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De la Espriella recurre a la mano dura de Bukele y la motosierra de Milei para apuntalar su programa de gobierno

El candidato ultraderechista propone recuperar “la patria milagro”, como denomina a Colombia, con una mirada más empresarial que política

Abelardo de la Espriella, en Cali, el 12 de marzo.MARIANO VIMOS

El ultraderechista Abelardo de la Espriella está convencido de que su programa de gobierno es el “camino para restaurar” Colombia, un país que, sostiene, está “atravesando sus horas más oscuras” durante el mandato del izquierdista Gustavo Petro. La receta del abogado penalista, que ostenta un segundo puesto en intención de voto en la mayoría de las encuestas, apela a ideas que ya han propuesto varios de sus referentes del espacio ultra internacional, como la mano dura que ha implementado Nayib Bukele en El Salvador o el recorte del Estado que ejerce la metafórica motosierra de Javier Milei en Argentina. El candidato outsider apela al patriotismo, la seguridad o la economía en sus 13 primeras propuestas para “salvar la patria milagro”.

Una de las principales banderas que ondea el candidato es la del patriotismo, un principio que considera que está en riesgo por la propuesta de Petro de crear una nueva Constitución Política. De la Espriella proclama que él tendrá “lealtad absoluta” con la carta de 1991 y asegura que respetará las instituciones. “La Constitución no es un trapo viejo como la han tratado los de siempre ni hay que cambiarla por una comunista”, dice en el video de 25 minutos en el que presentó sus propuestas. Con “los de siempre” se refiere a los políticos tradicionales, a quienes ha dicho rechazar por “vivir de la teta del Estado”.

Con el patriotismo y la “salvación” de Colombia como líneas fundamentales de su programa, De la Espriella ataja varios ejes. Uno es el de la seguridad, una preocupación siempre presente en la ciudadanía y que está en números rojos. Su propuesta en este ámbito es cesar las negociaciones con los criminales, quienes “serán dados de baja como el derecho corresponde”. La mano dura se traducirá en la promesa de construir 10 megacárceles “para que no haya más bandidos que queden libres y que puedan delinquir desde las cárceles”. El ultra es un gran admirador de las medidas implementadas por el salvadoreño Nayib Bukele, quien con su férrea política de seguridad —objeto de críticas por organizaciones civiles por sus documentadas vulneraciones de derechos humanos— ha conseguido reducir la criminalidad en el país centroamericano.

En clave internacional, De la Espriella promete integrar a Colombia en el Escudo de las Américas (“Shield of the Americas”), una alianza creada por el estadounidense Donald Trump con 12 líderes de la región afines a su ideología. Las metas declaradas de la estrategia son combatir el narcotráfico y la inmigración masiva, y reducir la influencia de China en el continente. “Colombia entrará y liderará esta alianza que propuso el Gobierno de EE UU para luchar de manera decidida en contra del narcoterrorismo. Ni Gustavo Petro ni Iván Cepeda [el candidato de la izquierda] han hecho nada porque son aliados de los criminales”, sostiene el aspirante.

Con respecto a uno de los principales temas que han centrado la campaña, la salud, el candidato propone un plan de choque por “la crisis humanitaria que enfrentan millones de pacientes en toda Colombia”. Lo que busca es restablecer el flujo de recursos a un sistema desfinanciado y que ha puesto en jaque al Gobierno de Petro en más de una ocasión. El programa calcula que reencauzar al sector costará unos 10 billones de pesos y que será necesario luchar contra la corrupción “de los de siempre” en la salud.

La productividad, en el centro

Una buena parte de las propuestas se asemeja a una lista de objetivos empresariales. En la educación, quiere que los niños “se formen para ser productivos, no solo para tener conocimientos, sino para convertirse en emprendedores y en generadores de riqueza”; sobre el campo, quiere crear escuelas de “emprendedores rurales” para más de 100.000 jóvenes y expandir la frontera agrícola productiva.

El plan también contempla una polémica propuesta que implementó el argentino Javier Milei cuando llegó a la Casa Rosada: recortar el Estado. La simbólica motosierra redujo en un 30% el presupuesto nacional, afectando principalmente a la educación, el desarrollo social o la infraestructura. Argentina perdió 13 ministerios y a 30.000 empleados públicos. De la Espriella propone reducir el Estado en un 40%. Aunque no ha detallado si se refiere al gasto público, a la plantilla estatal o a la sección pública del PIB, si se trata del presupuesto nacional, significaría recortarlo de los actuales 546,9 billones de pesos a 328,1 billones.

Todas estas medidas responden a un objetivo mayor: que el PIB de Colombia crezca en un 6% anual, una cifra que, sin contar con el rebote de la pandemia, la economía no presencia desde hace 15 años. “Lo conseguiremos con una política productiva en agrotecnología, servicios basados en conocimiento, turismo sostenible y energías renovables, reconociendo que no podemos caer en el fundamentalismo de satanizar la minería. Haremos un país de propietarios”, declaró en su video.

Su mensaje es tranquilizador para la industria de los hidrocarburos, que se ha mantenido a la defensiva durante el mandato de Petro. De la Espriella asegura que puede reactivar la “explotación y exploración responsable” cuidando el medio ambiente, con salvaguardas sobre las que no ha dado detalle. De hecho, es explícito en que removerá la “regulación absurda” para la industria, lo que probablemente haga más complejo el control ambiental.

El programa cuenta con otras propuestas aisladas. Un bloque entero está dedicado a “las mujeres de la patria milagro”, en las que la base es la reducción de las cifras de violencia machista como “problema prioritario de orden público”. El aspirante se propone como meta reducir en un 30% la violencia contra las mujeres y en un 40% la cifra de feminicidios —que en 2025 llegaron a los 118 casos, según la Defensoría del Pueblo—, pero no especifica cómo logrará esos resultados. Retomando su óptica productiva, también propone formar a 150.000 mujeres en áreas de economía digital y monetizar la economía del cuidado, que recae casi en su totalidad sobre ellas.

Con su programa, De la Espriella pretende remodelar el Estado desde dentro a través de, sostiene, un “gobierno corporativo” más que político, que pone de relieve en creer que puede “salvar” a Colombia si el país se gestiona como una empresa. Es un enfoque que ha implementado Donald Trump en Estados Unidos y cuyos efectos a largo plazo aún están por verse.

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