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El ICE detiene a la esposa de un soldado en una base militar de Luisiana: “Estábamos haciendo todo bien y me la arrebataron”

La inmigrante de origen hondureño llegó a Estados Unidos cuando era una niña y acababa de contraer matrimonio con el uniformado cuando fue arrestada

Matthew Blank y Annie Ramos en una imagen sin datar.GoFundMe

El sargento del ejército de Estados Unidos, Matthew Blank, de 23 años, y su cónyuge, Annie Ramos, de 22, viajaron la semana pasada a una base militar en Luisiana para comenzar una vida juntos. El soldado forma parte de la brigada en Fort Polk, y tenía programado iniciar su entrenamiento a finales de este mes, pero no contaba con que la ofensiva migratoria de la Administración Trump arruinaría sus planes. Su esposa fue detenida apenas pisó la instalación del ejército por no contar con un estatus legal en el país y enviada a un centro de reclusión en la localidad de Basile, en el mismo Estado.

El Departamento de Seguridad Nacional declaró en un comunicado que la inmigrante de origen hondureño fue arrestada porque “sobre ella reposa una orden de deportación emitida por un juez”. La misma data de hace más de 20 años, cuando Ramos apenas tenía 22 meses y fue incluida en una orden de expulsión luego de que sus padres no se presentaran a una audiencia en un tribunal de inmigración. Ramos no tiene antecedentes penales, está recién licenciada en bioquímica y es amante de la música.

Su arresto se produjo apenas unos días después de que contrajera matrimonio con Blank, un ciudadano estadounidense, lo que le da derecho a obtener la residencia permanente y solicitar la nacionalidad tres años después de recibir la green card. Expertos en la materia indican que incluso extranjeros con una orden de deportación previa, a menudo emitida cuando eran niños, no suelen ser detenidos y pueden regularizar su estatus migratorio.

“Nuestro plan era ir en coche, llevarla a la oficina para que obtuviera su identificación militar y activara sus beneficios como cónyuge de militar (como el seguro médico y de vida). Annie iba a mudarse después del fin de semana de Pascua (...) Estábamos haciendo todo correctamente, pero, en cambio, me la arrebataron”, lamentó Blank en declaraciones a The New York Times. El soldado, que se alistó hace cinco años en las fuerzas armadas y ha sido desplegado en Medio Oriente y Europa, dice contar con el apoyo de su cadena de mando mientras trabaja para resolver la situación, pero el Ejército aún no se pronuncia sobre la detención de su cónyuge.

La historia de la pareja se remonta a inicios del año pasado cuando se conocieron en una aplicación de citas y comenzaron a salir. El romance floreció y, para las fiestas de Año Nuevo, ya estaban comprometidos. La boda se produjo entre familiares y amigos en Houston (Texas) en el mes de marzo, pero antes de casarse, la pareja ya había contratado a la abogada Margaret Stock para iniciar el proceso de regularización de Ramos.

Ahora esta intenta conseguir su libertad “bajo palabra”, un procedimiento conocido en EE UU como parole o own recognizance, mientras se prepara una moción para reabrir la antigua orden de deportación, lo que bloquearía su expulsión. Pero en este momento el riesgo de deportación que enfrenta Ramos es alto. “Es fundamentalmente perjudicial para la seguridad nacional hacerle esto a miembros de las fuerzas armadas, especialmente en tiempos de guerra. Esta es una grave crisis para este soldado. No puede concentrarse en su trabajo”, declaró la abogada a la prensa.

Hace seis años, Ramos presentó su aplicación para afiliarse al programa de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), que protege de la deportación a las personas indocumentadas que llegaron a Estados Unidos siendo niños. La solicitud nunca fue procesada porque el programa se suspendió para nuevos solicitantes. Su futuro sigue siendo incierto, pero su esposo confía en revertir la situación en favor de la vida que desean construir juntos. “Voy a luchar con todas mis fuerzas. Ella se mudará conmigo. Formaremos una familia”, afirmó.

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