La plaza de La Maestranza padece dos serios problemas: el toro y el palco
De los 13 festejos celebrados hasta hoy solo las corridas de Alcurrucén, Fuente Ymbro, Hnos. García Jiménez, Núñez de Cuvillo y El Parralejo, han lucido una presentación acorde con el prestigio de esta plaza


Amén del público festivo, que no parece que tenga una solución a corto plazo, está claro que la plaza de La Maestranza sufre hoy las consecuencias de dos muy serios problemas que exigen una solución inmediata antes de que sea demasiado tarde: el toro y el palco presidencial.
De los 13 festejos celebrados hasta este viernes, solo las corridas de Alcurrucén, Fuente Ymbro, Hnos García Jiménez, Núñez del Cuvillo y El Parralejo han viajado a Sevilla con un trapío —término ya en desuso— propio de esta plaza; muy pocos toros del total de los 76 que se han lidiado.
Y el problema se agrava no solo porque las corridas hayan estado, por lo general, desigualmente presentadas, sino porque ha habido casos incomprensibles para el criterio de un aficionado sin docto conocimiento. La novillada de Talavante fue un desfile de raspas que molestaban a la vista; decepcionante la corrida de Santiago Domecq; un novillo indecente el cuarto de Álvaro Núñez, lidiado por un Morante en estado de gracia; otra sardina el quinto de Domingo Hernández, y cómo se puede calificar el también quinto toro de Victorino Martín, que no hubiera pasado como novillo en cualquier plaza de cierto prestigio. El propio ganadero ha reconocido su error, pero ello no le exime de responsabilidad. ¿Cómo un criador de su reconocida categoría puede cometer un fallo tan garrafal? Y hay más: dos toros de Victoriano del Río, impropios de Sevilla.
El toro de Sevilla ha perdido armonía, y se aleja de un modelo establecido por consenso no exento de exigencia
¿Por qué sucede esto?
Es evidente que no es un problema de esta feria. Hace años que el llamado toro de Sevilla está perdiendo armonía, planta y las líneas propias de un modelo establecido por consenso no exento de exigencia. Un toro de bellas formas, alejado del tipo de Madrid, pero respetable y respetado.
Ese toro aparece poco por La Maestranza; y lo hace por exigencias de las figuras, la connivencia de la empresa y la autoridad, y la pasividad de la afición.
¿Por qué los ganaderos eligen esos toros para la Feria de Abril? ¿Por qué los compra la empresa? (Es verdad que José María Garzón anunció que se subiría ‘un punto’ la presentación de las corridas de este año, si bien que cuando él accedió a la gerencia ya estaban las reses reseñadas en el campo). Y lo más preocupante: ¿por qué los aprueban los equipos presidenciales?
Así hemos llegado a lo que hoy sale por la puerta de chiqueros: por lo general, un animal impropio de la categoría histórica de la plaza y del secular señorío de la gente que la habita; que la habitaba, mejor dicho.

Es hora, pues, de volver a los inicios; es hora de replantear el papel del protagonista de esta película antes de que el toro de antaño se convierta en un carretón de entrenamiento y, encima, satisfaga a los espectadores.
De ahora en adelante, el empresario de La Maestranza deberá cumplir lo prometido y ser más exigente en la compra de las corridas. Si, como es de esperar, van a seguir viniendo las mismas ganaderías, al menos que estén decentemente presentadas.
Pero no es menos serio el segundo problema, relacionado con el primero: el palco presidencial. La autoridad, representada en Sevilla por una mujer y dos hombres que son nombrados por la Junta de Andalucía y en su nombre están obligados a aplicar el Reglamento Taurino autonómico y velar por la pureza del espectáculo y el prestigio de la plaza.
Ellos y sus equipos son los responsables últimos de los toros que se lidian y del normal desarrollo de los festejos, lo que incluye la concesión de trofeos. Y, hasta ahora, no están actuando con la exigencia que se les supone.
He aquí algunos ejemplos: el Domingo de Resurrección se le concedieron dos orejas excesivas a Morante y otra a David de Miranda sin petición mayoritaria, lo mismo que sucedió con la que paseó Lama de Góngora el sábado 11 de abril. El cuarto toro de Fuente Ymbro se devolvió al final del tercio de banderillas cuando era evidente su invalidez desde su salida al ruedo. El novillero Julio Norte consiguió uno de los trofeos sin motivo, a Borja Jiménez se le negó otro sin explicación aparente y el rejoneador Andy Cartagena salió por la Puerta del Príncipe por una actuación que no alcanzó la excelencia requerida. El pasado martes no hubo pañuelos suficientes para la oreja que se le concedió a Daniel Luque…
Si la Junta de Andalucía apoya de verdad la tauromaquia debería revisar la actuación de los presidentes antes de que La Maestranza se hunda
Estos detalles no son anecdóticos; por el contrario, muestran una conducta que requiere una revisión urgente y necesaria.
¿Por qué esa sorprendente generosidad de los presidentes? ¿Reciben, acaso, indicaciones de la autoridad política para modificar la fisonomía de Sevilla a fin de que el carácter festivo se imponga sobre la idiosincrasia secular de esta plaza?
Si la Junta de Andalucía apoya de verdad la tauromaquia debería revisar la actuación de los presidentes antes de que La Maestranza se hunda hasta la categoría de plaza de tercera categoría.
No está claro si la solución radica en el relevo de la terna actual por otra con nuevas ideas; si a quien hay que relevar es al Delegado del Gobierno de la Junta en Sevilla, Ricardo Sánchez, que es el responsable de la fiesta de los toros en la provincia y de quien depende el nombramiento de los presidentes, o si es la propia Junta, encabezada por el presidente Juanma Moreno y el consejero de Interior, Antonio Sanz, la que debe plantearse qué tipo de fiesta defiende para que esta plaza mantenga un estatus que no debe perder.
Si el poder político se compromete, con hechos constatables, con una tauromaquia íntegra y auténtica se habrá dado el primer paso para que los nuevos espectadores comiencen a entender el verdadero sentido de esta fiesta, antes de que La Maestranza pierda definitivamente su merecida categoría.


























































