Petro y Duque se cruzan acusaciones por el avión caído en Putumayo
El presidente de Colombia responsabiliza a su antecesor de “recibir chatarra”, mientras este le exige una investigación rigurosa: “Deje su mediocridad y vileza con las víctimas”


Con una aprobación que venía al alza a pesar del aluvión de críticas por su indisimulada participación en la campaña para encontrarle sucesor, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha decidido que la mejor defensa es el ataque como respuesta a la tragedia que costó la vida de al menos 69 militares. La caída del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial, que se estrelló el lunes con 126 personas a bordo poco después de despegar del aeropuerto de Puerto Leguízamo, en el selvático departamento del Putumayo, fronterizo con Ecuador, ha reavivado el debate sobre las fallas de mantenimiento en los equipos militares durante su Gobierno. Ante los señalamientos de sus opositores de descuidar a las Fuerzas Armadas, el mandatario de izquierdas ha esquivado cualquier responsabilidad, con ácidas acusaciones en contra de su antecesor, el conservador Iván Duque, al que señala de “recibir regalos chatarra”. Petro ha salido a batirse con cualquiera que lo interpele en las redes sociales, a las que suele volcar su atención.
En un primer momento, el mandatario replicó una publicación en la que se afirmaba que el avión, de 1983, había sido adquirido por Duque en el 2020. La respuesta de Duque ha sido vehemente. “Gustavo, cálmese, respire e infórmese”, ha escrito el expresidente de derechas en sus redes sociales, en las que él y varios de sus exfuncionarios han aclarado que el Hércules fue donado por Estados Unidos, el principal aliado militar y comercial de Colombia. “Esos aviones siguen operando con el mismo modelo en 50 países. Haga una investigación rigurosa y averigüe la conexión entre el peso del avión al despegar y el tamaño de la pista. Deje su mediocridad y vileza con las víctimas”, le ha espetado Duque a Petro. “Le quedan pocas semanas para volver a su mera condición de tuitero compulsivo, que es en lo que usted convirtió la Presidencia, además de sus múltiples actos de indignidad”, ha concluido en una serie de reproches cruzados.
Duque, que superó a Petro en la segunda vuelta presidencial del 2018 y tuvo que entregarle la banda presidencial cuatro años después, le ha reclamado no hacer política electoral con una tragedia.
Es tan fácil averiguar, Gustavo https://t.co/9PrYq3vTAo https://t.co/reX3NGgYNw pic.twitter.com/I1HO58zLu0
— Iván Duque 🇨🇴 (@IvanDuque) March 24, 2026
Los Hércules, producidos por la norteamericana Lockheed Martin, son uno de los modelos más usados en el mundo para transportar soldados y material militar. “No hay indicios de un ataque por parte de actores ilegales”, señaló muy pronto el ministro de Defensa, el general en retiro Pedro Sánchez, que había pedido prudencia al momento de informar sobre la caída de la aeronave. También evitó elucubrar sobre otras posibles causas del accidente, y prometió una investigación “rigurosa, transparente, y con la máxima celeridad posible”. Una prudencia por la que no se distinguió su jefe, el presidente Petro, que divulgó cifras erradas de muertos, heridos y rescatados a lo largo de la jornada, sin nunca llegar a corregirlas. El saldo solo estuvo más o menos claro cerca de la medianoche, cuando el Ministerio de Defensa publicó un balance oficial. Eso no sirvió para amainar la lluvia de mensajes del presidente en su muy activa cuenta de X, su megáfono favorito.
A lo largo de este cuatrienio, se ha registrado una docena de accidentes aéreos que, antes del de Putumayo, ya habían costado la vida de más de 30 militares. Son incidentes dispares, en distintos lugares, que han involucrado principalmente helicópteros de la Fuerza Pública. Esos episodios han provocado en distintos momentos denuncias desde el Congreso sobre la baja ejecución presupuestal para el mantenimiento de las aeronaves.
En un primer momento, Petro se escudó en las dificultades burocráticas. “La renovación del armamento de las Fuerzas Militares es una decisión de mi Presidencia desde hace años”, escribió en un primer mensaje, en el que defendió que ha exigido modernizar la flota aérea, pero no se ha aprobado el documento necesario para hacerlo (un CONPES). “Si los funcionarios administrativos civiles o militares no están a la altura de este reto, deben ser retirados”, escribió. “No daré más tiempos, es la vida de los jóvenes la que se pone en juego. Por eso contra viento y marea modernicé la flota estratégica aérea y he pedido la compra inmediata de helicópteros y aviones de carga y tropa”, aseguró, además de pedir una reunión con la directora de Planeación Nacional y el ministro de Defensa para aprobar ese CONPES.
Un ejército no puede defender ni a su pueblo con regalos chatarra. Lo que no les sirve no los regalan y sale más costoso el regalo que comprarlo nuevo.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) March 24, 2026
Desde el primer día de gobierno he pedido comprar uno nuevo o hacerlo nosotros mismos. pic.twitter.com/5ky3X9TT3A
Desde distintas orillas lo cuestionaron con dureza. “No es aceptable presidente que usted no asuma que es el comandante en jefe, y que de usted dependen las decisiones del Estado”, le reclamó la senadora Paloma Valencia, candidata presidencial del Centro Democrático, el partido de Duque y que lidera el expresidente Álvaro Uribe. “Usted decidió comprar unos aviones Gripen (…) en vez de comprar los helicópteros y los aviones que necesitamos para portar la tropa, en vez de sofisticar la capacidad de movilidad de nuestra gente”, añadió en referencia al dilatado proceso para renovar la obsoleta flota de aviones de combate de Colombia. En la mayor adquisición de equipo militar en décadas, la Administración de Petro se decantó por los Gripen, la oferta de la sueca Saab, para sustituir a los antiguos Kfir israelíes, a punto de cumplir su vida útil y repotenciados a más no poder.
El presidente, que deja el poder el 7 de agosto y en teoría no puede intervenir en la campaña electoral para elegir a su sucesor, fue elevando el tono en cada intercambio. En una respuesta a la senadora Valencia, mencionó a su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, sin que viniera a cuento. Esa candidatura compite con el heredero político de Petro, Iván Cepeda, líder de las encuestas para la primera vuelta del 31 de mayo. El mandatario también le dijo “vampira” a la senadora María Fernanda Cabal, del ala más radical del uribismo, y “princesa de la oligarquía” a Marta Lucía Ramírez, la vicepresidenta de Duque, entre otras. Además, le reclamó al Congreso por no haberle aprobado una reforma tributaria. “Hoy en el Consejo de Ministros hablaremos de la modernización de las Fuerzas Armadas y el porqué del letargo para asumirla”, prometió en esa errática cadena de descargos.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.







































