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Ibiza culmina el desalojo del mayor asentamiento de infraviviendas de la isla

Un amplio dispositivo policial y de limpieza ha acudido al solar de Sa Joveria para desahuciar a sus habitantes, aunque la mayoría de los más de 130 residentes ya se habían marchado

Habitantes del campamento durante el desalojo del campamento chabolista de Sa Joveria, este martes en Ibiza.Germán Lama (Europa Press)

Una decena de efectivos de la Policía Local de Ibiza y una quincena de la Policía Nacional han acudido, a primera hora de este martes, al solar de Sa Joveria, ubicado junto al recinto ferial de la ciudad, para desalojar el mayor asentamiento de infraviviendas de la isla, que en los últimos meses ha llegado a sumar más de 130 personas malviviendo en caravanas, chabolas y tiendas de campaña. Buena parte de sus habitantes eran trabajadores del sector de la hostelería, la construcción y la limpieza que no contaban con ingresos suficientes para pagar el alquiler de una vivienda o una habitación en un mercado inmobiliario totalmente tensionado como es el de la isla pitiusa.

“Llevo 30 años viviendo aquí, trabajando honradamente. Una persona como yo, con cuatro hijos, ¿cómo va a trabajar si no tiene dónde dormir?”, clamaba un hombre que, junto a una decena de personas, aún continuaba en el solar a primera hora de la mañana y se mostraba desolado por tener que marcharse.

El desalojo ha transcurrido sin incidentes ya que apenas quedaban personas dentro de las más de 100 casetas y chabolas que ha contabilizado la policía. Poco antes de las diez de la mañana se han desplazado hasta la zona, además de las dotaciones policiales, técnicos del departamento de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Ibiza, que han podido atender a los residentes que lo han solicitado para comprobar si son candidatos a recibir algún tipo de prestación.

El Consistorio ha facilitado plazas de alojamiento de emergencia para siete unidades familiares y ha habilitado otras siete plazas para adultos sin cargas familiares. Además, varios técnicos municipales de Medio Ambiente y operarios de la empresa municipal de limpieza han permanecido en el lugar para controlar la gestión de los residuos que se encontraban en el solar y que se han acumulado durante años, sobre todo bombonas de butano y baterías. Buena parte de los residentes en este asentamiento eran personas de origen saharaui, empleadas en sectores como la hostelería y la construcción.

El alcalde de Ibiza, Rafael Triguero, del PP, ha afirmado que llevar a cabo el desalojo ha sido una de las decisiones más difíciles que ha tenido que tomar como alcalde y ha insistido en que lo ha hecho por una cuestión de “responsabilidad y justicia” hacia las personas que estaban ocupando los terrenos en condiciones de inseguridad. “Las personas que piensan venir a Ibiza en esas condiciones, que por favor busquen otro emplazamiento donde tengan una solución habitacional”, ha reclamado.

Durante el dispositivo, la policía local ha comprobado que había personas viviendo en chabolas, en condiciones infrahumanas, que estaban pagando entre 200 y 500 euros a terceras personas que se aprovechaban de su situación de vulnerabilidad. “Seremos implacables con quienes se aprovechan del drama habitacional”, ha dicho Triguero.

Las caravanas instaladas en el terreno no han sido obligadas a marcharse, ya que no había orden judicial de desalojo contra ellas, por lo que las familias que vivían en ellas se han podido quedar. El solar de Sa Joveria ha sido utilizado en los últimos meses por más de 130 personas, según datos de la Policía Local, para instalar un techo bajo el que dormir: desde caravanas a tiendas de campaña, pasando por casetas hechas con maderas y cartón. El asentamiento fue creciendo con el paso de los meses y acogiendo a personas expulsadas de otros terrenos de la isla.

El Ayuntamiento de Ibiza llevaba varios meses advirtiendo a sus propietarios de la necesidad de adecuar la parcela por un evidente riesgo de contaminación medioambiental y el peligro que suponía para la salud pública la instalación de decenas de infraviviendas. Ante la imposibilidad de los dueños de llevarlo a cabo, el Ayuntamiento inició un proceso judicial que el pasado 20 de marzo autorizó la entrada, desmantelamiento y limpieza de la propiedad. El próximo 29 de abril está previsto el desalojo del solar de Can Misses, el mayor asentamiento que queda ahora en la ciudad después del desmantelamiento de Sa Joveria.

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