido por parte de los europeos”. La opción de suspender a España de la Alianza tendría un efecto limitado en las operaciones militares de EE UU, pero también un impacto simbólico significativo, sostiene el correo. El funcionario no explica cómo el gigante norteamericano podría suspender a España.
Trump ha amenazado en numerosas ocasiones con expulsar a España de la OTAN, sin embargo, el Tratado del Atlántico Norte no establece ninguna fórmula para sacar a los miembros de la organización. La opción sería la retirada voluntaria, según recoge en el artículo 13. “Pasados 20 años de vigencia del Tratado —que se firmó en 1949, y que España ingresó en 1982—, cualquiera de las partes podrá dejar de serlo, un año después de haber notificado su denuncia ante el Gobierno de los Estados Unidos de América, el cual informará a los Gobiernos de las otras partes del depósito de cada notificación de denuncia”, regula.
Desde Nicosia, Sánchez ha recordado que España está “cumpliendo sus responsabilidades con toda garantía, como buenos aliados que somos de la OTAN” y ha insistido en que es capaz de cumplir, al menos por ahora, sus obligaciones en capacidades militares con el 2,1% del PIB y no el 5% fijado en la cumbre de La Haya del año pasado.
“Desde nuestro punto de vista, no hay debate. Cumplimos con las obligaciones, somos un socio leal, estamos comprometidos, desplegados en muchísimas áreas que han sido solicitadas por los propios países. Y por tanto, absoluta tranquilidad”, ha zanjado.
Islas Malvinas
En el mensaje también se menciona la posibilidad de reevaluar el apoyo diplomático estadounidense a posesiones europeas “imperiales”, como las Islas Malvinas, cerca de Argentina. En la web del Departamento de Estado se dice que las islas son administradas por el Reino Unido, pero siguen siendo reclamadas por Argentina, cuyo presidente, Javier Milei, es aliado de Trump. El republicano ha insultado repetidamente al primer ministro británico, Keir Starmer, calificándolo de cobarde por su negativa a unirse a la guerra, diciendo que no es “ningún Winston Churchill” y describiendo los portaaviones británicos como “juguetes”.
El Reino Unido rechazó una solicitud de EE UU para permitir que sus aviones atacaran Irán desde dos bases británicas, pero posteriormente aceptó permitir misiones defensivas destinadas a proteger a los residentes de la región, incluidos ciudadanos británicos, en medio de la represalia iraní.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijo a principios de este mes que “mucho ha quedado al descubierto” por la guerra con Irán, señalando que los misiles de mayor alcance de Irán no pueden alcanzar a Estados Unidos, pero sí a Europa. “No hay mucha alianza si tienes países que no están dispuestos a estar contigo cuando los necesitas”, añadió Hegseth.


























































